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El saltador con pértiga en la iniciación deportiva

The pole vault athlete, in the sport initiation

 

*Facultad de Cultura Física "Manuel Fajardo", Villa Clara (Cuba)

**Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE

(Ecuador)

Lic. Agnie Sánchez Acosta*

denis@uniss.edu.cu

Dr. C. Alberto Sánchez Oms*

albertoso56@vcl.uccfd.cu

Dr. C. Odalys Chou Rivero*

denis@uniss.edu.cu

Dr.C. Edgardo Romero Frómeta**

eeromero4@espe.edu.ec

 

 

 

 

Resumen

          El presente artículo aborda un análisis acerca de la iniciación deportiva de los escolares de la categoría pioneril 11-12 años en el Salto con Pértiga, donde se caracteriza el desarrollo evolutivo de las edades entre 6-11 años y se analizan varios términos de iniciación deportiva y sus etapas. Los saltos son la forma natural de vencer los obstáculos y se caracterizan por esfuerzos neuromusculares máximos en un tiempo corto. En las clases de Atletismo, los saltos perfeccionan la destreza de los deportistas en dominar su cuerpo y controlar los esfuerzos desarrollando la fuerza, la rapidez, la agilidad y la valentía. Los saltos son unos de los mejores ejercicios para adquirir la llamada saltabilidad necesaria, no solo para todos los deportistas de Atletismo, sino también para los representantes de otros deportes. Teniendo en cuenta el objeto de estudio de nuestra investigación, se considera necesario particularizar en el Salto con Pértiga, en especial en aspectos relacionados con su surgimiento, exigencias técnicas, características, entre otros, que permiten penetrar en la esencia de este fenómeno.

          Palabras clave: Preparación técnica. Salto con pértiga. Iniciación deportiva.

 

Abstract

          The present article approaches an analysis of the Pole Vault, like one of the disciplines of bigger technical complexity of Athletics, is also emphasized on the sport initiation of the scholars of the pioneril category 11-12 years in this event, where the evolutionary development of the ages is characterized among 6-11 years and several terms of sport initiation and their stages are analyzed. A consideration is also made on the development of the basic abilities for this discipline and the of habits develop from early ages, as well as the physical capacities that should be developed in these ages, assisting to its sensitive periods and its importance for this event.

          Keywords: Technical preparation. Pole Vault. Sport initiation.

 

Recepción: 26/01/2017 - Aceptación: 07/06/2017

 

1ª Revisión: 21/05/2017 - 2ª Revisión: 03/06/2017

 

 
Lecturas: Educación Física y Deportes, Revista Digital. Buenos Aires - Año 22 - Nº 229 - Junio de 2017. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

    El Salto con Pértiga constituye uno de los ejercicios más complicados, ya que se cumple con ayuda de un péndulo móvil, o sea la pértiga, y comprende elementos no sólo atléticos, sino también gimnásticos (Lope & Benejam, 1997; Johnson & VerSteeg, 2007; Jacoby, 2009).

    El citado deporte, exige del atleta que tenga cualidades de velocidad, fuerza, coordinación y alta maestría técnica (Linthorne & Weetman, 2012; Hoepffner, 2012; Frère, Göpfert, Hug, Slawinski & Tourny-Chollet, 2012; Ibrahim & Kanniyan, 2013). Tal vez en ninguna modalidad del Atletismo, salvo el Decatlón, el deportista dedica tanto tiempo a la preparación técnica (Linthorne & Weetman, 2012; Zagorac, 2013).

    La rapidez de movimiento es característica en este saltador, pues él debe acumular la energía cinética para convertirla en potencial al flexionarse la pértiga, así como tener una adecuada percepción espacio-tiempo, que de manera rigurosa debe aprovechar el saltador para recogerse o agruparse, extender su cuerpo en posición invertida y luego realizar halón y giro.

