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La influencia del desarrollo de la sensibilidad al agua,
en el proceso de aprendizaje del estilo crol de frente,
en la iniciación acuática para niños entre 9 y 10 años

   
Rio Cuarto, Córdoba
(Argentina)
 
Lic. Néstor Colazo
ncolazo@infovia.com.ar

 

 

 

   
Resumen
   La mayor propulsión lograda en el estilo crol se debe a la evolución de los movimientos subacuáticos. Esto se debería especialmente a la prevaleciente adaptación de los nadadores al agua, más que a su mayor potencia física. Esta mejor adaptación estaría directamente relacionada por el incremento de la sensibilidad o capacidad de "sentir" el agua del individuo, ya que a través de los analizadores táctiles y cinestésicos le permite al nadador ajustar la posición y dirección de los miembros para maximizar su desplazamiento acuático.
    El estudio se clasifico como experimental, por ello se comparó dos grupos de niños entre 9 y 10 años de ambos sexos en la ciudad de Jesús María, Córdoba, Argentina, los cuales efectuaron una iniciación acuática de manera diferente. El grupo de control la hizo con un programa de enseñanza tradicional asentado en el desarrollo técnico, y el grupo experimental la realizo con un programa basado en el desarrollo de la sensibilidad al agua. al finalizar los programas ambos grupos fueron testeados para comparar la eficiencia de la propulsión mediante una balanza digital que mostraba el trabajo realizado, expresado en Juole, por cada uno de los sujetos. Esto permitió observar la diferencia de transferir la energía producida por los nadadores, al agua.
   El análisis de los resultados fue obtenido a través del test t para muestras independientes, con un índice del 0.5 de la eficiencia de nado. La diferencia establecida a favor del grupo experimental demuestra que hay una diferencia en cuanto al nado cualitativo(mayor transferencia de energía) y no una diferencia cuantitativa (cantidad de tiempo de nado).
   Palabras clave: Propulsión. Sensibilidad. Eficiencia.
 

 
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 7 - N° 40 - Setiembre de 2001

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1. Definición del Problema

    El desarrollo eficiente de los movimientos deportivos ha sido una preocupación constante en el último siglo dentro de las que denominamos Ciencias del Deporte/Movimiento humano. Esta preocupación se debe al deseo de dar las mejores condiciones a los diferentes sujetos para realizar de forma eficiente los gestos motores más adecuados, y así resolver los desafíos impuestos por la práctica deportiva, en el campo de la recreación, de la salud/calidad de vida o dentro del deporte de competición.

    Entre los diferentes deportes, se destaca, la natación ya que esta puede ser practicada con objetivos bien diferentes y por personas de cualquier edad y condición física. Tan es así, que junto a disciplinas como la gimnasia y la equitación, presenta las sistematizaciones "metodológicas" de enseñanza más antiguas.

    En general, las diferentes formas metodológicas de enseñanza de la natación, fueron orientadas por un mismo principio: la propulsión de un sujeto en el agua depende de los movimientos que él pueda hacer (independientemente del medio líquido). No obstante los estudios realizados en los últimos años demostraron que el aumento de la propulsión en el agua se debe más al perfeccionamiento de los movimientos subacuáticos y a una mejor adaptación al medio acuático (COUNSILMAN, 1990) que al desarrollo de la potencia física.

    Esta adaptación al agua se debería a que las investigaciones realizadas contribuyeron a que se tuviera más en cuenta a los movimientos que son realizados en la fase subacuática de la brazada (BROWN and COUNSILMAN 1971), para lograr de esa manera, un mayor deslizamiento en el agua a través de una transferencia energética más eficiente.

    "La propulsión de un nadador envuelve básicamente dos aspectos, el primero, la producción de energía para lograr mover con suficiente potencia los miembros encargados de la acción de impulsión, y segundo, la transmisión de la energía producida al agua para posibilitar el desplazamiento del cuerpo" (TOUSSAINT, 1991:205). El nivel de eficiencia con que la energía producida es transmitida a la masa líquida por los segmentos corporales está directamente relacionada con los movimientos realizados por los nadadores en la fase subacuática de la brazada. De esta manera, los movimientos subacuáticos son considerados más o menos adecuados según el grado de eficiencia con que logren dislocar el cuerpo en el sentido deseado. Tal eficiencia podría obedecer a una mejor transferencia de la energía producida por el individuo hacia al medio acuático, debido a un incremento de su perceptibilidad acuática.

