ISSN 1514-3465
Salud y hábitos en la formación inicial docente:
estudio descriptivo en una Escuela Normal mexicana
Health and Habits in Initial Teacher Training: A Descriptive Study in a Mexican Normal School
Saúde e hábitos na formação inicial de professores: um estudo descritivo numa Escola Normal mexicana
Carlos Miguel Nájera Acosta
*krlos_mike@hotmail.com
María Yamily Holguín López
**mymh_27@hotmail.com
*Profesor Investigador de Enseñanza Superior, Asociado “C”
en la Escuela Normal Experimental “Miguel Hidalgo”
en Hidalgo del Parral, Chihuahua
Licenciado en Educación Primaria Intercultural Bilingüe
Maestro en Educación Básica y cuenta con estudios de Doctorado en Educación
por la Universidad Pedagógica Nacional
Cuenta con el Reconocimiento al Perfil Deseable PRODEP 2026
con vigencia hasta 2029
**Doctora en Educación y maestra en Educación Básica
por la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua
Licenciada en Educación Preescolar
por la Escuela Normal Experimental “Miguel Hidalgo”
(México)
Recepción: 03/05/2026 - Aceptación: 26/09/2026
1ª Revisión: 30/06/2026 - 2ª Revisión: 22/09/2026
Documento accesible. Ley N° 26.653. WCAG 2.0
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Cita sugerida
: Nájera Acosta, C.M., y Holguín López, M.Y. (2026). Salud y hábitos en la formación inicial docente: estudio descriptivo en una Escuela Normal mexicana. Lecturas: Educación Física y Deportes, 31(342), 100-116. https://doi.org/10.46642/efd.v31i342.8933
Resumen
La formación inicial docente requiere promover hábitos saludables que favorezcan la calidad de vida y la capacidad de las y los futuros docentes para impulsar entornos escolares promotores de salud. El objetivo del estudio fue describir hábitos de salud (alimentación y desayuno, actividad física, consumo de agua, sueño, manejo del estrés, higiene, condiciones de salud y percepción del entorno) mediante un diagnóstico basado en un formulario institucional aplicado en una Escuela Normal mexicana. Se realizó un estudio descriptivo con enfoque mixto; participaron 119 estudiantes de primero, tercero, quinto y séptimo semestre de las licenciaturas en Educación Primaria y Preescolar (Plan 2022) durante el semestre 2025-2026. Los resultados muestran hábitos alimenticios predominantemente regulares (60 %), omisión del desayuno (25 %), práctica de actividad física después de clases (55 %) y percepción positiva del cuidado ambiental, aunque con baja participación en iniciativas ecológicas (10 %). Se concluye que los diagnósticos sistemáticos en escuelas normales aportan evidencia para diseñar estrategias formativas e institucionales orientadas a fortalecer estilos de vida saludables en el estudiantado normalista.
Palabras clave:
Pensamiento crítico. Salud escolar. Hábitos saludables. Formación docente. Educación Normal.
Abstract
Initial teacher training requires promoting healthy habits that favor the quality of life and the ability of future teachers to promote health-promoting school environments. The objective of the study was to describe health habits (eating and breakfast, physical activity, water consumption, sleep, stress management, hygiene, health conditions and perception of the environment) through a diagnosis based on an institutional form applied in a Mexican teacher training school. A descriptive study was carried out with a mixed approach; 119 students of the first, third, fifth and seventh semester of the bachelor's degrees in Primary and Preschool Education (2022 Plan) participated during the semester 2025-2026. The results show predominantly regular eating habits (60 %), skipping breakfast (25 %), practicing physical activity after school (55 %) and positive perception of environmental care, although with low participation in ecological initiatives (10 %). It is concluded that systematic diagnoses in teacher training schools provide evidence to design training and institutional strategies aimed at strengthening healthy lifestyles in normal school students.
Keywords:
Critical thinking. School health. Healthy habits. Teacher training. Normal Education.