    Un gran espacio en el período preparatorio del entrenamiento del pertiguista, lo ocupan los ejercicios en aparatos gimnásticos, que comprenden elementos de la técnica del salto, así como los ejercicios con sobrecarga (Hubbard, 1980; Ekevad & Lundberg, 1995). Con ese objetivo, en ocasiones las clases se realizan en una sala de gimnástica con un equipamiento especializado, pues es importante el dominio del cuerpo del saltador en el espacio con sólo el apoyo de los brazos.

    El Salto con Pértiga es una de las pruebas más técnicas del Atletismo, además, una de las más divertidas. Es una especialidad en la que cuanto más alto seas y más fuerza relativa tengas, mejor será el resultado (Saha, 2012; Pavlović, Radic, Simeonov, Idrizović, Raković & Tošić, 2013; Çakir-Atabek, 2014).

    Considerando lo antes mencionado, es importante iniciar esta disciplina atlética desde edades tempranas, de ahí que se ha considerado en este estudio reconocer las características evolutivas de las edades de 9-11 años tal y como se evidencia en numerosos deportes (Calero & Suárez, 2005; Vandendriessche, Vaeyens, Vandorpe, Lenoir, Lefevre & Philippaerts, 2012; Calero, 2012; Baker, Bagats, Büsch, Strauss & Schorer, 2012). Por ello, la investigación posee el propósito de realizar un análisis sobre la iniciación deportiva de los escolares pertenecientes a la categoría pioneril (11-12 años) en el salto con pértiga.

Fundamentos teóricos y metodológicos

    Dentro de las principales características en la evolución de los niños desde los 8 hasta los 11 años que es la categoría objeto de estudio, se pueden mencionar que durante estas edades, tienen lugar: el crecimiento longitudinal, además de una desarmonía entre tronco y extremidades; de ahí la importancia de reforzar el trabajo de las capacidades coordinativas en este período.

    La fase prepuberal se inicia alrededor de los 9-10 años en las niñas, mientras en los varones ocurre hacia los 10-11 años (Márquez & Celis, 2017), también tiene lugar aquí el inicio de la formación de las características sexuales secundarias, así como la normalización de las proporciones corporales y la estabilización de la coordinación motriz, etapa en que enmarcamos el iniciación en el Salto con Pértiga (Collazo, 2012).

    En estas edades, se debe transitar de manera gradual de la directividad a la no directividad, de forma tal que los niños logren una independencia relativa de los profesores deportivos y de los adultos que lo rodean.

    Dentro de los aspectos positivos de estas edades se encuentran, sin lugar a dudas, el alto grado de motivación que ellos demuestran sobre todo por aquellas actividades de carácter lúdico, pues los juegos constituyen, junto al estudio, las fuentes mayores de motivación de los mismos (Hamari & Koivisto, 2013; Hepler, Wang & Albarracin, 2012; Calero & González, 2014; Billinger & et al, 2014), aspecto que se considera debe ser explotado o aprovechado durante la enseñanza-aprendizaje (Collazo, 2006).

    Es por ello que los autores del presente artículo coinciden con Giménez (2001), acerca de que el juego va a ser el medio más empleado para desarrollar motrizmente a los pertiguistas durante la iniciación, unido a la competición, que será también otro medio interesante a desarrollar con los practicantes de esta modalidad del Atletismo, en la iniciación deportiva. En esta etapa de iniciación, hay que lograr una gran motivación, por lo que estos dos medios podrán servir para lograrla.

    Asimismo se considera que el desarrollo motor es el proceso por el cual un niño adquiere los patrones del movimiento y las habilidades, el patrón motor tiene que ver con el movimiento básico, mientras que la habilidad se refiere a la eficiencia del movimiento (Wilmore y Costil, 2000).

    Al respecto, Hahn (1988) plantea que la finalidad del entrenamiento con niños consiste en una expansión de todas las posibilidades motoras para conseguir un amplio repertorio motor y desarrollar formas motrices específicas. Este período se caracteriza por un comportamiento de gestos fogosos, de gran dinamismo y que libera ansias y necesidad de movimientos.