    Por otra parte el control de los movimientos en natación, particularmente aquellos realizados bajo el agua, se logran principalmente por la combinación de informaciones proporcionadas por las sensaciones de tacto- presión, las sensaciones vestibulares, y las sensaciones cinestésicas que surgen de los músculos, los tendones y las articulaciones. Por esto sería elemental intentar el incremento la de sensibilidad al agua, ya que esta es la "posibilidad que tiene el individuo, a través de los analizadores táctiles o cinestésicos, de recibir la retroinformación que se origina en la reacción del fluido a la acción de los brazos y piernas durante el nado, y que permite al nadador ajustar la posición y dirección de sus miembros para maximizar la propulsión" (GONZALEZ 1993:4).

    Las informaciones sensoriales recibidas por los analizadores correspondientes permiten al individuo tomar conocimiento de su posición en el agua, y de la localización de los miembros y la relación de éstos con el medio líquido; condición que es esencial para poder realizar un control adecuado de los movimientos del tronco, piernas, y principalmente de sus brazos para poder lograr un mayor deslizamiento en el agua.

    SCHLEHAUF et al (1983) estudiaron la relación entre movimiento de las manos en la fase subacuática y la generación de fuerzas propulsoras. "Este estudio, que tuvo por muestra 25 atletas de primer nivel, no pudo determinar un prototipo de brazada ideal, concluyendo que el patrón ideal sería determinado como una función individual; lo que para la enseñanza significa que la evaluación de una técnica de brazada en un nadador no puede realizarse sobre un modelo invariable, puesto que no existe un patrón universal aplicable, sin excepción, a todos los individuos" (GONZALEZ, 1993:3).

    La afirmación precedente permitió a GONZALEZ (1993) alentar la idea que afirma, en coincidencia con distintos autores (TOUSSAINT, 1992; COLWIN, 1987 y WATKINDS, 1991), que "para lograr mejoras en la técnica de la brazada sería más importante desarrollar en el nadador el sentido o sensibilidad al agua ("feel for the water") para incrementar la posibilidad de control y aprendizaje de los movimientos, más que intentar copiar o imitar el patrón técnico de la brazada plusmarquista" (GONZALEZ, 1993:3).

    A este respecto, WILKE (1986: 40) señala que "el grado de dominio de una técnica está determinada por el nivel de desarrollo de las capacidades coordinativas", destacando que "la relación entre dominio técnico y capacidades coordinativas envuelve principalmente la sensibilidad al agua entre otras condiciones o variables de menor redundancia en el aprendizaje". El mismo autor señala al respecto, que existe "la posibilidad de que el nadador pueda percibir la presión que el agua ejerce sobre las palmas de las manos y la planta de los pies, lo cual le permitiría mover sus miembros en procura de mayor propulsión".

    Por su parte COLWIN (1987) afirma que es común que se sostenga que la sensibilidad es una cualidad exclusiva del "atleta talentoso", pero que en realidad, nadadores de mediana habilidad, sin esperar igualarse a los "genios motores", pueden aprender a interpretar sensaciones de presión.

    En resumen, las propuestas de iniciación y entrenamiento de WILKE (1986), COLWIN (1988), WITKINDS (1991), incluyen trabajos que tienen como objetivos incrementar el grado de percepción de los nadadores sobre la reacción de los fluidos a sus movimientos y la comprensión sobre la relación que estas percepciones sensoriales guardan con la variación en la propulsión, permitiendo, de esta manera, el desarrollo de una brazada y de un nado, consiguientemente, más eficiente; a través de un mejor ajuste de los movimientos de los brazos a la reacción de los fluidos de acuerdo a la información lograda por los propioceptores.

    Considerando los elementos comentados con relación al desarrollo de la sensibilidad o "sentido" al agua y la potencial influencia de ésta sobre el aprendizaje y el posterior control de las técnicas de nado, es válido investigar si el aumento de la acuidad perceptiva de los analizadores táctiles y cinestésicos afectarían el posterior desempeño motor del nadador.


1.1. Objetivo general

  • Investigar la influencia del desarrollo de la sensibilidad al agua en el proceso de aprendizaje del estilo crol de frente, en la iniciación acuática, para niños entre 9 y 10.