Resumo
A formação inicial de professores exige a promoção de hábitos saudáveis que melhorem a qualidade de vida e a capacidade dos futuros professores para fomentar ambientes escolares promotores de saúde. O objetivo deste estudo foi descrever os hábitos de saúde (alimentação e pequeno-almoço, atividade física, consumo de água, sono, gestão do stress, higiene, condições de saúde e percepção ambiental) através de uma avaliação diagnóstica baseada num questionário institucional aplicado numa faculdade de formação de professores no México. Foi realizado um estudo descritivo com uma abordagem mista; participaram 119 alunos do primeiro, terceiro, quinto e sétimo semestres do curso de Licenciatura em Educação Pré-escolar e Ensino Básico (Currículo de 2022) durante o semestre de 2025-2026. Os resultados mostram predominantemente hábitos alimentares regulares (60 %), omissão do pequeno-almoço (25 %), prática de atividade física após as aulas (55 %) e uma percepção positiva da responsabilidade ambiental, embora com baixa participação em iniciativas ecológicas (10 %). O estudo conclui que as avaliações sistemáticas nas faculdades de formação de professores fornecem subsídios para o desenvolvimento de estratégias formativas e institucionais que visam o fortalecimento de estilos de vida saudáveis entre os futuros professores.
Unitermos
: Pensamento crítico. Saúde escolar. Hábitos saudáveis. Formação de professores. Educação Normal.
Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 31, Núm. 342, Nov. (2026)
Introducción
La salud del estudiantado no puede entenderse únicamente como una responsabilidad individual; se encuentra atravesada por condiciones académicas, económicas, políticas y culturales que requieren análisis desde una perspectiva crítica. En el ámbito de la salud escolar, su abordaje resulta especialmente relevante en la formación inicial docente, debido a su relación con el rendimiento académico y con la capacidad del futuro profesorado para promover estilos de vida saludables en sus comunidades educativas. En este marco, la salud se concibe como un fenómeno integral que incluye alimentación, actividad física, descanso, manejo del estrés, higiene, bienestar emocional y percepción del entorno. (Organización Mundial de la Salud, 2021, 2022; Organización Panamericana de la Salud, 2022)
En las escuelas normales, la formación inicial docente ofrece una oportunidad para fortalecer hábitos saludables que posteriormente pueden proyectarse hacia la educación básica, especialmente desde espacios curriculares vinculados con Educación Física y Salud. No obstante, en diversos contextos la valoración de la salud del estudiantado suele limitarse a apreciaciones generales, sin contar con diagnósticos que permitan comprender prácticas cotidianas, cultura, tradiciones, intereses y condiciones del entorno.
El estudio se inscribe en una investigación doctoral orientada a analizar la influencia de la Educación Física y la cultura de la salud en la adopción de hábitos saludables en estudiantes normalistas. En esta fase, el objetivo fue describir los hábitos de salud del alumnado mediante un diagnóstico basado en un formulario institucional.
Aunque la salud es muy importante en la formación de futuras y futuros docentes, en las escuelas normales mexicanas todavía hay pocos estudios que muestren con claridad cómo son sus hábitos de salud. Por eso, este trabajo busca aportar información útil para comprender mejor esa realidad y apoyar la toma de decisiones dentro de la institución. En esta etapa, el objetivo del estudio fue describir hábitos de salud (alimentación y desayuno, actividad física, consumo de agua, sueño, manejo del estrés, higiene, condiciones de salud y percepción del entorno) mediante un diagnóstico basado en un formulario institucional aplicado en una Escuela Normal mexicana.
Métodos
Diseño del estudio
Se desarrolló un estudio descriptivo con enfoque mixto, orientado a obtener información sobre hábitos de salud, alimentación, actividad física, descanso, estrés e higiene.
Se utilizó un muestreo no probabilístico por conveniencia. La recolección de datos se realizó durante el semestre 2025-2026.
Participantes
Participaron 119 personas: estudiantes de primero, tercero, quinto y séptimo semestre de las licenciaturas en Educación Primaria y Preescolar, Plan 2022.
