Estrategia educativa para desarrollar la responsabilidad en la esfera psicosexual en estudiantes universitarios

Educational strategy to develop responsibility in psychosexual sphere in university students

Estratégia educacional para desenvolver a responsabilidade na esfera psicossexual em estudantes universitários

 

MSc. Bárbara Muñiz Rodríguez

barbara.muniz@reduc.edu.cu

 

Centro Universitario Municipal de Céspedes

Universidad de Camagüey

(Cuba)

 

Recepción: 29/08/2018 - Aceptación: 09/12/2018

1ª Revisión: 06/12/2018 - 2ª Revisión: 07/12/2018

 

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Resumen

    A partir de un diagnóstico inicial se identifican dificultades referidas el desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual en estudiantes universitarios. Se expone la elaboración de una estrategia educativa que favorezca el desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual de estudiantes universitarios. La investigación aporta un modelo teórico dinamizado por la contradicción entre crear y conservar cultura relacionada con la esfera psicosexual.

    Palabras clave: Esfera psicosexual. Educación sexual integral. Universitarios.

 

Abstract

    From an initial diagnosis referred difficulties are identified the development of responsibility in the psychosexual sphere college students in developing a flattering the development of responsibility in the psychosexual sphere, educational strategy of university students is presented. The research provides a theoretical model boosted by the contradiction between creating and preserving culture associated with psychosexual sphere.

    Keywords: Psychosexual sphere. Comprehensive sexual education. University students.

 

Resumo

    A partir de um diagnóstico inicial, são identificadas dificuldades relacionadas ao desenvolvimento da responsabilidade na esfera psicossexual em estudantes universitários. Expõe o desenvolvimento de uma estratégia educacional que favoreça o desenvolvimento da responsabilidade na esfera psicossexual dos universitários. A pesquisa fornece um modelo teórico revigorado pela contradição entre criar e preservar a cultura relacionada à esfera psicossexual.

    Unitermos: Esfera psicossexual. Educação sexual abrangente. Estudantes universitários.

 

Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 23, Núm. 247, Dic. (2018)


 

Introducción

 

    Dentro del proceso formativo universitario, educar en función de promover una sexualidad sana, feliz, plena y responsable, constituye una prioridad para los educadores. (Fernández, 2015; Rodríguez Mármol, Muñoz Cruz, & Sánchez Muñoz, 2016; García González Téllez, y otros, 2014). “La sexualidad es una parte integral de toda personalidad, y se expresa en todo lo que una persona hace.” (Alicio, 2008)

 

    La vida sexual como fuente de gratificación y bienestar humano, es considerado por las instituciones docentes como el vehículo esencial para favorecer desde una perspectiva científica el crecimiento de las personas como seres sexuados. “En la vida sexual se manifiesta no sólo lo que al hombre ha dado la naturaleza, sino también lo que le ha reportado la cultura.” (José Martí, 1975)

 

    Desde sus disciplinas científicas y posiciones filosóficas (médicos, psicólogos, pedagogos, biólogos), han propuesto conceptos que intentan definir la sexualidad (Montejo, 2003) se toma en consideración para la investigación el que describe la sexualidad humana como las características biológicas, psicológicas y socioculturales que permiten comprender al mundo y vivirlo a través de hombres y mujeres. Es una parte de la personalidad e identidad y una de las necesidades humanas que se expresa a través del cuerpo; es elemento básico de la femineidad y masculinidad, de la autoimagen, la autoconciencia, del desarrollo personal, estimulando las necesidades de establecer relaciones interpersonales significativas con otros. (Boti, 2003)

 

    La respuesta sexual humana ha motivado muchos estudios desde años anteriores, se compone de cuatro fases en ambos sexos: excitación, meseta, orgasmo y resolución. (Carmenates, Aranda, Guerra, Pérez, & Bujardón Mendoza, 2014). Años después se estableció una nueva fase: la del deseo que se complementa con el inicio de toda respuesta sexual. (Boti, 2003)

 

    La universidad como institución social, está llamada a favorecer con intervenciones científicamente argumentadas y organizadas para todos los campos del saber, incluyendo el desarrollo de la responsabilidad, en la esfera psicosexual de sus estudiantes como elemento inseparable de su proceso formativo. En tal sentido, el objetivo de la investigación con la creación de una estrategia educativa que favorezca el desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual, de estudiantes universitarios.

