EL IDIOMA ESPAÑOL DEL DEPORTE EN IBEROAMERICA... Jesús Castañón Rodríguez     
anterior

2.1.3. Aspectos del nivel literario
El estudio científico del nivel literario del deporte ha corrido a cargo de instituciones lingüísticas, educativas, deportivas y periodísticas. Dentro de las primeras, la Sociedad Española de Lingüística ha recogido, en sus simposios anuales, estudios sobre el lenguaje literario del deporte.

Las entidades educativas han incluido la literatura de tema deportivo como asignatura en los planes de estudio -con la labor pionera de la Universidad de Valladolid-; la han considerado como una nueva forma literaria; han realizado estudios científicos de historia literaria, historia de la educación física y análisis de la creación sobre fútbol y deporte moderno; han creado material didáctico y curricular de nivel no universitario. Las instituciones deportivas promocionaron la investigación científica sobre la literatura de tema deportivo, han convocado premios especializados y han favorecido la difusión periodística de literatura deportiva desde revistas científicas. Y las empresas de comunicación convocaron premios y difundieron la literatura mediante conferencias en foros de reflexión sobre le idioma deportivo, ensayos de divulgación periodística y la colaboración habitual de escritores en las páginas de los diarios deportivos.

2.2. Los recursos de las nuevas tecnologías
En este segundo siglo de deporte moderno y últimos años del siglo XX, al trabajo tradicional del lenguaje deportivo se unen nuevos retos en el nivel de difusión. La incipiente era de la información y el conocimiento abierto e interactivo crea nuevos espacios informativos que cambian el equilibrio en las relaciones entre los niveles técnico, de difusión y literario.

En el ámbito iberoamericano se promueve el intercambio de conocimientos y de documentación en los dos idiomas oficiales del Consejo Iberoamericano del Deporte: español y portugués6. Hecho que requerirá un largo trabajo si se tienen en cuenta varios factores. Primero, la escasa producción científica original en lengua española, hasta ahora más atenta a investigaciones sobre ciencias biomédicas aplicadas a deporte7 y análisis sociológicos. Segundo, la presencia del idioma español en Internet, que ocupa el tercer lugar, tras el inglés y el alemán8. Y tercero, una nueva adaptación del idioma a las últimas tecnologías capaz de responder a los retos de la simplificación y de las lenguas en contacto. Tras la simplificación del idioma ante las nuevas tecnologías para facilitar la transmisión rápida de noticias, se profundizó en los aspectos relacionados con la oralización y la conversión del idioma en vía de infraestructura económica para atender a los proyectos transfrontera de televisión y radio, sobre todo en el Congreso de la Lengua celebrado en 1992 en Sevilla, en un ambiente en el que la autoridad idiomática era compartida por el ámbito educativo y el de la comunicación.

Ahora surge el reto de crear una nueva mentalidad y una responsabilidad en la difusión del idioma en el entorno tecnológico, que no implique sólo al mundo educativo y al de la comunicación sino también a las empresas por contar con mejores recursos lingüísticos para desarrollar programas de industrias de la lengua: recursos digitalizados; diccionarios especializados, gramáticas e inventarios léxicos informatizados, información y comunicaciones en español en Internet9. Aparece un nuevo panorama en el que se recupera la eficacia de la escritura como forma de comunicación y en el que se hace imprescindible una postura común en Iberoámerica ante los neologismos.

La mayor dificultad reside en la imposible tarea de poner de acuerdo al mercado hispanohablante a la hora de crear una norma estándar capaz de favorecer el intercambio de materiales, de facilitar la traducción y de modular la inevitable evolución de la lengua en un complejo panorama que cuenta con once modalidades diferentes de recursos.

Primero, la presencia de más de un millar de enlaces de información deportiva relacionada con deportes acuáticos, aerobic, artes marciales, atletismo, automovilismo, baloncesto, balonmano, balonvolea, béisbol, caza, ciclismo, colombofilia, culturismo, educación física, esgrima, esquí, formación deportiva, fútbol, fútbol americano, fútbol sala, frontenis, golf, hípica, hockey sobre hielo, hockey sobre patines, modelismo, montañismo, motociclismo, natación, orientación, pádel, pesca de altura, piragüismo, prensa, remo, rugby, senderismo, submarinismo, surf, tenis, tenis de mesa, tiro, triatlón, vela, waterpolo, windsurf y yoga. Esta tarea viene siendo realizada por federaciones, ediciones electrónicas de diarios deportivos, revistas digitales y algunos sitios de referencia.

Segundo, las páginas institucionales de centros de documentación y Universidades10.

Tercero, la presencia de servicios especializados de noticias. Es el caso de Todo deporte y de Sportsweb, flujos de noticias diseñados para Internet con acceso a particulares y a profesionales en idioma español, puestos en marcha a finales de 1997 por la Agencia Efe en la dirección http://www.efe.es/tododep.asp y por la Agencia Reuters.

Cuarto, la edición digital de revistas deportivas. Se registra la presencia de la argentina, Lecturas: Educación Física y Deportes -en http://www.efdeportes.com-. En España surge en 1997 Áskesis -en http://www.askesis.arrakis.es- con una orientación hacia la Didáctica de la Educación Física y el Deporte, un foro de debate sobre opiniones e información de enlaces, y una guía de gimnasios en la dirección http://www.business-site.com/gimnasio.