La muestra estuvo conformada mayoritariamente por estudiantes de entre 17 y 30 años; la concentración principal se ubicó entre 18 y 21 años. Se registró una mayor participación de mujeres (n = 85).
Instrumento
Se aplicó un formulario institucional no obligatorio, que recopiló información sobre las siguientes dimensiones:
Hábitos alimenticios.
Desayuno.
Actividad física.
Consumo de agua.
Hábitos de sueño.
Manejo del estrés.
Higiene personal.
Enfermedades crónicas.
Medicación.
Intolerancias alimentarias.
Prácticas ambientales.
Percepción del entorno saludable.
Un ejemplo de ítem utilizado fue: ¿Con qué frecuencia realizas actividad física después de clases? El formulario fue revisado por personal académico de la institución para asegurar su pertinencia y claridad.
El formulario institucional utilizado para el diagnóstico se encuentra disponible en línea para su consulta y revisión metodológica (https://forms.office.com/r/ZvuZLG0VC3). Asimismo, los resultados cuantitativos anonimizados derivados de su aplicación se incluyen en los Anexos en formato Excel, con el fin de favorecer la transparencia y la reproducibilidad del estudio.
Al tratarse de autoinformes, algunas respuestas pueden estar influidas por la deseabilidad social; por ello, los resultados deben interpretarse con cautela. Aun con esta limitación, el instrumento permite captar prácticas cotidianas que suelen quedar invisibilizadas en evaluaciones formales.
Procedimiento
El formulario se aplicó de manera digital mediante un enlace y/o código QR en Microsoft Forms. La participación fue voluntaria y anónima.
Análisis de datos
Las respuestas abiertas se organizaron mediante una codificación temática inicial, agrupando las menciones en categorías relacionadas con hábitos de salud, percepción del entorno y prácticas ambientales. Los datos cuantitativos anonimizados derivados de la aplicación del formulario se integran en los anexos en formato Excel.
Resultados
Tabla 1. Hábitos alimenticios
|
Categoría |
Frecuencia aproximada |
Ejemplos |
|
No desayuna |
30-35 % |
“Nada”, “NADA” |
|
Huevo (solo o combinado) |
60-65 % |
“Huevo y pan tostado”, “Huevo con jamón”, “Huevos y frijoles” |
|
Licuados / cereal |
25 % |
“Licuado con fruta”, “Cereal o sándwiches” |
|
Fruta |
20 % |
“Fruta y proteína”, “Avena, fruta, cereal” |
|
Gorditas / dobladas / burritos |
15-20 % |
“Gorditas”, “Dobladas”, “Burritos”1 |
|
Café / jugo |
20 % |
“Café y huevo”, “Jugo verde2 y ensalada” |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119)
La mayoría consume desayunos basados en huevo, lo que sugiere una preferencia por alimentos de origen animal y preparación rápida. Sin embargo, el alto porcentaje que no desayuna podría relacionarse con hábitos irregulares o falta de tiempo. Los licuados y frutas muestran una tendencia hacia opciones más saludables en un grupo menor.
El 60 % presenta hábitos alimenticios regulares, sugiere una normalización de prácticas insuficientes que no se perciben como problemáticas, pero pueden tener efectos acumulativos en la salud y el rendimiento académico. Estos datos evidencian la necesidad de fortalecer la educación alimentaria en la formación inicial docente.
Personas que no desayunan: Aproximadamente 30‑35 % indicaron “Nada” o “NADA”, lo que refleja una frecuencia alta de omisión del desayuno.
Desayunos con huevo: El alimento más común; aparece en más del 60 % de las respuestas, en distintas combinaciones (huevo solo, con pan, frijoles, salchicha, jamón, gorditas, etc.).
Licuados y cereal: Cerca del 25 % mencionan licuados (de fruta, avena o proteína) y/o cereal como opción principal o complementaria.
Fruta: Presente en alrededor del 20 % de los casos, generalmente acompañada de pan, yogurt o licuado.
Gorditas, dobladas y burritos: Alimentos típicos locales que aparecen en 15‑20 % de las respuestas, a veces como sustituto del desayuno tradicional.