 

Métodos

 

    A nivel teórico se emplearon los métodos de análisis y síntesis, inducción y deducción, sistémico e histórico-lógico; todos importantes en el estudio y valoración de las fuentes bibliográficas consultadas en torno a la temática de investigación que contempló un profundo análisis documental de la literatura especializada de la competencia de responsabilidad en la esfera psicosexual de estudiantes universitarios. También se emplearon los del nivel empírico y estadístico. Para la constatación del estado de las variables objeto de estudio y la valoración de la propuesta por el criterio de expertos, se ofrece un modelo teórico para la educación de la competencia de responsabilidad en la esfera psicosexual de estudiantes universitarios, definida por la autora como una competencia ciudadana.

 

El desarrollo psicosexual

 

    El desarrollo psicosexual es un elemento central de la teoría psicoanalítica de las pulsiones sexuales que sostiene que el ser humano, desde el nacimiento, posee una libido instintiva (energía sexual) que se desarrolla en cinco etapas. Cada etapa -oral, anal, fálica, de latencia y genital- está caracterizada por una zona erógena que es la fuente de la pulsión libidinal durante esa etapa. Freud creía que si durante cualquiera de estas fases el niño experimentaba frustración sexual en relación a cualquier estado de desarrollo psicosexual, él/ella podía experimentar ansiedad que podría persistir en la edad adulta como una neurosis, un trastorno mental funcional. (Freud, 1991)

 

    El proceso de educación de la sexualidad y la responsabilidad sexual en el ámbito universitario, particularizándose en sus especificidades en la sociedad, resulta trascendente para comprender las realidades y las necesidades de la educación sexual de los jóvenes universitarios en la contemporaneidad. (Sánchez, 1995; Fontanilla, 2003; Chaudhary & Mansoori, 2015; Clifton, Penrose, Prien, & Farooqi, 2015; Kumar & Mittal, 2015). Esto permite apreciar, en su contexto, aspectos relevantes relacionados con lo psicosexual, que afectan la responsabilidad en esta esfera y causan graves daños, principalmente a sus miembros más débiles que son las mujeres y los niños.

 

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado que los problemas de la sexualidad humana son hondos e importantes para el bienestar y la salud de los individuos. (OMS, Salud sexual, 2018) El desconocimiento de las cuestiones anátomo-fisiológicas de la sexualidad; la persistencia de valores machistas; los matrimonios, divorcios, maternidad y abortos en edades tempranas; el aumento de la incidencia de las infecciones y enfermedades de transmisión sexual y de otras disfunciones y trastornos en la población juvenil: todo ello apunta hacia una deficiente o insuficiente educación sexual. (OMS, 2003)

 

    El estudio del desarrollo psicosexual del sujeto, desde su temprana infancia hasta su adultez, revela cómo se manifiesta la influencia sociocultural sobre la sexualidad (Caricote Agreda, 2006; Rubio, Jiménez, & Yubero, 2012; Villaseñor-Farías, 2003) principalmente a través de la familia, así como el papel de la propia actividad del sujeto en comunicación con los adultos significativos, en el proceso de apropiación de esta herencia histórico social. Desde esta visión, la educación sexual sistematiza científicamente buena parte de estas influencias, colocando al sujeto en el centro, como protagonista, de su actividad de aprendizaje social.

