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Evaluación de la velocidad máxima en jóvenes atletas

   
* Universidad de Málaga
** Universidad de Granada
(España)
 
 
Dr. José Carlos Fernández García*
Dr. José Luis Chinchilla Minguet*
Álvaro Reina Gómez*
Raquel Escobar Molina**

jcfg@uma.es
 

 

 

 

 
Resumen
    Evaluar la velocidad máxima es bastante complejo cuando no se encuentran los medios necesario para ser lo más exactos posible.
    Para el presente trabajo se ha hecho un análisis de los 50 metros, tomando como variables el tiempo, la velocidad, la aceleración.
    La inquietud por estudiar las posibles variables que puedan concurrir a lo largo de una prueba tan corta, y los problemas que para su desarrollo podrían plantearse, llevó a la aplicación de la investigación y análisis de las variables. En este caso se ha empleado una muestra de 28 chicos de sexo masculino de 10 años de edad a los que se le hizo una exploración antropométrica y un test en el que debían cubrir 50 metros a la máxima velocidad.
    Palabras clave: Velocidad. Aceleración. Niños. Test.

Abstract
    Evaluating top speed can be quite difficult when one does not dispose of the necessary means to be as exact as possible.
    In this study, an analysis of a 50 meter race was carried out, taking into account the variables of time, speed and acceleration.
    A desire to study the possible variables that can come into play over the course of such a short test, as well the problems which can arise over the course of the test, led to the initiation of this research project and analysis of the variables involved. In this case a sample group of 28 children was studied, all of whom were 10 year old males whose physical characteristics were measured and who had to run 50 meters at top speed.
    An analysis of the variables made it possible to address a question which is frequently asked by those seeking to identify young sprinting talent: what is the ideal distance to measure top speed in children? The data from this study lead to the conclusion that the ideal distance is 30 m, when the runner's speed has stabilized at its highest value and after which it decreases more or less progressively until the end of the race.
    Keywords: Speed. Acceleration. Children. Test. Talents.
 

 
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 9 - N° 61 - Junio de 2003

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Introducción

    Diallo, O., Dore, E., Duche, P. y Van Praagh, E. (2001) revisaron la información relativa al uso y empleo, en el niño durante el ciclo de alargamiento-acortamiento muscular observando las limitaciones existentes. Ante la situación descrita examinaron la efectividad de un programa de entrenamientos pliométricos y entrenamiento para el mantenimiento del rendimiento de jugadores de fútbol pre-púberes. Para ello implicaron a 20 chicos de características antropométricas similares, divididos en dos grupos similares, uno de ellos realizó durante 8 semanas, 3 días /semana, saltos, saltos a vallas y skipping. La máxima potencia cíclica (Pmax) se calculó usando una prueba de ciclismo de fuerza-velocidad. La potencia de salto se valoró mediante el countermouvement jump (CMJ), squat jump (SJ), Drop Jump (DJ), múltiple 5 bounds (MBJ) y repeat rebound jump for 15 seconds (RRJ15). Para la carrera de velocidad tomaron distancias de 20, 30 y 40 mts. Obtuvieron los siguientes resultados: Pmax (p<0.01), CMJ (p<0.01), SJ (p<0.05), MBJ (p<0.01), RRJ15 (p<0.01) y en la prueba de velocidad de 20 mts (p<0.05), siendo siempre el rendimiento favorable al grupo que realizó el programa de saltos. Transcurridas las 8 semanas de entrenamiento, excepto la Pmax (p< 0.05) para el grupo de control, no se observó ningún incremento en ninguno de los grupos. Los investigadores concluyeron que un entrenamiento pliométrico a corto plazo aumenta el rendimiento atlético en muchachos pre-puberales y que estas mejoras son capaces de mantenerse por un tiempo, incluso con la reducción del entrenamiento.

    Boisseau, N. y Delamarche, P. (2000) revisaron lo existente acerca de las respuestas metabólicas y hormonales que ejercen niños y adolescentes, aportando en sus conclusiones que los niños se adaptan mejor al ejercicio aeróbico, pues su gasto de energía cuenta con una mayor participación del metabolismo oxidativo respecto a los adultos. La actividad glycolítica es dependiente de la edad y la proporción relativa a la utilización de grasas durante el ejercicio prolongado es mayor en los niños que en los adultos.