Bebidas frecuentes: Café y jugos naturales son los más mencionados; algunos incluyen leche o agua natural.
Desayunos completos o variados: Un grupo menor (≈10 %) reporta combinaciones más equilibradas (huevo, fruta, cereal, licuado, proteína).
Tabla 2. Clasificación de hábitos alimenticios
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Categoría |
Porcentaje |
|
Buenos |
30 % |
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Regulares |
60 % |
|
Malos |
10 % |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119).
La Tabla 2 muestra que la mayoría del estudiantado se ubica en la categoría de hábitos alimenticios regulares (60 %), lo que sugiere que, aunque existen prácticas de alimentación presentes en la vida cotidiana, todavía no alcanzan un nivel plenamente saludable. Al mismo tiempo, el 30 % reporta buenos hábitos, mientras que el 10 % se concentra en hábitos alimenticios bajos, lo que evidencia la necesidad de fortalecer acciones de orientación y acompañamiento que favorezcan una alimentación más equilibrada dentro de la formación inicial docente.
Tabla 3. Desayuno
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Categoría |
Porcentaje |
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Desayunan |
75 % |
|
No desayunan |
25 % |
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Desayuno más común: huevo |
40 % |
|
Consumo de harinas |
15 % |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119)
La Tabla 3 permite observar que, aunque la mayoría del estudiantado sí desayuna (75 %), todavía una cuarta parte inicia su jornada sin consumir alimentos, lo que puede repercutir en su energía, concentración y disposición para las actividades académicas. Entre quienes sí desayunan, el huevo aparece como la opción más frecuente (40 %), lo que refleja una preferencia por alimentos accesibles, rendidores y de preparación práctica. En contraste, el consumo de harinas (15 %) sugiere la presencia de elecciones rápidas que, en algunos casos, podrían responder más a la disponibilidad de tiempo y recursos que a una planificación alimentaria saludable.
Tabla 4. Actividad física después de clases
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Categoría |
Frecuencia aproximada |
Ejemplos |
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No realiza actividad física |
55-60 % |
“Ninguna”, “Ninguno”, “No” |
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Gimnasio / pesas |
20 % |
“Gimnasio”, “Pesas”, “Gym y arte marcial” |
|
Caminata / correr |
15 % |
“Caminar al aire libre”, “Correr y caminar” |
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Deportes específicos |
10 % |
“Fútbol”, “Basquetbol”, “Voleibol”, “Softbol”, “Karate”, “Natación” |
|
Actividades mixtas |
5-10 % |
“Danza folklórica”, “Caminar y cardio”, “Frontenis y fútbol” |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119)
La Tabla 4 deja ver una realidad cotidiana del estudiantado: después de clases, no siempre resulta fácil encontrar tiempo, energía o condiciones para mantenerse físicamente activo. Más de la mitad de la muestra (55-60 %) señaló que no realiza actividad física, lo que puede estar relacionado con la carga académica, el cansancio acumulado o las responsabilidades personales que forman parte de su vida diaria. Entre quienes sí logran incorporar el movimiento en su rutina, predominan actividades relativamente accesibles, como asistir al gimnasio o hacer pesas (20 %), así como caminar o correr (15 %). En menor medida, algunas y algunos estudiantes participan en deportes específicos o en actividades mixtas y recreativas, como danza, frontenis o fútbol (10 % y 5-10 %, respectivamente). En conjunto, estos datos muestran que la actividad física está presente, pero no de manera equitativa ni sostenida para todas y todos, lo que invita a pensar en formas más cercanas y viables de promover el bienestar físico dentro de la vida escolar.
Tabla 5. Práctica de actividad física en la muestra
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Variable |
Porcentaje |
|
Practican actividad física |
55 % |
|
No practican actividad física |
45 % |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119).
