POSIBLES REPRESENTACIONES SOBRE EL TURF EN LA SOCIEDAD CARIOCA DEL SIGLO XIX
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Obviamente, detrás de estos argumentos altruistas existía un juego mucho más profundo. Mucho más que la preocupación por la población brasileña y sus pocas posibilidades de diversión, mucho más que la preocupación por el caballo nacional, más que la búsqueda de formas modernas de ser (que equipararían a Brasil con los países de mayor desarrollo del mundo, entre los cuales se encontraba Argentina), el desarrollo de los clubes deportivos fue una posibilidad clara para la burguesía ascendente de encontrar medios de distinción y status social, además de grandes posibilidades de negocios que surgían alrededor de las carreras. Directamente, como servicios prestados en los hipódromos, dinero obtenido en las apuestas, premios con los caballos, etc.; o indirectamente, funcionando los hipódromos como locales privilegiados de negocios7 .

En fin, ser socio de dos clubes de corridas significaba prestigio social y abría innumerables puertas:

"Me consta que en Castellões ya se exige no tener antecedentes policiales, certificado de moralidad por parte de padre y carnet de socio del Jockey Club o por lo menos ser Caballero honrado" (DIARIO DO RIO DE JANEIRO, 1876, p. 3).

Es curioso ver como era reforzada la representación de deporte como forma de distinción y status social así mismo en las visión que los organizadores tenían acerca de los sectores populares que participaban más directamente de las carreras, como jockeys, cuidadores de caballos y entrenadores. Nos vamos a referir al primer grupo.

Normalmente los jockeys eran escogidos entre los sectores populares de la sociedad. Así como hoy, debían ser pequeños y livianos, para no perjudicar la performance de los caballos. Como el jockey ocupaba un lugar destacado en la sociedad, los organizadores defendían que era una forma de que los niños pobres tuvieran acceso a mejores condiciones de vida:

"... Un jockey es considerado un personaje de cierta importancia. Con las gran cantidad de dinero que reciben y otras propinas, pueden después de 10 o 12 años de trabajo, retirarse a la vida privada con una buena fortuna" (O SPORT, 1895, p.1).

Siendo así, supuestamente defendían que cuanto más temprano los jockeys comenzaran a practicar el deporte, mejores condiciones de vida tendrían. Esta justificación era utilizada para defender que se mantuviera alejada cualquier tipo de restricción hacia los pequeños niños jockeys, tal como en los Estados Unidos.

"Los americanos están libres de las restricciones en cuanto a la edad de los empleados de los stud, y por eso se encuentran en ellos tipos tan pequeños que parecen haber dejado los pañales recientemente. Se da tanta importancia al aprendizaje desde la más tierna edad que la mayor parte de los niños comienza a instruirse a los 8, 9 años. Algunos de ellos son sacados de los asilos u otros lugares de mayor miseria. Predominan los niños de color, que generalmente se presentan voluntariamente" (ibid., p.1).

En ese momento, es muy probable que no era la 'educación de los niños de color y pobres' lo que preocupaba a los organizadores de las carreras pero hacían como que defendían apasionadamente este punto de vista. En realidad, esto los beneficiaba de dos formas. Directamente, ya que las carreras se volvían más emocionantes, más rápidas. E indirectamente cuando reafirmaban al deporte como elemento de status y distinción. Obviamente una distinción separada para los jockeys; no era la misma que la de los dueños de los caballos, organizadores y quienes tenían títulos de asociados.

De todas maneras, lo que realmente interesaba a los organizadores era el negocio.

"...Las carreras continúan, risueñamente, como el entretenimiento más sano de la época. Que importa, en verdad, la ausencia de verdadero espíritu deportivo, por parte de la mas, si los ideales meditados han de ser, tarde o temprano, alcanzados?. La Casa da Poule garantiza el funcionamiento de la máquina". (EDMUNDO, 1957, p. 846).

De esta manera, al segmento más popular de la sociedad, la clase trabajadora en formación, le quedaba un papel adjunto, secundario. ¿Pero se dio efectivamente de esa manera?. ¿Asumieron ellos ese papel?. Dejemos esta cuestión para el final y pasemos a otro grupo bastante interesante: la prensa.

b) La prensa
Cabe aclarar que la prensa tenía un papel fundamental en la construcción de representaciones sociales de la época, principalmente cuando obtuvo libertad de expresión, claramente durante el Segundo Imperio. Además con un gran parte de la población analfabeta, también entre los miembros de ese segmento social, existían artificios para tener acceso a las noticias publicadas. Como la rueda de lectura, donde un individuo alfabetizado era pagado para leer el periódico a otros a su alrededor. De esta manera, la prensa tenía un papel indispensable como formadora de opiniones en aquella época, cuando era prácticamente el único medio de comunicación de masas.