 

    Los significados que actualmente se le atribuyen a la palabra “sexo”, revelan el modo en que la cultura ha complejizado este fenómeno. (Maffesolo, 2005). La más antigua significación del término, en el siglo XVI, se refiere a la división entre dos universos: el masculino y el femenino. Posteriormente, a principios del siglo XX el significado más usual identifica la relación física entre los dos sexos. Hoy se utiliza para designar “(…) una categoría de persona, una práctica y un género”. (Hernández González, Rodríguez Morales, & García-Valdecasas Campelo, 2010; Cuesta, 2012)

 

    En Biología, el sexo es el conjunto de las peculiaridades que caracterizan los individuos de una especie dividiéndolos en masculinos y femeninos, y hacen posible una reproducción que se caracteriza por una diversificación genética. (Wikipedia, 2017)

 

    La categoría sexo abarca todos los fenómenos, procesos y características anátomo-fisiológicas relacionadas con los cromosomas, hormonas, glándulas y órganos sexuales de un individuo (del Valle, 2004) que lo definen como hombre o mujer, que le permite asumir determinadas funciones frente al otro sexo, fundamentalmente en el acto sexual y en la reproducción.

 

    Si se considera que la sexualidad es una dimensión nuclear de la persona, un factor importante en el logro de su equilibrio psicosomático, se ha de concluir que la educación sexual es un elemento principal del proceso educativo (López, 2005; Domínguez, Gutiérrez-Barroso, & Gómez-Galdona, 2017; Davies, 2018; Francis & Paechter, 2015) cuyo objetivo es favorecer una conducta sexual positiva, ajustada, libre y responsable; en consecuencia, no se puede negar a los deficientes mentales el derecho que tienen a recibirla y con una calidad que les permita ir conociendo, asumiendo y desplegando esa potencialidad que llevan dentro, pues el juicio contrario supone infravalorar su condición personal. (Castillo Cuello, 2007)

 

    La Dra. González Hernández (2003) refiere sobre algunos conceptos erróneos que albergan algunos adultos, respecto a la sexualidad en los jóvenes, entre ellos se citan que los jóvenes son promiscuos sexuales, la masturbación es dañina para la salud, los intercambios sexuales entre los jóvenes afectan su desarrollo, las relaciones coitales están bien para el varón pero para la mujer no, los padres deben controlar y dirigir más la conducta sexual de las mujeres que la de los varones. (Hernández & Castellano, 2003)

 

    En relación a la importancia de la preparación de los adolescentes en esta esfera, señaló: “...la vida sexual es fuente de placer y felicidad, pero también es fuente de infelicidad; todo depende de cómo sepamos aplicarla y cómo ayudemos a los adolescentes y jóvenes en el éxito del amor…”. Se considera que la fuente de felicidad radica en los métodos y medios que la familia, junto a los factores socializadores, utilicen para orientar a los adolescentes y jóvenes en la vida sexual responsable, en tanto la infelicidad se manifiesta por la falta de conocimientos para asumir una actitud consciente mediante una adecuada comunicación.

 

    Ravelo en su trabajo plantea que quizás muchos padres se hayan preguntado alguna vez para qué sirve la educación sexual. En diversas partes del mundo especialistas e instituciones coinciden en que resulta vital la buena educación sexual pues ayuda a los jóvenes a reforzar valores y evitar comportamientos de riesgo. Sin embargo plantea que en otras regiones del planeta, entorpecen este tipo de enseñanza, al considerar que la educación sexual incita a tener sexo antes de tiempo. (González, 2011)

 

    La responsabilidad en la esfera psicosexual y su promoción a través del proceso formativo. Dentro del contexto latinoamericano, Cuba cuenta con un Programa Nacional de Educación Sexual desde la década de 1980. El Ministerio de Educación, con la experiencia acumulada en los últimos 20 años, implementó desde 1996 el Proyecto "Educación Formal para una Conducta Sexual Responsable", que contribuye a la consolidación del Programa Nacional y a la planificación más coherente y sistemática de actividades a desarrollar en las escuelas secundarias básicas, como parte de la política educacional del país encaminada a la formación integral de las nuevas generaciones.

 

    Según la Organización Mundial de la Salud se plantea hoy la necesidad de que se impartan conocimientos en educación sexual a los profesionales de la salud y a la comunidad en general. (OMS, 2018)

A largo plazo el proyecto debe contribuir a disminuir la deserción escolar por matrimonio, los índices de embarazo precoz, la maternidad temprana y la utilización del aborto como método anticonceptivo. También debe contribuir a la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, en especial el SIDA.