La Tabla 5 muestra una realidad que merece mirarse con atención: aunque poco más de la mitad del estudiantado (55 %) sí realiza actividad física, todavía un 45 % no logra incorporarla a su vida cotidiana. Esto sugiere que, para una parte importante de las y los estudiantes, mantenerse en movimiento no siempre es una posibilidad sencilla, ya sea por falta de tiempo, cansancio, carga académica o condiciones personales. Aun así, el hecho de que más de la mitad sí practique alguna actividad refleja una base alentadora sobre la cual la institución podría impulsar acciones más cercanas y sostenidas para favorecer el bienestar físico y emocional del alumnado.
Tabla 6. Otros hábitos de salud y autocuidado en la muestra
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Hábito |
Porcentaje |
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Tomar agua |
90 % |
|
Dormir temprano |
40 % |
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Control de estrés (sí) |
60 % |
|
Control de estrés (no) |
40 % |
|
Buena higiene personal |
90 % |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119)
La Tabla 6 permite acercarse a aspectos muy cotidianos del autocuidado en la vida estudiantil. Los datos muestran fortalezas importantes, como el alto porcentaje de quienes señalan tomar agua (90 %) y mantener una buena higiene personal (90 %), lo que sugiere que existen prácticas básicas de cuidado ya incorporadas en la rutina diaria. Sin embargo, también aparecen áreas que merecen atención: solo el 40 % refiere dormir temprano, y aunque el 60 % considera que sí logra controlar el estrés, todavía un 40 % reconoce dificultades en este aspecto. En conjunto, estos hallazgos reflejan que el autocuidado no depende únicamente de la voluntad individual, sino también de las exigencias, ritmos y condiciones que atraviesan la experiencia académica del estudiantado.
Tabla 7. Condiciones de salud
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Categoría |
Resultado |
|
Toman medicamento |
15 % |
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Enfermedades reportadas |
Ansiedad, depresión, hipertensión, diabetes, sinusitis, miopía, astigmatismo |
|
Intolerancia más común |
Lactosa |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119)
Aunque el 15 % del estudiantado toma medicamentos, la diversidad de enfermedades reportadas sugiere la presencia de condiciones de salud que requieren atención y seguimiento.
La presencia de ansiedad y depresión, junto con enfermedades crónicas, evidencia la relación entre la salud mental y la salud física.
La intolerancia a la lactosa, como la más común, refleja condiciones alimentarias que pueden impactar en la salud general.
La muestra (N = 119) permite observar tendencias, pero no generalizar sin cautela.
Desde el pensamiento crítico, estos resultados invitan a cuestionar el acceso a la atención médica y la prevención de la salud.
Tabla 8. Prácticas ambientales reportadas por la muestra
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Práctica |
Porcentaje |
|
Depositan basura en su lugar |
90 % |
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Cuidan el agua |
70 % |
|
Reciclan o reutilizan |
40 % |
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Participan en actividades ambientales |
10 % |
Fuente: Elaboración propia con base en el formulario institucional aplicado (N = 119)
La Tabla 8 muestra que, en la vida cotidiana del estudiantado, existen prácticas ambientales básicas que ya forman parte de sus hábitos, como depositar la basura en su lugar (90 %) y cuidar el agua (70 %). Estos datos sugieren una disposición positiva hacia el cuidado del entorno en acciones sencillas y frecuentes. Sin embargo, cuando se trata de prácticas que implican una participación más activa, como reciclar o reutilizar (40 %) y, sobre todo, involucrarse en actividades ambientales organizadas (10 %), la presencia disminuye de manera importante. En conjunto, esto permite pensar que la conciencia ambiental está presente, pero todavía requiere mayores oportunidades de acompañamiento, motivación y participación para traducirse en acciones más constantes y colectivas dentro de la vida escolar.
Discusión
Los resultados evidencian una tensión entre el discurso institucional que promueve hábitos saludables y las prácticas cotidianas del estudiantado. Esta brecha sugiere que la formación docente no siempre se traduce en estilos de vida coherentes con los principios pedagógicos, lo que obliga a problematizar factores estructurales (por ejemplo, disponibilidad y calidad de alimentos, tiempos escolares, condiciones económicas y ambientales) que influyen en las decisiones de salud.