    Macek, M. y Mackova, J. (1994) realizaron una experiencia para conocer qué cantidad de energía aeróbica o anaeróbica, aportaban los niños en su rendimiento. Apoyándose en que el metabolismo anaeróbico de los carbohidratos tiene una menor actividad y alcanza un menor nivel que el aportado por el ácido láctico, dada la escasez de proporción de phosphofructokinasa y por el aumento temprano y el mayor consumo de O2 prepuberal. Además ello contribuye a una mejor adaptación del sistema cardiorrespiratorio. El flujo local de la circulación periférica en el músculo en funcionamiento es un 30% mayor en el niño respecto al adulto.

    Saavedra, C., Lagasse, P., Bouchard, C. y Simoneau, J.A. (1991) con 84 chicos y 83 chicas, con edades comprendidas entre los 9 y los 19 años, estudiaron el máximo rendimiento anaeróbico en los extensores de la rodilla durante el crecimiento. Emplearon una máquina Hydrogym con la que evaluaron la flexo-extensión de la rodilla en contracciones repetitivas máximas a los 10 s., 30 s. y 90 s. También determinaron el peso corporal, la masa magra, la masa grasa, el peso libre en inmersión, el volumen del muslo y el área de su sección transversal. Entre los chicos y chicas con edades comprendidas entre los 9 y los 11 años de edad no se encontraron diferencias para ninguno de los tres tiempos de contracción. Aparecieron diferencias significativas entre los dos géneros a partir de los 13 años de edad. El análisis de la varianza determinó un mayor rendimiento en los chicos que en las chicas, independientemente del tiempo de extensión que se estuviera realizando. Los valores de rendimiento absoluto o expresados en relación al peso corporal, la masa magra y el área de la sección transversal del muslo para los 3 tiempos de ejecución muestran valores significativamente menores para el grupo de 9 años respecto al de 13 años o mayores. El mejor incremento en el rendimiento para los esfuerzos máximos en los 10 s., 30 s. y 90 s. aparece entre los 9 y 15 años con independencia del género. Los resultados de la muestra de estudio expresa que existen diferencias según el genero en aquellos esfuerzos con predominancia anaeróbica durante el crecimiento, también revela que un incremento de la masa muscular no es el único factor responsable del incremento de la capacidad de trabajo anaeróbico de los músculos extensores de la rodilla relacionado con la edad.

    Inbar-O. y Bar-O, O. (1986) presentaron una revisión en la que estudian la variabilidad sobre la información existente acerca de los ejercicios de alta intensidad y los esfuerzos anaeróbicos sobre los efectos en el crecimiento, el desarrollo y la maduración de las habilidades motrices. Estos investigadores en su estudio experimentaron con 300 sujetos de 10 a 45 años de edad, los cuales debería realizar el test de Wingate, bien en la prueba de ciclismo o en la de manivela con las extremidades superiores. La actuación progresó con la edad y alcanzó los valores más altos al final de la tercera década para las pruebas de ciclismo y al final de la segunda década para la prueba de las extremidades superiores. Este modelo es diferente al descrito para el consumo de O2 por kg de peso, pues en varones permanece casi inalterado desde la niñez a la juventud, mientras que en las mujeres, la captación máxima de O2 es más alta en niñas que en adolescentes o adultos. Las correlaciones bioquímicas se asemejan a una baja glicólisis anaeróbica y a bajos niveles de acidosis en ejercicios máximos. Su trabajo concluye aportando que los mecanismos relativos a trabajos en deficiencia anaeróbica en niños no están claros.

    Tabatchiak, B. (1980), para identificar posibles talentos en velocidad; utilizan las pruebas de: 30 metros lisos con salida baja, 30 metros lisos con salida lanzada y 60 metros lisos con salida baja. "Recomienda un aprendizaje previo de los test de velocidad, mediante 2 ó 3 repeticiones anteriores a la prueba", aspecto este, al que también se llega en las conclusiones.

    Waibaum, J. (1976) realiza un estudio sobre los diferentes test aplicados por 109 entrenadores dedicados a la captación de talentos en las disciplinas de carreras. Así para la velocidad, comprobó que los test más usados eran los de 30 metros con salida lanzada, y 30 metros con salida baja.