    Según Weineck (1993), la expresión de esta motricidad desbordante es consecuencia de un marcado interés por la práctica deportiva, por lo que durante estas edades se inscriben el mayor por ciento de niños a la misma. Ellos poseen una gran capacidad para aprender y apropiarse de las nuevas habilidades motrices, sin embargo, no así de la capacidad de fijar los gestos aprendidos, por lo que se recomienda repetir y ejercitar con frecuencia lo asimilado con el objetivo de que no olviden con facilidad las acciones motrices asimiladas.

    Los pertiguistas que se inician en las citadas edades, tienen variaciones en sus órganos y tejidos, lo cual es importante potenciar mediante la práctica del Salto con Pértiga, a partir de un adecuado entrenamiento, que les permitan un desarrollo armónico.

    Según Collazo (2006) durante esta etapa, no ha concluido el proceso de osificación del esqueleto, de ahí la gran movilidad que poseen estos niños, lo cual obliga a la necesidad de enseñar correctamente el cómo caminar, cómo correr, cómo sentarse adecuadamente, entre otras habilidades, las cuales pueden favorecer al proceso de preparación técnica de los pertiguistas en la iniciación deportiva.

    Desde el punto de vista psicológico, se afirma que en las edades de 8-11 años, se debe eliminar los temores que ofrece este Salto con Pértiga, fortaleciendo el valor, para lo cual los ejercicios acrobáticos son indispensables.

    Una de las principales actividades del niño durante esta etapa, lo constituyen los juegos en sus diversas manifestaciones, es por eso que entre los medios y métodos que se proponen para la enseñanza-aprendizaje del Salto con Pértiga, el juego ocupa un papel preponderante.

    Según Collazo (2006), cuando los niños llegan a la escuela, ya tienen la percepción lo suficientemente desarrollada, pues en ellos se observa una alta agudeza de vista y oído, y aunque reconocen bien las diferentes formas y colores. Es por ello que el método sensopersecual ocupa un papel importante en la práctica deportiva y por tal motivo el entrenador deportivo, debe explicar la técnica y demostrar correctamente.

    Los juegos como medio, permiten al profesor deportivo lograr las condiciones favorables para que los pertiguistas en la iniciación deportiva le den solución a las diversas tareas, motrices que deben ir aumentando sus niveles de complejidad, en la medida en que estos puedan transitar desde las habilidades gruesas hasta las semipulidas

    Por otra parte, las edades entre 8 a 11 años, se debe potenciar aquellas capacidades físicas, en el cual su periodo sensitivo se encuentra comprendido en esas edades, siendo necesario prestar atención a la selección de los métodos y medios que se empleen en la enseñanza-aprendizaje (Robles, Peinado, Fuentes-Guerra & Rodríguez, 2013) del salto con Pértiga.

    La investigación se desarrolla en el marco de la iniciación deportiva, por lo que se ha considerado importante clarificar las principales definiciones al respecto y la esencia de las etapas que comprende este período, así como su avance en Cuba.

    En Cuba el Sistema del Alto Rendimiento se estructura de forma piramidal (Fernández, 2003), comenzando por los Combinados Deportivos con sus áreas, las cuales son las entidades básicas donde se desarrollan los servicios responsables en la Etapa de Iniciación, para dar continuidad a las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar, las cuales son las unidades básicas de concentración territorial del potencial de atletas, que se incluyen en el sistema citado y que concluye en Centros Nacionales.

    Esta estructura coloca el Deporte de Base, en la parte inferior de la pirámide del Alto Rendimiento, además sugiere el espacio donde el niño se inicia en la práctica deportiva para la competición organizada y reglamentada.

    En la Iniciación Deportiva se sientan las bases necesarias para el desarrollo ulterior del deportista en la disciplina seleccionada. Diversos han sido los criterios de los autores que conciben de una forma u otra la Iniciación Deportiva, tal es el caso de Blázquez (1986), que lo precisa como “el período en el que el niño empieza a aprender de forma específica la práctica de uno o varios deportes”. Sin embargo, Romero (2006) interpreta la iniciación deportiva como el tiempo en el que una persona está aprendiendo unas habilidades específicas o una modalidad deportiva determinada.