La inactividad o baja práctica de actividad física puede relacionarse con la carga académica, la disponibilidad de espacios comunitarios y escolares, la cultura institucional y factores de motivación. En este sentido, las recomendaciones internacionales subrayan la necesidad de reducir conductas sedentarias y favorecer oportunidades regulares de actividad física a lo largo de la vida. (Organización Mundial de la Salud, 2022)
Estos hallazgos muestran evidencia de la omisión del desayuno saludable con desventajas académicas y de rendimiento cotidiano. Por ejemplo, análisis con datos internacionales han mostrado asociaciones positivas entre desayunar nutritivo antes de la escuela y puntajes más altos en matemáticas y ciencias (Gómez Fernández, y Francisco Albert, 2022). Asimismo, en población universitaria latinoamericana se ha documentado que la omisión del desayuno es frecuente y se vincula con factores contextuales (p. ej., horarios académicos y condiciones económicas), lo que refuerza la pertinencia de intervenciones institucionales para favorecer prácticas alimentarias regulares. (Arias Salazar et al., 2023)
En relación con la alimentación, revisiones recientes han señalado que los malos hábitos alimentarios son frecuentes en población universitaria y se asocian con riesgos para la salud (Maza Avila, Caneda-Bermejo, y Vivas-Castillo, 2022). Asimismo, la educación alimentaria y el fortalecimiento de competencias para elecciones informadas se consideran estrategias relevantes en contextos formativos (Cerqueira Sousa et al., 2022). Desde esta perspectiva, los patrones observados en el estudiantado normalista requieren acciones institucionales que consideren condiciones de acceso, tiempos escolares y prácticas culturales.
Los resultados muestran que la mayoría del estudiantado mantiene hábitos alimenticios regulares, lo que indica áreas de oportunidad para mejorar la calidad de la dieta. La omisión del desayuno saludable en una cuarta parte de la muestra es un hallazgo relevante, ya que esta práctica se asocia con menor energía, dificultades de concentración y efectos negativos en el desenvolvimiento cotidiano.
La actividad física es moderada, con un 55 % de participantes que realizan ejercicio regularmente. Sin embargo, el 45 % restante presenta un nivel insuficiente de actividad, lo que puede repercutir en su salud física y emocional. El consumo de agua es un hábito ampliamente extendido, mientras que el sueño y el manejo del estrés muestran variabilidad.
El sueño y el estrés constituyen dimensiones estrechamente relacionadas con la vida académica. Revisiones recientes han descrito alta prevalencia de mala calidad de sueño en estudiantes universitarios y su asociación con exigencias académicas y hábitos de consumo (Bastidas Morocho et al., 2025). En paralelo, el estrés académico se reconoce como un problema frecuente, para el que se han documentado intervenciones no farmacológicas con resultados favorables (Chust Hernández et al., 2023; Isaza Valencia et al., 2025). Además, la relación entre actividad física, sedentarismo y calidad del sueño refuerza la necesidad de abordar estas variables de forma integrada. (Layme Del Solar et al., 2025)
Los cambios de estilo de vida descritos en población universitaria en el periodo pospandemia incluyen variaciones en hábitos alimentarios y actividad física, lo que sugiere retos adicionales para el bienestar y la autorregulación (Moral Moreno et al., 2025). En este sentido, revisiones recientes respaldan el potencial de la actividad física como estrategia de promoción de la salud mental en universitarios, aunque señalan heterogeneidad metodológica y necesidad de intervenciones mejor diseñadas. (Amú-Ruiz et al., 2024; Franco Gallegos et al., 2025)
En cuanto a la actividad física, revisiones recientes en población universitaria respaldan su papel como factor protector para el bienestar psicológico, con efectos reportados sobre estrés, ansiedad y depresión. En una revisión sistemática con metaanálisis se reportaron beneficios de la actividad física para la sintomatología depresiva, de ansiedad y/o estrés en estudiantes universitarios (Amú-Ruiz et al., 2024). De manera complementaria, una revisión sistemática en población universitaria identifica que la actividad física se asocia con indicadores favorables de salud física y mental, aunque señala heterogeneidad de diseños y medidas. (Espinosa Arreaga et al., 2024)
Asimismo, metaanálisis recientes en universitarios han reportado efectos positivos de intervenciones de actividad física sobre ansiedad, depresión y estrés, aunque advierten heterogeneidad y riesgo de sesgo en los estudios incluidos. (Huang et al., 2024)
Aunque el presente estudio se centró en el estudiantado, la evidencia internacional sugiere que el bienestar del profesorado se asocia con mejores condiciones para el aprendizaje y la convivencia escolar; por ello, el fortalecimiento de hábitos saludables en la formación inicial también puede considerarse una estrategia preventiva de largo plazo. (Berger et al., 2022; Dreer, 2023)
En cuanto a la salud física, se identificaron casos de enfermedades crónicas y uso de medicación, lo que subraya la importancia de considerar la salud en la formación docente. La percepción del entorno saludable es positiva, aunque la participación en actividades ambientales es baja.