    Bogdanov, S. (1974) comenta las pruebas aplicadas a muchachas de 12 a 13 años; clasificó a 30 de ellas por obtener unos tiempos de apoyo de 0,093 a 0,115 segundos, por considerar que los individuos con ese tiempo de apoyo son los que más posibilidades tienen de ser buenos velocistas. Recomienda en su estudio la utilización de la carrera de 25 metros con salida lanzada y de 30 metros con salida baja, para medición de la velocidad de base.

    Pilicz, S. (1971) explica como el entrenador Alabin de Checoslovaquia, para la selección de talentos en velocidad utiliza la distancia de 20 metros en chicos de 11 años de edad. Este mismo autor explica que la selección de talentos de velocidad en las escuelas deportivas rusas, para niños de 9 y 10 año de edad es realizada sobre una distancia de 60 metros.

    Pilicz, S. (19712) explica las pruebas que se aplicaron en la Escuela Politécnica, de Varsovia, para conocer la capacidad física velocidad emplearon la carrera de 60 metros lisos con salida de pié.

    Bystrov, V.M. (1971) analiza las pruebas realizadas a 2.790 deportistas de 12 modalidades (en la edad de 11 a 36 años) y 3.848 mujeres que no practican deporte de forma sistemática (en edad de 3 a 80 años). Para dichas pruebas utiliza, para la medición de la velocidad, las distancias de 30 y 60 metros.

    Bartieniev, B. (1970) indica una serie de pruebas para medir la velocidad, la fuerza-velocidad, resistencia a la velocidad, aplicado a 217 personas con edades comprendidas entre 12 y 25 años. La prueba que utiliza para la medición de la velocidad es de 30 metros lisos con salida baja.

    Kruczalak, E. (1970) emplea para la medición de la velocidad la prueba de 50 metros con salida baja y lanzada, aplicando esta prueba a atletas de la selección polaca juvenil.

    Shussler, H.G. (1970), realizó una investigación que se efectuó con 40 alumnos del tercer curso de la escuela Georg Buchner en Darmstadt. La edad de los alumnos oscilaba entre 12 y 14 años. Entre los test aplicados para dicha investigación aparecen: test para medir el rendimiento instantáneo del sprint, la carrera de 30 metros con salida alta, midiendo el tiempo empleado en los 15 primeros metros y en los 15 últimos metros.

    Balsevich, V. (1970) estudió sobre la selección de niños con talento de velocistas. En su experiencia realiza un trabajo, en el cual, tras serias investigaciones sobre el tiempo de apoyo en carrera, en niños/as de 10 a 12 años, demuestra que las pruebas de 30 metros lisos con salida lanzada, y 30 metros lisos con salida baja, son las más aconsejables para la medición de la velocidad.

    Jarves, J. (1979), indagó acerca de los test aplicados en los exámenes para ingresar Youth Sports Schools y los empleados en The Amateur Athletic Association.

    Los test aplicados a niños de 10 a 11 años en Youth Sports Schools, para captación, de velocistas, son entre otros:

  • 30 metros con salida lanzada

  • 30 metros con salida baja.

    En German Amateur Athletic Associations utilizan, como test básico para medir la velocidad, los 30 metros, y como test específico de velocidad los 50 metros lisos.

    Schussler, H.G. (1979). Utiliza, para la medición de la velocidad, la carrera de 30 metros con salida vertical.

    Giraldes, M. (1979), emplea la distancia de 20 metros con salida vertical, para niños de 11 años, como test de medición de la velocidad de base en jóvenes talentos.

    Puede observarse que existen una amplia diversidad de criterios que van desde la distancia de 20 metros hasta la de 60 metros, en chicos de 10 a 13 años, siendo la distancia de 30 metros la que más veces es utilizada; lo cual indica que, el criterio hacia esta distancia, es de mayor aceptación por parte de las diferentes escuelas y centros de captación de jóvenes talentos en velocidad.

    Lo que lleva a cuestionarse en la investigación cuál será la distancia idónea para la medición de la velocidad en los niños y niñas de 10, 11 y 12 años. Pudiéndose llevar a cabo dicha medición para seleccionar los sujetos más rápidos en todos los deportes posibles.