 

    El proyecto aborda las cuestiones relativas a la salud sexual y reproductiva mediante el fomento de un comportamiento sexual responsable, que comienza a construirse desde la niñez y durante la adolescencia. La sexualidad responsable se define como aquella donde el individuo es capaz de tomar decisiones y asumir sus consecuencias, sobre la base de conocimientos y valores, siendo el contexto social de gran importancia

 

Estrategia educativa para el desarrollo de la responsabilidad sexual

 

    Como instrumento para la concreción e implementación del modelo teórico antes expuesto se ha seleccionado una estrategia educativa que alude al empleo consciente, reflexivo y regulativo de acciones y procedimientos (de dirección, educación, enseñanza o aprendizaje, según el caso), en condiciones específicas. “La estrategia establece la dirección inteligente y desde una perspectiva amplia y global de las acciones encaminadas a resolver los problemas detectados en un determinado segmento de la actividad humana. Se entienden como problemas las contradicciones o discrepancias entre el estado actual y el deseado, entre lo que es y debería ser, de acuerdo con determinadas expectativas que dimanan de un proyecto social educativo dado. Su diseño implica la articulación dialéctica entre los objetivos (metas perseguidas) y la metodología." (Cruz López, 2010)

 

    Se considera que una estrategia educativa es la proyección de un sistema de acciones a corto, mediano y largo plazo que permite la transformación de los modos de actuación de los educandos para alcanzar en un tiempo concreto los objetivos comprometidos con la formación y desarrollo de la personalidad del sujeto o sujetos implicados (grupo). Esto incluye el perfeccionamiento de sus herramientas intelectuales y cualidades morales (Ball, Vincent, Gillborn, & Rollock, 2014; Barroso, Calero, & Sánchez, 2015; Rodríguez, y otros, 2017; Glatthorn, Boschee, Whitehead, & Boschee, 2018) las que tienen expresión en el currículo de los profesionales y en la adaptación de los contenidos impartidos en las escuelas (Torres, y otros, 2017; Guillen, y otros, 2017; Pereda & Calero, 2015). Para esto es útil establecer las acciones estratégicas necesarias para lograr éxito en el proceso. (Terán , y otros, 2017; Robles, y otros, 2017; Terán, Mora, Gutiérrez, Delgado, & Fernández, 2017; Torres, y otros, 2017), para con posterioridad medir la eficacia de la gestión de las organizaciones, para el caso que compete las instituciones de educación superior, a partir del cumplimiento de los objetivos trazados. (Eraso, y otros, 2017)

 

    El diseño e implementación de una estrategia responde a una contradicción entre el estado actual y el deseado de un objeto concreto ubicado en el espacio y en el tiempo, que se resuelve mediante la utilización programada de determinados recursos y medios. Toda estrategia tiene un carácter dialéctico que le viene dado por la búsqueda del cambio cualitativo que se producirá en el objeto (estado real a estado deseado), por las constantes adecuaciones y readecuaciones que puede sufrir su accionar y por la articulación entre los objetivos (metas perseguidas) y la metodología (vías instrumentadas para alcanzarlas), entre otras.

 

Objetivo general de la estrategia

 

    Favorecer el desarrollo de la competencia responsabilidad en la esfera psicosexual, como competencia ciudadana, en estudiantes universitarios, mediante la integración de funciones docentes e investigativas en el marco de un proyecto de extensión universitaria.

 

Requerimientos para su puesta en práctica

Etapas de la estrategia educativa

1.     De diagnóstico y sensibilización. Comprende el estudio del colectivo de jóvenes universitarios y una caracterización inicial de los grupos de alto riesgo seleccionados. De igual manera, se destina a promover expectativas favorables, motivos positivos y compromiso hacia el desarrollo de la intervención educativa.

Objetivos

  • Constatar el estado inicial del proceso, en cuanto a su factibilidad y a las condiciones de desarrollo de la responsabilidad en la esfera de la sexualidad, como competencia, a través de algunos de sus indicadores.