1.2. Objetivos específicos

  • Comparar si hay diferencia en el nivel de eficiencia de nado, entre un grupo iniciación al nado que incorpore ejercicios para el desarrollo de la sensibilidad al agua, con otro grupo que no incluya estos ejercicios.

  • Establecer un programa de ejercicios tendientes a desarrollar la sensibilidad al agua

  • Diseñar un instrumento capaz de medir la eficiencia de propulsión alcanzada por los sujetos intervinientes en los distintos programas.


1.3. Hipótesis

H0: El grupo experimental (GE) y el grupo de control (GT) no presentarán diferencias estadísticamente significativas a nivel 0.5 con relación al índice de eficiencia de nado, después de efectuado el tratamiento.

H1: El grupo experimental (GE) y el grupo de control (GT) presentarán diferencias estadísticamente significativas a nivel 0.5 con relación al índice de eficiencia de nado, después de efectuado el tratamiento.


2. Metodología

2.1. Tipo de investigación

    El tipo de investigación que se llevó a cabo fue experimental, con dos grupos, uno de control (G.T) Grupo I y otro experimental (G.E) Grupo II, donde los niños fueron divididos aleatoriamente en grupos iguales. Los alumnos participantes tenían poca experiencia o ninguna en el medio. Todos fueron invitados a participar de este programa, durante dos meses sin costo económico, con la condición de que no debían faltar, salvo enfermedad, a estos programas de iniciación acuática, a los fines de que realmente se pudiese verificar con mayor exactitud los resultados de la evaluación final de los grupos.


2.2. Cuidados éticos

    Por tratarse de una investigación con seres humanos, se tomaron algunas precauciones, como por ejemplo la información a los participantes y a sus padres de los procedimientos metodológicos y se les solicito su autorización para participar en la investigación.


2.3. Design Experimental

    Debido a que se trata de un programa de iniciación acuática no fue posible realizar un pre - test a los grupos, por lo que se realizó el tratamiento a los dos programas conjuntos y después de ocho semanas se les realizó el post - test de eficiencia de nado.

Tabla N. 1


2.4. Sujetos

    Los sujetos de entre 9 y 10 años de ambos sexos fueron invitados por profesores colegas que difundían esta indagación. Los alumnos se inscribían según su preferencia de horario por la mañana o por la tarde sin conocer cuál sería el programa de iniciación que les correspondería. Al llegar a un total de quince alumnos por grupos se dio por finalizada la inscripción en los programas.


2.5. Procedimiento

    Una vez conformados los grupos se decidió que los días martes y jueves por la mañana se cumpliera con el programa experimental y los mismos días, por la tarde, se llevará a cabo el programa tradicional. Después de dieciséis clases, de 55 minutos de duración cada una, se realizó un pos test, para comparar la evolución y rendimiento de los grupos en los programas de iniciación acuática.


2.5.1. Trabajo del Grupo Tradicional (G.T)

    Para la elaboración de este programa se solicitó la colaboración de cuatro profesores de Educación Física que dictan clases en una escuela de natación que funciona durante todo el año, ellos son egresados de distintos institutos de formación docente recibidos en diferentes períodos lectivos, los profesores participantes debían presentar el programa de trabajo dividido en dieciséis clases en donde se tuviera en cuenta la edad de los niños, entre 9 y diez años; los criterios para la selección de los contenidos debidamente fundamentados y tratamiento pedagógico de enseñanza aprendizaje a utilizar.

    El programa de enseñanza aprendizaje del estilo crol, planificado para niños de 9 a 10 años, se organizó en tres etapas: Ambientación, (cuatro clases), Desarrollo de la técnica,(ocho clases) y Afianzamiento de la técnica (cuatro clases).

    En la primera etapa, se utilizo como método de enseñanza la libre exploración y el descubrimiento guiado, principalmente, mientras que en la segunda y tercera etapa se usó el método, analítico y mando directo.


2.5.2. Trabajo del Grupo Experimental (G.E)

    El trabajo del G.E tuvo una extensión de dieciséis clases de cincuenta y cinco minutos de duración cada una, con una frecuencia de dos veces por semana. A su vez esta línea de intervención práctica fue dividida en tres fases, la primera desarrollo de las habilidades motrices acuáticas; la segunda desarrollo de las habilidades deportivas acuáticas y la tercera, de consolidación motora acuática. Cada una de las clases esta dividida, a diferencia del programa tradicional, en cuatro momentos didácticos como apertura, desarrollo de la sensibilidad, desarrollo de la técnica y cierre. El elemento diferenciador de este programa es el espacio dedicado especialmente al desarrollo de la sensibilidad al agua como un aspecto primordial dentro del aprendizaje de la natación.


