ISSN 1514-3465
Actividades de ocio para relajarse y desconectarse del estrés cotidiano
Leisure Activities to Relax and Disconnect from Daily Stress
Atividades de lazer para relaxar e desligar do stress diario
Mia Pizarro
info@efdeportes.com
Independiente
(España)
Recepción: 15/09/2026 - Aceptación: 16/09/2026
Documento accesible. Ley N° 26.653. WCAG 2.0
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Esta obra está bajo licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional (CC BY-NC-ND 4.0) https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es |
Cita sugerida
: Pizarro, M. (2026). Actividades de ocio para relajarse y desconectarse del estrés cotidiano. Lecturas: Educación Física y Deportes, 31(340), 258-264. https://www.efdeportes.com/efdeportes/index.php/EFDeportes/article/view/9146
Resumen
El estrés acumulado exige un descanso que no solo implique detenerse, sino romper la rutina laboral. Desconectarse no requiere metas ni productividad; basta con adaptar el ocio al nivel de energía disponible mediante caminatas, manualidades, interacciones sociales o uso consciente de pantallas. Establecer pequeños rituales diarios ayuda a marcar fronteras claras con el trabajo, devolviendo la atención al presente y haciendo del tiempo libre un espacio reparador.
Palabras clave:
Ocio. Bienestar. Estrés.
Abstract
Accumulated stress calls for a break that involves not merely stopping, but breaking the work routine. Disconnecting requires neither goals nor productivity; it is enough to tailor leisure activities to one’s available energy levels—whether through walking, crafts, socializing, or mindful screen use. Establishing small daily rituals helps set clear boundaries with work, bringing attention back to the present and turning free time into a restorative experience.
Keywords
: Leisure. Well-being. Stress.
Resumo
O stress acumulado exige uma pausa que não envolva apenas parar, mas também quebrar a rotina de trabalho. Desligar-se não requer objetivos ou produtividade; basta adaptar as atividades de lazer ao seu nível de energia disponível, através de caminhadas, artesanato, interações sociais ou uso consciente de ecrãs. Estabelecer pequenos rituais diários ajuda a definir límites claros com o trabalho, trazendo a atenção de volta ao presente e tornando o tempo livre num espaço reparador.
Unitermos
: Lazer. Bem-estar. Estresse.
Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 31, Núm. 340, Sep. (2026)
El estrés cotidiano rara vez aparece por una sola razón. Muchas veces se acumula entre pendientes del trabajo, mensajes, traslados, compromisos personales y la sensación de que siempre queda algo más por hacer. Cuando finalmente llega un momento libre, no siempre resulta fácil cambiar de ritmo de inmediato. El cuerpo puede estar descansando, pero la cabeza sigue repasando conversaciones, tareas y decisiones pendientes.
Por eso, descansar no consiste solamente en dejar de trabajar. A menudo hace falta una actividad que marque una separación clara entre las obligaciones y el tiempo personal. No tiene que ser complicada, costosa ni especialmente productiva. Una de las ventajas del ocio está precisamente en poder hacer algo sin convertirlo en otra meta que cumplir.
Figura 1. Rituales para desconectar del estrés laboral
Fuente: Gemini AI Flash
Cambiar de ambiente ayuda más de lo que parece
Una de las maneras más sencillas de despejar la mente es salir del espacio en el que se pasó la mayor parte del día. Esto puede ser especialmente útil para quienes trabajan desde casa, ya que el mismo lugar termina funcionando como oficina, comedor y zona de descanso.
No hace falta organizar una excursión. Una caminata de veinte o treinta minutos por un parque, recorrer una colonia diferente o sentarse un rato en una cafetería puede ser suficiente para romper la rutina. El cambio de estímulos obliga a prestar atención a otras cosas: calles, sonidos, personas, árboles o simplemente el movimiento alrededor.
También puede funcionar caminar sin un destino demasiado concreto. Cuando cada salida tiene un objetivo, incluso el paseo puede sentirse como otra tarea. Reservar un rato para recorrer la ciudad sin prisa cambia bastante la experiencia.
Actividades que ocupan las manos y liberan la cabeza
Hay personas que descansan mejor haciendo algo que permaneciendo completamente quietas. Las actividades manuales funcionan bien porque requieren atención, pero no necesariamente el mismo tipo de concentración intensa que exige una jornada laboral.
Cocinar algo diferente, cuidar plantas, armar un rompecabezas, dibujar, reparar un objeto o aprender una manualidad puede ayudar a cambiar el foco. El objetivo no tiene que ser conseguir un resultado perfecto. Si una actividad de ocio termina llena de expectativas y presión, pierde buena parte de su efecto.
Lo interesante es que muchas de estas tareas tienen un principio, un proceso y un final claros. Después de pasar horas frente a trabajos donde los pendientes parecen no terminar nunca, completar algo pequeño puede sentirse especialmente satisfactorio.
La pantalla también puede ser una forma de descanso
Existe la idea de que desconectarse significa necesariamente abandonar todos los dispositivos. En algunos casos puede ayudar, pero no siempre es necesario. El problema suele estar menos en la pantalla que en la manera de utilizarla.