  • Sensibilizar a los participantes con el desarrollo de la estrategia educativa y la necesidad de cambio en el orden del desarrollo en la esfera de la sexualidad.

Acciones

  • Selección de los grupos juveniles de alto riesgo que participarán en el proyecto.

  • Selección o elaboración de instrumentos para el estudio de los jóvenes universitarios involucrados, así como para la caracterización inicial de los grupos de alto riesgo.

  • Aplicación de los instrumentos para el diagnóstico inicial.

  • Interpretación de los resultados obtenidos, con énfasis en establecer prioridades para la atención a las particularidades de los jóvenes.

2.     De preparación teórico-práctica. Incluye la creación de condiciones previas para poder aplicar la estrategia desde todos los puntos de vista (diseño de acciones, identificación de recursos, etc.). Su núcleo es la preparación del estudiantado en materia de sexualidad, con énfasis en el desarrollo de los componentes de la competencia de responsabilidad en la esfera psicosexual.

Objetivos

  • Dotar a los estudiantes universitarios involucrados de los saberes requeridos, a través de cursos, talleres, excursiones y otras vías que favorecerán la adquisición de los conocimientos y habilidades necesarios para el desarrollo de la responsabilidad en la esfera de la sexualidad, como competencia, lo que incluye un trabajo de educación en los valores seleccionados como núcleo para el trabajo axiológico en el modelo.

Acciones

  • Clases, talleres y otras actividades de educación sexual, con utilización de bases de datos nacionales debidamente actualizados, y énfasis en las características del entorno social más inmediato a la Universidad.

  • Clases, talleres y otras actividades de educación sexual, con empleo de situaciones artificiales (protocolos, estudio de casos, psicodrama, discusión de dilemas morales, elaboración de situaciones hipotéticas por los estudiantes).

  • Planeamiento del proceso de interacción de los jóvenes universitarios con los grupos de riesgo, a partir de los resultados del diagnóstico.

  • Coordinación con autoridades universitarias y de otras instituciones, para la ejecución del proceso interactivo.

  • Elaboración de guías, instrumentos y otros materiales requeridos para facilitar que los estudiantes actúen como agentes gestores de cambios dentro de los grupos de alto riesgo.

3.     De adiestramiento a través de un proyecto de extensión. Consiste en la puesta en práctica de acciones comunitarias, de extensión universitaria, mediante la inserción de los estudiantes participantes en la intervención en otros contextos a través del contacto real y directo con grupos de riesgo.

Objetivo

  • Activar el proceso de desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual, como competencia, de jóvenes universitarios, a través de la interacción de jóvenes en el papel de gestores de cambio, con jóvenes de grupos de riesgo.

Acciones

  • Talleres de intercambio acerca de temas de educación sexual.

  • Consultas relacionadas con enfermedades de transmisión sexual, disfunción sexual y control de la natalidad, así como otros que surjan como interés de los grupos de alto riesgo, y pertenezcan al objetivo en cuestión.

4.     Evaluación. Aunque las acciones evaluadas atraviesan todo el proceso de intervención (evaluación procesal y continua), se concibe este momento de la estrategia para constatar los objetivos preestablecidos con los resultados e impactos de la estrategia educativa en el orden del desarrollo de la personalidad de los estudiantes involucrados en la intervención y en especial de su esfera psicosexual, a la vez que se espera evaluar las influencias educativas por estos ejercida sobre los grupos de riesgo.

Objetivo

  • Valorar la eficacia del proyecto e introducir reajustes necesarios para su perfeccionamiento.

Acciones

  • Seleccionar, o elaborar instrumentos para estimar cambios en el desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual, como competencia.

  • Aplicar los instrumentos a los jóvenes universitarios y a los jóvenes de los grupos de riesgo involucrados.

Estrategia educativa para el desarrollo de la responsabilidad sexual

 

    Como instrumento para la concreción e implementación del modelo teórico antes expuesto se ha seleccionado en calidad de vía (instrumento), una estrategia educativa.