    El citado autor también plantea que: “…es la toma de contacto con la habilidad específica (deporte), en cualquier contexto (académico, federativo, etc.)” y Contreras (1998) añade "que la iniciación deportiva en el contexto educativo debe suponer una conciencia crítica de lo que significa la práctica deportiva a través de una reconstrucción del conocimiento, que evidencie aquellos elementos negativos que el deporte elitista y profesional encierra".

    Es preciso destacar que entre estos autores se encuentran ideas comunes para definir la Iniciación Deportiva, destacándose la de tomar vínculo con el deporte de una manera específica, así como el vínculo entre los procesos de enseñanza- aprendizaje y formación de hábitos y habilidades.

    A opinión de los autores de la presente obra, un concepto que logra resumir lo planteado por los autores antes mencionados es la apreciación de Blázquez (1986), quien concibe la Iniciación Deportiva como un proceso cronológico, en el transcurso del cual el sujeto toma contacto con nuevas experiencias regladas sobre una actividad físico deportivo.

    Además, el citado autor plantea, desde el punto de vista educativo, que este proceso no debe entenderse como el momento en el que se comienza con la práctica deportiva, sino como la acción pedagógica que, teniendo en cuenta las características del niño y los fines a conseguir, van evolucionando progresivamente hasta llegar al dominio de cada especialidad”, aspecto de relevancia en el presente estudio.

    Según la iniciación deportiva de los pertiguistas, se precisa que la iniciación deportiva, es un proceso que comienza preferentemente antes de la pubertad, en la que se pretende contribuir al desarrollo integral del pertiguista mediante una práctica deportiva acorde a sus características psicoevolutivas y en la que se debe fomentar la adquisición de habilidades, actitudes y valores.

    La iniciación en la práctica deportiva en el ámbito del Deporte de Base, tiene el propósito de optimizar el rendimiento para acceder al contingente de las élites deportivas (Calero, 2013; 2014), categoría en la que se enmarca el presente estudio.

    Asimismo, la preparación de un atleta depende del trabajo realizado durante un largo período, por lo que resulta recomendable su iniciación en edades tempranas, sin embargo, es de vital importancia el trabajo multilateral, lo que garantiza el futuro del Alto Rendimiento.

    La iniciación temprana de estos deportistas, favorece el proceso inicial de enseñanza de los elementos básicos, garantizando el futuro desarrollo en los resultados deportivos (Kristiansen & Stensrud, 2017; Simpson, Gibbs & Matheson, 2017). Además, se crean las bases para el desarrollo de la preparación física general en el futuro pertiguista, preparándolo psicológicamente y tomando como punto de partida la incentivación para las cargas que recibirán durante su vida deportiva.

    El objetivo fundamental de la Iniciación Deportiva en el caso del Atletismo, es el aprendizaje de los elementos principales de la técnica de distintas disciplinas atléticas (Milanese, Cavedon, Corte & Agostini, 2017; Kasih, 2017), y de estas su gran gama de ejercicios. De esta forma se coadyuva, junto a la preparación que propician los juegos variados, a formar y aumentar los hábitos y habilidades necesarias para enfrentar las futuras exigencias en etapas posteriores.

    Romero (2006) refiere a la iniciación deportiva o etapa de formación básica, como “…en todo el proceso del entrenamiento básico o previo, el matiz principal lo establece la formación multilateral del atleta y el logro de hábitos motores, en particular, los relacionados directamente con la técnica deportiva”.

    En tal sentido, para la aplicación del deporte en la escuela, se debe tener presente las siguientes etapas:

  • Etapa de inicio o básica: relacionada con la Psicomotricidad y con las habilidades y destrezas básicas. Se debe insistir en completar todo el trabajo de dominio motor. Hay muy poca labor en la técnica específica.

  • Etapa de desarrollo: se enseñan los elementos fundamentales de los deportes que se elijan, pero de forma global y orientada hacia el aprendizaje de la técnica y de la táctica de los movimientos concretos. Hay que trabajar de forma específica (Iniciación).