2.6. Recolección de Datos

    Tomando como punto de referencia la tercera Ley de Newton, "A toda acción se opone una reacción igual; o las acciones mutuas entre dos cuerpos entre sí, siempre son iguales y dirigidas en sentidos contrarios". Las fuerzas que actúan sobre un cuerpo, se originan en otros cuerpos que forman su medio ambiente. Partiendo de este principio básico físico, el modelo con el cual han sido tomados los datos responde al siguiente esquema.

Figura N. 1

    Si se toma siempre el modelo de la tercera ley Newton, todas estas fuerzas deben estar equilibradas, por ello si el nadador está en reposo no se registrará lectura en el dinamómetro (balanza digital) y no habrá resistencia por parte del agua al avance debido al rozamiento de la misma contra el cuerpo del nadador, por lo que el esquema de fuerzas quedaría simplificado de la siguiente manera:

Figura N. 2

    Es decir que, una vez que se inicia el nado, la propulsión que se ejerce está equilibrando a la resistencia que le opone el medio a su avance, consistente en el coeficiente de rozamiento del fluido en el que está inmerso por la superficie que se encuentra en contacto con el mismo. Por otro lado, debe equilibrar el trabajo que efectúa el resorte interno del dinamómetro (balanza digital) que hace obtener las mediciones correspondientes. Por ello es posible sostener que la lectura indicada en la balanza es el trabajo (Juole) que está haciendo el nadador para equilibrar las resistencias y mantener una lectura visible en la escala del instrumento. Si tomamos el trabajo efectuado obtenemos: Joule =J= (Kg. . m2)

    Otro de los elementos tomados ha sido el tiempo de nado que al cual se puede definir como a la potencia aplicada durante el nado, entendiendo que la potencia es la rapidez con que se efectúa el trabajo.


2.7. Instrumento: Balanza Digital

    Para poder medir la "eficiencia de la propulsión" por el incremento de la sensibilidad al agua se utilizó una balanza digital, marca Kretz, con una capacidad mínima de peso de 0,2 gramos y una capacidad máxima de 30 kilogramos, tomada en el borde externo de la pileta, y una cuerda trenzada de nylon de 9 mm. de diámetro, marca "Texilo" de tres metros de largo, que se sujeta al nadador desde su cintura, para medir la E.P (eficiencia de propulsión). La mayor eficiencia en la propulsión de nado esta considerada como el mejor aprovechamiento del "trabajo disponible" (Juole) que estaría dado por el impulso uniforme y continuo hacia delante del nadador, que se logra mayormente por la acción de los brazos. Esta eficiencia de propulsión se debe a una mejor transferencia de la energía producida por el individuo al medio acuático.

Figura N. 3


Figura N. 4


2. 8. Test de Protocolo

2.8.1. Introducción

    Para evaluar a los alumnos que integraron los programas de esta investigación se elaboraron pautas que se debían cumplir para poder considerar válidos los datos relevados en las mediciones de eficiencia de nado. Las reglas fueron las siguientes:

  • Los sujetos tendrán la oportunidad de realizar hasta dos prácticas antes de comenzar la prueba de medición de la eficiencia de la propulsión y recibirán instrucciones previas a saber:

    1. Los sujetos deberán nadar estilo crol de frente durante el mayor tiempo posible.

    2. Siempre comenzarán la prueba sin empuje de la pared del borde de la pileta.

    3. Antes del inicio de la prueba, los nadadores deberán manifestar haber comprendido la finalidad del test.

  • Dos personas participarán en la medición de la prueba, una tomará el tiempo de cumplimiento, y la otra controlará el peso máximo arrastrado (JOULE) por el nadador.

  • Los criterios para que una prueba sea interrumpida son:

    • Que el nadador toque con los pies nuevamente el fondo de la pileta, después de haber comenzado la prueba.

    • El excesivo incremento en el número de brazadas, sin lograr arrastrar mayor peso (JOULE).


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