 

    Se considera que una estrategia educativa es la proyección de un sistema de acciones a corto, mediano y largo plazo que permite la transformación de los modos de actuación de los educandos para alcanzar en un tiempo concreto los objetivos comprometidos con la formación y desarrollo de la personalidad del sujeto o sujetos implicados (grupo), lo cual incluye el perfeccionamiento de sus herramientas intelectuales y/o cualidades morales.

 

    En este caso, se trata de una estrategia educativa para el desarrollo de la responsabilidad sexual, como competencia.

 

    Objetivo general: Favorecer el desarrollo de la competencia responsabilidad en la esfera psicosexual en estudiantes universitarios, como competencia ciudadana, mediante la integración de funciones docentes e investigativas en el marco de un proyecto de extensión universitaria.

 

Requerimientos para su puesta en práctica

Etapas de la estrategia educativa

1.     De diagnóstico y sensibilización. Comprende el estudio del colectivo de jóvenes universitarios y una caracterización inicial de los grupos de alto riesgo seleccionados.

Objetivos

  • Constatar el estado inicial del proceso, en cuanto a su factibilidad y a las condiciones de desarrollo de la responsabilidad en la esfera de la sexualidad, como competencia, a través de algunos de sus indicadores.

  • Sensibilizar a los participantes con el desarrollo de la estrategia educativa y la necesidad de cambio en el orden del desarrollo en la esfera de la sexualidad.

2.     De preparación teórico-práctica. Incluye la creación de condiciones previas para poder aplicar la estrategia desde todos los puntos de vista (diseño de acciones, identificación de recursos, etc.). Su núcleo es la preparación del estudiantado en materia de sexualidad, con énfasis en el desarrollo de los componentes de la competencia de responsabilidad en la esfera psicosexual.

Objetivos

  • Dotar a los estudiantes universitarios involucrados de los saberes requeridos, a través de cursos, talleres, excursiones y otras vías que favorecerán la adquisición de los conocimientos y habilidades necesarios para el desarrollo de la responsabilidad en la esfera de la sexualidad, como competencia, lo que incluye un trabajo de educación en los valores seleccionados como núcleo para el trabajo axiológico en el modelo.

  • Favorecer el desarrollo de la competencia mediante la ejercitación de acciones tipificadas por el afrontamiento de situaciones ficticias, con la ayuda del docente y el grupo.

3.     De adiestramiento a través de un proyecto de extensión. Consiste en la puesta en práctica de acciones comunitarias, de extensión universitaria, mediante la inserción de los estudiantes universitarios participantes en la intervención en otros contextos extrauniversitarios y a través del contacto real y directo con grupos de riesgo.

Objetivo

  • Activar el proceso de desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual, como competencia, de jóvenes universitarios, a través de su interacción en el papel de gestores de cambio, con jóvenes de grupos de riesgo.

4.     Evaluación. Aunque las acciones evaluativas atraviesan todo el proceso de intervención (evaluación procesal y continua), se concibe este momento de la estrategia para contrastar los objetivos preestablecidos con los resultados e impactos de la estrategia educativa en el orden del desarrollo de la personalidad de los estudiantes involucrados en la intervención y en especial de su esfera psicosexual, a la vez que se espera evaluar las influencias educativas por estos ejercida sobre los grupos de riesgo.

Objetivo

  • Valorar la eficacia del proyecto e introducir reajustes necesarios para su perfeccionamiento.

Conclusiones

 

    La implementación parcial que se hizo de la Estrategia educativa para promover el desarrollo de la responsabilidad en la esfera psicosexual en estudiantes universitarios, sirve como expresión de su utilidad en función de minimizar las insuficiencias que en el orden del comportamiento sexual responsable se evidencian en jóvenes universitarios, como expresión de los niveles bajos de desarrollo de la competencia que está en su base misma.

 

    El control de la aplicación de la estrategia se hizo que la misma, sirva como expresión de su utilidad en función de minimizar las insuficiencias en el orden del comportamiento sexual responsable.

 

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Lecturas: Educación Física y Deportes, Vol. 23, Núm. 247, Dic. (2018)