Metodología

    Los individuos analizados en el presente trabajo, son 28 alumnos (n=28) seleccionados de las escuelas deportivas y clubes de atletismo, de la comunidad autónoma de Madrid, de 10 años de edad,

    Los datos antropométricos de los 28 chicos son los siguientes:

Tabla 1. Medidas antropométricas de los sujetos estudiados.


Material y método

    La superficie de carrera fue una pista de atletismo se encontraba en buen estado. Se utilizó la calle número tres de la recta principal, en la que una cinta métrica permaneció extendida a lo largo de la pista y durante toda la prueba, desde la salida hasta la meta.

    La medición de la prueba se realizó sobre una distancia de 50 metros lisos, que comprendían un tramo de 10 m. lanzados y otro de 40 m. a máxima velocidad.

    Las células fotoeléctricas, marca Bosco System, que sirvieron de referencia fueron colocadas cada 5 metros, facilitando la medición del tiempo empleado en recorrer cada sujeto la distancia total y parcial.

    Ninguno de los participantes empleó zapatillas de clavos para realizar la prueba de carrera. Los días de realización de la prueba fueron muy soleados, con una temperatura de 20º C y encontrándose el viento en calma.

    Antes de la realización de la prueba, todos los sujetos realizaron a la vez un calentamiento que consistió en carrera continua de baja intensidad durante cinco minutos, seguido de circunducciones alternativas de brazos, 20 flexiones de rodillas y caderas con un ligero salto, 25 metros de skipping y vuelta en contra-skipping, para terminar con cuatro progresivos de 50 metros, recuperando dos minutos entre cada uno de ellos.

    Tras el calentamiento se les indicó a todos los sujetos cual era el lugar de la salida, que debían de recorrer la distancia lo más rápido posible y sin pararse o desacelerar antes de llegar a la meta. La señal de salida, visual, la realizará el profesor colocado en la salida, quién pone en funcionamiento el sistema electrónico para la medición de los registros parciales y totales.

Figura 1. Realización de la prueba: descripción de la toma de datos.


Resultados

    Seguidamente se muestran los resultados obtenidos tras el período investigador. En la Tabla 2 aparecen las variables tiempo (T), velocidad (V) y aceleración (a), medidas todas ellas según el protocolo explicado anteriormente. En la precitada tabla de resultados aparece el valor de la media de los sujetos así como la desviación standard.

Tabla 2. Media y desviación standard del tiempo, velocidad y aceleración de cada una de las tomas de datos (n=28).

    Para los estadísticos de contraste se ha empleado la t-Student para muestras pareadas (Pooled t-Test of µ1-µ2) con un grado de significación de p=0,05 (Individual Alpha Level 0,05) y en la realización de las tablas en la que se muestra la confiabilidad de cada una de las variables del estudio, registradas cada 5 metros, se tomó el 95,00%.



Tabla 3. Estadísticos de contraste para los tiempos empleados en cubrir cada tramo.

    En general, se observa que la distancia de 50 metros es demasiado larga para estas edades, ya que se produce una gran irregularidad en la velocidad de la carrera.

    Como aparece en el gráfico 2, aparecen tres fases claramente diferenciadas, la primera de ellas comprende desde la salida hasta los 20 metros en la que se produce un menor empleo de tiempo conforme van cubriéndose las distancias, la segunda desde los 20 a los 35 metros en los que se estabiliza el tiempo empleado y la tercera y última concluyendo al final de los 50 metros en los que se ve incrementado el tiempo necesario para completar las distancias establecidas.

Gráfico 2. Evolución del tiempo durante la ejecución de la prueba.



Tabla 4. Confidencia individual (95%) for tiempo empleado cada 5 metros

    Respecto a la velocidad, tal y como se expone en el gráfico 3, se comprueba que ésta va aumentando paulatinamente hasta los 20 metros, para estabilizarse durante los 10 metros siguientes y comenzar a descender hasta la conclusión del test, salvo 5 mts antes que aparece un leve incremento positivo.

Gráfico 3. Evolución de la velocidad durante la prueba.


Tabla 5. Confidencia individual (95%) para la velocidad cada 5 metros

Gráfico 4. Evolución de la aceleración durante la ejecución de la prueba.


Tabla 6. Confidencia individual (95%) para la aceleración cada 5 metros.