Desde la promoción de la salud, estos resultados pueden interpretarse como insumos diagnósticos para orientar acciones de intervención en el contexto formativo. Los marcos internacionales destacan que los centros educativos fortalecen su papel como entornos promotores de salud cuando articulan políticas, currículo, servicios y participación comunitaria (Organización Mundial de la Salud, 2021; Organización Panamericana de la Salud, 2022). En el caso de las escuelas normales, estas orientaciones pueden vincularse con el currículo vigente, particularmente con espacios formativos relacionados con Educación Física y Salud (Secretaría de Educación Pública, 2024). En este sentido, la incorporación de estrategias institucionales (p. ej., educación alimentaria, oportunidades sistemáticas de actividad física y apoyos psicoeducativos) se conjuga con un enfoque humanista e interdisciplinario para favorecer, de manera integrada, el aprendizaje y la salud en la comunidad escolar.
Este estudio contribuye con evidencia empírica sobre la salud y los hábitos de estudiantes normalistas, un ámbito poco documentado en la literatura latinoamericana, y ofrece un punto de partida para intervenciones institucionales en escuelas normales.
Conclusiones
Los hallazgos muestran que, aunque el estudiantado reconoce la importancia de la salud, las prácticas no siempre se alinean con los discursos institucionales; en consecuencia, se identifica una brecha que puede abordarse mediante políticas formativas más integrales.
El estudio se basó en autoinforme y en una muestra de 119 participantes; por ello, los resultados deben interpretarse como tendencias descriptivas del contexto analizado y no como generalizaciones para todas las escuelas normales.
La formación docente requiere la implementación de estrategias sistemáticas que modifiquen las condiciones reales que influyen en los hábitos del estudiantado.
Los hábitos alimenticios del estudiantado fueron mayoritariamente regulares, con áreas de mejora en la calidad y regularidad del desayuno.
La actividad física se ubicó en niveles moderados, con necesidad de fortalecimiento mediante estrategias institucionales.
El manejo del estrés y el descanso mostraron variabilidad, lo que sugiere oportunidades para apoyos psicoeducativos.
La percepción del entorno saludable fue positiva, pero la participación en acciones ambientales presentó un área de oportunidad.
Los diagnósticos sistemáticos aportan información útil para orientar prácticas educativas y planes de intervención en escuelas normales.
En conjunto, estos hallazgos invitan a mirar la salud del estudiantado como una oportunidad de acompañamiento y fortalecimiento dentro de la vida institucional. Si una escuela forma a quienes mañana educarán a niñas, niños y adolescentes, también puede desempeñar un papel muy valioso al generar condiciones que favorezcan su bienestar, su aprendizaje y su desarrollo integral. En este sentido, resulta pertinente seguir impulsando acciones de promoción de la salud desde las políticas escolares, el currículo y las estrategias de seguimiento. Asimismo, podría considerarse el apoyo con desayuno para las y los estudiantes que, por razones económicas u otras circunstancias, llegan sin haber comido, reconociendo que esta medida puede contribuir positivamente a la concentración, al rendimiento académico y a una trayectoria formativa más digna y saludable.