Pasar una hora respondiendo mensajes mientras se revisan noticias y redes sociales al mismo tiempo difícilmente produce descanso. En cambio, ver una película elegida con calma, jugar, escuchar un pódcast o seguir una transmisión deportiva puede ofrecer una experiencia distinta.
Las opciones digitales son enormes. Streaming, videojuegos, música, contenido deportivo y plataformas como Starzbet MX forman parte de un ecosistema de entretenimiento que puede ocupar diferentes momentos del tiempo libre. La clave está en elegir conscientemente qué hacer en lugar de saltar de una aplicación a otra por simple costumbre.
No todo descanso tiene que ser solitario
Después de una semana pesada, algunas personas buscan silencio absoluto. Otras sienten que necesitan exactamente lo contrario: hablar, reírse y compartir tiempo con alguien sin que la conversación gire alrededor del trabajo.
Organizar una cena sencilla, salir por tacos, visitar un bar tranquilo, jugar juegos de mesa o reunirse en casa puede cumplir esa función. La ventaja de estos planes es que no necesitan convertirse en grandes eventos. Muchas veces una reunión pequeña resulta más relajante que una salida demasiado organizada.
También vale la pena separar las actividades sociales de la idea de aprovechar cada minuto. No toda salida tiene que incluir varios lugares, fotografías y un itinerario completo. Sentarse durante un par de horas con amigos y hablar de cualquier cosa puede ser suficiente.
Elegir según la energía disponible
No existe una actividad perfecta para relajarse. El mejor plan depende mucho de cómo se siente una persona ese día. Después de varias horas sentado frente a una computadora, quizá convenga moverse. Después de una jornada físicamente agotadora, probablemente ocurra lo contrario.
Puede ser útil elegir el ocio según el nivel de energía disponible:
Con poca energía, funcionan bien una película, música, lectura ligera o una cena tranquila.
Con energía media, se puede caminar, cocinar, visitar una cafetería o reunirse con alguien.
Con bastante energía, hacer ejercicio, bailar, andar en bicicleta o salir al aire libre puede ayudar a cambiar por completo el estado mental.
Cuando cuesta concentrarse, las actividades simples suelen resultar más agradables que empezar algo complejo.
Si existe saturación social, pasar tiempo a solas puede ser más reparador que aceptar otra invitación por compromiso.
Escuchar ese nivel de energía evita que el tiempo libre termine convirtiéndose en otra obligación. Hay días para salir y otros en los que quedarse en casa es una opción mucho más adecuada.
Crear pequeños rituales para cerrar el día
No siempre es posible reservar varias horas para descansar. En esos casos, pequeños rituales pueden ayudar a establecer una frontera entre las responsabilidades y el resto de la jornada.
Cambiarse de ropa después del trabajo, caminar durante quince minutos, preparar una bebida, poner música o dejar el teléfono lejos durante la cena son acciones sencillas, pero pueden convertirse en señales de que el día laboral terminó.
La repetición tiene una ventaja. Cuando una actividad se realiza con frecuencia al final del día, empieza a asociarse con un cambio de ritmo. No tiene que convertirse en una rutina rígida. Basta con que ayude a abandonar poco a poco el modo de trabajo.
Algo parecido ocurre durante el fin de semana. Reservar una parte del sábado o domingo para una actividad que realmente se disfruta puede evitar que todo el tiempo libre desaparezca entre compras, limpieza y pendientes domésticos.
El ocio no necesita ser productivo
En una cultura muy centrada en la productividad, incluso los pasatiempos pueden terminar evaluándose por resultados. Leer para completar cierta cantidad de libros, correr para mejorar una marca, cocinar para dominar una técnica o viajar para tachar destinos de una lista puede ser motivador, pero también puede hacer que el descanso empiece a parecerse demasiado al trabajo.
Hay valor en hacer cosas simplemente porque resultan agradables. Escuchar un álbum completo, caminar sin contar pasos, jugar sin perseguir un objetivo concreto o sentarse en una terraza durante una hora no necesita producir ningún beneficio adicional para ser tiempo bien utilizado.
Las actividades de ocio pueden adoptar formas muy distintas según la persona y el momento. Algunas requieren movimiento, otras silencio, otras compañía y muchas ocurren frente a una pantalla. Más que encontrar una fórmula única, se trata de identificar qué actividad consigue interrumpir durante un rato la cadena de pendientes y devolver la atención al presente.
A veces eso significa salir de casa. Otras veces significa quedarse. Lo importante es que el tiempo libre realmente se sienta diferente del resto del día.
Referencias
De la Torre Rivera, E.R., y Mariño Yumbo, A.N. (2024). Actividades lúdicas y el estrés en estudiantes universitarios [Bachelor's thesis, Carrera Pedagogía de la Actividad Física y el Deporte. Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y Tecnologías, Universidad Nacional de Chimborazo]. http://dspace.unach.edu.ec/handle/51000/12835
Reyes, M.A. (2024). ¿Por qué en la actualidad, es más importante el tiempo que el dinero? Proceedings of the Academy of Latin American Business and Sustainability Studies (ALBUS), 2, 228-238. https://doi.org/10.5281/zenodo.13996686
Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 31, Núm. 340, Sep. (2026)