    En términos generales se pueden considerar dos fases en el comportamiento de la aceleración. Por un lado un decrecimiento hasta los 25 mts. para luego estabilizarse y acabar con un leve descenso. Aparece, como es lógico por los datos obtenidos en la velocidad, un ligero incremento de esta variable en la toma de datos a los 45 mts.


Discusión

    El comportamiento medio de los sujetos en la distancia de 50 metros, posee una tendencia a distribuirse de forma regular el esfuerzo, pretendiendo de esta forma realizar una gran velocidad media.

    Esto es similar a lo expuesto por Vittori, C. (1979) sobre la distribución del esfuerzo en las carreras de velocidad: "Creo que resulta claro que la mayor dificultad que el espíritu del Sprinter y del entrenador deben superar, es la de encontrar el esfuerzo justo para desarrollar un tal porcentaje de velocidad máxima que mejor pueda mantenerse constante a lo largo de toda la distancia de la competición".

    Lo expuesto por Vittori, C. (1979) coincide en general, con la distribución del esfuerzo realizado por los 28 sujetos. Estos alcanzan a los 25-30 metros el máximo de velocidad y obtienen entre los 40-45 metros una velocidad submáxima; lo que indica que hay un espacio entre los 30 y los 40 metros en el que los sujetos se recuperan del esfuerzo, coincidiendo con lo Vittori, C. (1979) nos dice: "Sin embargo conviene precisar, para que nadie incurra en error, que tal predicción del esfuerzo máximo es apenas perceptible, y por lo mismo difícil e importante de realizar, en cuanto que en esfuerzos ya elevados, a pequeños aumentos o disminuciones de estos, corresponden grandes consumos y grandes ahorros de energía nerviosa".

    De lo que la disminución de la velocidad realizada por los sujetos en el tramo de 30 a 40 metros, conlleva una recuperación de energía nerviosa notable; posibilitando de esta forma un nuevo incremento de la velocidad entre los 40 y 45 metros.

    También, hay que indicar qué en el tramo 45-50 se produce una disminución de la velocidad. Sobre esto dice Vittori, C. (1979): "La disminución de la velocidad en la parte final de la prueba se produce siempre, ya se trate de principiantes o de campeones, incluso en los casos en los que el atleta haya sabido distribuir su esfuerzo".

    De todo lo expuesto, se deduce que los sujetos han pretendido realizar un buen tiempo en la prueba; para ello han intentado, dentro de sus posibilidades, mantener una velocidad media lo mas alta posible.

    Si se comparan estos sujetos con el resultado obtenido en otros trabajos realizados con niños de mayor edad, comprobaremos que los sujetos analizados logran, en la distribución media total una sola cima, en los 30-35 metros, a partir de los cuales se produce una desaceleración progresiva hasta el final.

    Los sujetos analizados en el presente trabajo, realizaron una distribución del esfuerzo que les permitía lograr un tope submáximo, sin gasto total de energía, recuperándose, para de esta forma realizar un nuevo esfuerzo.

    Si realizamos una comparación con la prueba de la similitud, como es la prueba de 100 metros lisos en velocistas de é1ite, descrita por García Verdugo, M. (1972), quién afirma que a los 60 metros, la velocidad alcanza su valor máximo momento en que la aceleración es nula; y, en la prueba de 50 metros, la velocidad máxima y la aceleración nula se alcanza a los 30 metros, en un porcentaje muy elevado de los sujetos estudiados,(midiendo la prueba en tramos de 10 metros) que, traducido a los 100 metros, de la élite , corresponde a los 60 metros.


Conclusiones

  1. La distancia tomada como test de velocidad, 10 metros lanzados más 40 metros, es demasiado larga para los sujetos estudiados.

  2. La distancia ideal para medir la velocidad y no la resistencia a la velocidad, es 30 metros, ya que se comprueba que a partir de dicha distancia se produce una desaceleración, que va aumentando con el incremento de la distancia recorrida.

  3. Se comprueba la teoría de Fidelus: La máxima potencia aparece alrededor de los 30 metros.

  4. Los sujetos intentan conseguir una velocidad media, lo más elevada posible, a lo largo de toda la prueba.

  5. Se desarrollan las siguientes fases: (tomando tramos de 10 metros)



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