Quinto, los foros de discusión sobre lengua. Es el caso de Apuntes, que con 230 suscriptores ha comentado desde su fundación en 1996 anglicismos, neologismos, terminología de béisbol, ciclismo, esquí, fútbol, golf e hípica, traducciones de los nuevos nombres de deportes de riesgo -como el barranquismo-, problemas de transcripciones de nombres de los Juegos Olímpicos de Invierno y reseñas de libros sobre lenguaje deportivo11.

Sexto, la existencia de 13 foros de debate especializados en ciencias del deporte en Argentina y España que abordan asuntos de: educación física, historia del deporte y de la educación física, informática educativa, psicología del deporte, economía y deporte, educación especial, formación docente continua, personas con necesidades especiales y entorno, derecho deportivo, psicología educativa, información de eventos y proyecto Sportcom de documentación12.

Séptimo, la presencia de nuevas redes de documentación. Entre otras destacan: la Red Española de Documentación Deportiva (RedEsport) -impulsada por los Institutos y las Facultades de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y que contiene un catálogo colectivo de publicaciones deportivas-, Sportcom -creada en 1993 en Costa Rica para integrar a organismos gubernamentales, comités olímpicos, federaciones deportivas, centros universitarios y centros de investigación de 20 países-, Atlantis -que recoge la base de datos del Instituto Andaluz del Deporte, del Banco de Datos Latinoamericanos y del Caribe, de la Universidad de Colima (México) y de SPORTDiscus con el fin de unir todos los registros bibliográficos de bibliotecas y de centros de documentación en lengua española- y unISISport -la base de datos bibliográfica del Instituto Andaluz del Deporte que se incluirá en el CD-Rom SPORTDiscus-. La creciente demanda de documentación deportiva en lengua española ya compite con los recursos informatizados de las redes Sport y Heracles, pertenecientes al SIRC de Canadá y al INSEP, de París, respectivamente.

Octavo, la inclusión de servidores iberoamericanos en Estados Unidos, como el caso de la base de datos del Instituto Andaluz del Deporte en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos como fuente de documentación junto al Centro Nacional de Información Deportiva del Instituto Australiano del Deporte, la Biblioteca de la Amateur Athletic Foundation (Los Ángeles), el Comité Olímpico Internacional (Lausana), el Centro de Documentación Deportiva de Canadá y el Centro de Documentación del Comité Olímpico de Estados Unidos.

Noveno, la paulatina creación de centros virtuales de información deportiva en toda Iberoamérica con el Consejo Iberoamericano de Deporte, Instituto Andaluz del Deporte, Comisión Nacional del Deporte de México, o la Corporación Deportiva Fénix, de Paraguay.

Décimo, el acceso digitalizado a corpus textuales. A enero de 1998, de los numerosos estudios de esta clase que se están llevando a cabo, sólo está disponible en las autopistas de la información el Corpus de Referencia del Español Contemporáneo. Elaborado por la Universidad Autónoma de Madrid contiene subdirectorios específicos del español en Argentina y Chile, recoge un total de 1.100.000 palabras de las que un 5,3% -58.300 términos- corresponden a los deportes en textos periodísticos. Se encuentra en la dirección ftp://lola.lllf.uam.es/pub/corpus/oral13.

Y undécimo, la presencia de libros de estilo en las autopistas de la información y de secciones específicas de reflexión desde 1997. Entre los recursos digitalizados de libros de estilo se encuentran el Vademécum de español urgente -con dudas léxicas relacionadas con extranjerismos, aspectos generales sobre resultado, competición, dopaje, grupos del deporte y con disciplinas de fútbol, hípica, atletismo y ciclismo en la dirección http://www.efe.es/vademecum- y el trabajo de Ricardo Soca, Apuntes para un manual de estilo periodístico -con equivalencias en español para extanjerismos-. Como sección específica destaca "El idioma español en el deporte" que acoge La Página del idioma español, editada por el periodista uruguayo Ricardo Soca en la dirección http://www.el-castellano.com.


III
Epílogo

A modo de epílogo, es hora de romper con los tópicos y los prejuicios de la despreocupación del idioma deportivo por el uso correcto del lenguaje. Históricamente, deportistas, medios de comunicación y periodistas han ensanchado el idioma hacia nuevas formas de expresión, más allá de las consideraciones del lenguaje deportivo como ámbito de conflictos y de las acusaciones de empobrecer el vocabulario, usar irresponsablemente los niveles del idioma y favorecer la información dirigida al goce en vez de al desarrollo de la inteligencia en la lectura.

El idioma en el deporte ha pasado de la presencia testimonial de sus practicantes a convertirse en material curricular para el aprendizaje del lenguaje14 y se halla en un momento de expansión si es capaz de superar los recelos históricos de periodistas y lingüistas mediante un nuevo equilibrio en el que los científicos del idioma desarrollen una nueva mentalidad, el ámbito educativo analice las implicaciones culturales y sociales del idioma en el deporte y las empresas de comunicación no se cierren a las posibles aportaciones técnicas, literarias o de asesoría lingüística15 . El idioma español en el deporte para el siglo XXI requiere un español estudiado, pensado y analizado que se asentará en grandes bases de datos y en el diálogo permanente entre ambos lados del Atlántico para conseguir la gestación del idioma de la era de la información.


Referencias



Lecturas: Educación Física y Deportes.
Año 3, Nº 10. Buenos Aires. Mayo 1998
http://www.efdeportes.com