Anexos
Anexo 1. Formulario institucional aplicado
El instrumento utilizado para recopilar la información sobre hábitos de salud, alimentación, actividad física, descanso, manejo del estrés, higiene y percepción del entorno saludable puede consultarse en el siguiente enlace: https://forms.office.com/r/ZvuZLG0VC3
Anexo 2. Base de datos anonimizados
Se adjunta un archivo en formato Excel que contiene los resultados cuantitativos obtenidos del formulario institucional aplicado a 119 participantes. El archivo incluye únicamente información estadística sin datos personales, garantizando el anonimato de las y los participantes. excel 119 cuestionarios.xlsx
Notas
Las gorditas, dobladas y burritos son comidas típicas mexicanas hechas principalmente a base de tortillas de maíz o de harina de trigo. Las gorditas se preparan con masa de maíz gruesa y se rellenan con ingredientes como frijoles, chicharrón prensado, queso, carne o nopales. Las dobladas consisten en tortillas de maíz o harina dobladas y rellenas, generalmente fritas o asadas, con pollo, queso, papa o frijoles, y se acompañan con salsa y crema. Los burritos se elaboran con tortillas de harina de trigo, más grandes, que envuelven ingredientes como carne (res o pollo), frijoles, arroz, queso, lechuga, jitomate y salsas. Las gorditas, dobladas (montados) y burritos se pueden rellenar de los ingredientes que el comensal desee.
El jugo verde es una bebida hecha principalmente de vegetales y frutas frescas, comúnmente espinaca o lechuga, pepino, apio y perejil, combinados con frutas como manzana verde o piña, además de limón, jengibre y agua. También suelen incluir ingredientes frescos como lechuga, espinaca, jitomate, cebolla, zanahoria, apio y rábano; en algunas variantes también se agregan manzana, nueces, queso o aderezos dulces o ácidos, entre otros.
Referencias
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Arias Salazar, C.M., Herrera Medina, R., Redondo Ariza, A.S., Sánchez Machado, D.M., y Parra González, L.M. (2023). Factores relacionados con la omisión del desayuno en estudiantes universitarios de Cali, Colombia, 2022. Perspectivas en Nutrición Humana, 25(2), 161-173. https://doi.org/10.17533/udea.penh.v25n2a05
Bastidas Morocho, A.R., Cutiopala Yambay, F.A., Silva Sarabia, C.A., Cruz Tenempaguay, R.E., y Alarcón Andrade, P.G. (2025). Calidad de sueño como factor determinante del éxito académico en estudiantes universitarios: revisión sistemática de la literatura. Maestro y Sociedad, 22(2).
Berger, E., Reupert, A., Campbell, TCH, Morris, Z., Hammer, M., Diamond, Z., Hine, R., Patrick, P., y Fathers, C. (2022). A Systematic Review of Evidence-Based Wellbeing Initiatives for Schoolteachers and Early Childhood Educators. Educational Psychology Review, 34, 2919-2969. https://doi.org/10.1007/s10648-022-09690-5
Cerqueira Sousa, I., Fontenelle Catrib, AM, Teixeira Medeiros, N., Pereira da Silva Godinho, CC, Ferreira Carioca, AA, Pessoa Marinho Holanda, G., Nogueira Bezerra, I., y Vasconcellos Abdon, AP (2022). Conocimiento de estudiantes de salud sobre alimentación saludable y factores asociados al entorno universitario. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, 39(4), 425-433. https://doi.org/10.17843/rpmesp.2022.394.11349
Chust Hernández, P., López-González, E., y Senent Sánchez, J.M. (2023). Eficacia de las intervenciones no farmacológicas para la reducción del estrés académico en estudiantes universitarios: una revisión sistemática. Ansiedad y Estrés, 29(1), 45-62. https://doi.org/10.5093/anyes2023a6
Dreer, B. (2023). On the outcomes of teacher wellbeing: a systematic review of research. Frontiers in Psychology, 14, 1205179. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2023.1205179
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Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 31, Núm. 342, Nov. (2026)