  • Etapa de perfeccionamiento: se introducen de forma progresiva los elementos más complejos del deporte. Esta etapa es la del aprendizaje específico de la técnica y de la táctica.

    Otros autores las describen, como fases por las que transita el deportista desde que empieza hasta que termina. No existe un criterio unificado en cuanto al número de fases, sin embargo, se aprecia una tendencia generalizada en cuanto a los propósitos de las mismas

    Romero (2006), distingue tres fases: Primera fase (Iniciación): 7 u 8 años hasta los 12; Segunda fase (Desarrollo): de los 13 años hasta los 18 y Tercera fase (Perfeccionamiento): de los 19 o 20 hasta que se termina de practicar, siendo la primera fase el escenario, donde se desarrollan los pertiguistas en la iniciación deportiva.

La etapa de iniciación (de los 9 hasta los 13 años de edad)

    Se asume la etapa de los 9-13 años, por ser donde se encuentran los períodos sensitivos de capacidades necesarias para la futura especialización de los pertiguistas y por estar en las categorías que contempla el Programa de Enseñanza de Atletismo.

    Resulta una prioridad en la iniciación deportiva, la formación de habilidades y hábitos, sin embargo, sistematizar una concepción teórica sobre las manifestaciones externas de las habilidades motrices deportivas, exige ineludiblemente una profunda revisión de los resultados investigativos y las teorías existentes acerca de sus complejos procesos.

    En el proceso de preparación durante la iniciación deportiva, el pertiguista debe evolucionar por una serie de etapas en las cuales va a ir aprendiendo y desarrollando diversos componentes (físicos, técnicos, tácticos o psicológicos), adaptados tanto a sus características biológicas como psicológicas. Así podrá ir progresando en su deporte de una manera racional y pedagógica.

    La preparación física, es el desarrollo de las capacidades motrices que corresponden a las necesidades de la actividad deportiva.

    En el trabajo de entrenamiento es necesario desarrollar la preparación física en dos direcciones:

  • Desarrollo de la preparación fiscal general (PFG).

  • Desarrollo de la preparación física especial (PFE).

    La magnitud de la relación entre ambas direcciones, está dada por la edad del deportista: a menor edad, mayor debe ser la PFG; el nivel de preparación: cuando los niveles de preparación son bajos hay predominio en la PFG, a mayor nivel se puede desarrollar más PFE, la etapa de entrenamiento: este ciclo determina una proporción entre ambas direcciones. La PFG no será menor que el 25 % del trabajo total de la preparación física.

    La PFG, crea las bases para la PFE, ya que garantiza el desarrollo múltiple de la fuerza, rapidez, resistencia, movilidad articular y agilidad, las cuales son necesarias como premisas y condición del perfeccionamiento en el Salto con Pértiga, el cual es objeto de la especialización posterior a la iniciación.

    Un aspecto importante, es que la PFG depende de la especialidad deportiva, es decir, para cada tipo de deporte, la PFG adquiere características especiales aunque entre cada uno de ellos existen rasgos comunes, de ahí, que se deben contemplar las particularidades del Salto con Pértiga, pues al ser una disciplina compleja, se hace necesario que la preparación técnica alcance su protagonismo desde la PFG.

Conclusiones

  • El Salto con Pértiga es una de las disciplinas de mayor complejidad técnica en el atletismo y por tanto los practicantes deben iniciar su preparación técnica, previa a la especialización.

  • Teniendo en cuenta las características de evolutivas de las edades, desde los 9-11 años, consideramos que el Salto con Pértiga debe iniciarse entre los 10-11 años.

  • Las definiciones acerca de la iniciación deportiva que se han analizado no ofrecen marcadas diferencias porque tienen aspectos de contacto, al igual que las etapas definidas para este período.

  • La formación de hábitos y habilidades son aspectos prioritarios en la iniciación deportiva, ponderándose el desarrollo de las capacidades físicas correspondientes a las edades de 10-11 años.

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