Las relaciones entre los clubes deportivos y la prensa se establecieron de inmediato y de forma bastante contradictoria. Para los clubes deportivos, eso significaba la posibilidad de divulgación de sus actividades, que traería el público tan esperado. Para la prensa significaba la posibilidad de vender más periódicos y espacios publicitarios. Los clubes, luego, vivían para agasajar a la prensa como homenajes y privilegios, ya que la prensa influenciaba directamente en la organización de las competiciones y aumentaba paulatina y rápidamente su atención hacia las prácticas deportivas. Tal relación hubiera sido bastante pacífica, si los periódicos no hubieran decidido contar no sólo los aspectos considerados positivos por los clubes, sino también los agravios, los arreglos, y los conflictos8 .

Fuera de esas diferencias, la prensa divulgaba exactamente una representación del deporte en el mismo sentido que la de los organizadores de las competencias. Basta ver los párrafos extraídos de los periódicos de la época presentados en el ítem anterior de este texto. Por lo tanto, reforzaban las representaciones que atendían a los intereses de los organizadores y contribuían a su exposición. Y esto porque generalmente, su aprensión se alineaba a los presupuestos de los organizadores: una forma de diversión, una forma de negocio.

c) Mujeres
Para las mujeres, las prácticas deportivas tuvieron un significado muy importante. Hasta mediados del siglo XIX, la estructura extremadamente conservadora de la sociedad no permitía realizar ejercicios a las mujeres. Criada por el país para ser buenas amas de casa, como mucho les era permitido el acceso a las primeras letras, pues lo que era importante eran las habilidades ligadas al hogar (corte, costura, etc.). Pero además, existía una pensamiento común de que las mujeres que no sabían leer y escribir bien, difícilmente podían volar más alto y llegar a escribir cartas de amor. Los casamientos eran en su mayoría por conveniencia, predeterminados por el padre de la novia, acompañando muchas veces negocios a su alrededor.

A partir de mediados del siglo XIX este panorama comienza a cambiar. Junto con los vientos de cambio e innovaciones llegadas de Europa, llegaban también los ecos de las luchas femeninas y un nuevo modelo de mujer, mas vanidosa y más presente en la vida social. Obviamente esa transformación fue lenta y más significativa para las mujeres de los sectores más ricos de la sociedad, que tenían un acceso mayor a la literatura y así mismo residían algún tiempo en Europa. Otro factor que también influyó mucho fue la llegada de compañías de teatro europeas, con sus mujeres hermosas y libres que encantaban al hombre brasileño.

Entonces la mujer brasileña, que antes apenas podía salir para su presencia semanal en la Iglesia y en la misa, comienza a frecuentar bares, rondas de intelectuales y poetas y hasta algunas fiestas y eventos sociales. Obviamente nos estamos refiriendo a un grupo de mujeres adelantadas para su época, casi nunca pertenecientes a los sectores populares, aunque en estos también es posible identificar señales de avance en el papel de la mujer.

Las instalaciones deportivas eran lugares bastantes frecuentados por mujeres. El deporte funcionó más como una válvula de liberación y de participación social femenina. Para las mujeres, el deporte significaba una posibilidad de participación autorizada, que ya era considerada de carácter aristocrático, familiar y saludable.

De esta manera, en las instalaciones y eventos turfísticos, las mujeres estuvieron siempre presentes, acompañando a sus maridos y desfilando sus vestidos de última moda. Para las solteras era así mismo la posibilidad de seducir:

"Las mujeres van al Jockey Club para exhibirse, para seducir. Los hombres para ver a las mujeres elegantes y jugar" (RENAULT, 1982, p. 220).

No conseguí identificar la presencia de mujeres entre los directivos de los clubes de carrera y entre los organizadores de competiciones, lo que puede significar que ellas tenían también reservado un papel secundario. Meras asistentes que debían 'embellecer' el espectáculo. Sin embargo, pude identificar la realización de carreras especiales con jockeys mujeres. Con el devenir del desarrollo del campo deportivo y con el surgimiento de otros deportes, la presencia de mujeres como competidoras pasó a ser más frecuente.

d) Negros
Para los negros el impacto de la práctica deportiva fue bastante diferente y aparentemente no contribuyó significativamente, en aquella época, para vencer el preconcepto que había a su alrededor. No podemos olvidar que Brasil fue uno de los dos últimos países del mundo que abolió la esclavitud. También con la presencia de muchos hombres negros libres ya antes de la abolición, ellos tenían libertad jurídica, pero no eran considerados como portadores de gran status o distinción, aunque tuvieran una buena condición financiera.

Encontramos un relato en el libro de Luiz Edmundo (op. cit.) que es bien revelador de lo que era la (no) presencia de negros en las competencias deportivas, a no ser como eventuales jockeys. Había para el final del siglo XIX y comienzos del XX una bella mujer que vivía en la ciudad, llamada María de Bragança e Melo. Bastante avanzada para su época, María de Melo frecuentaba la mesa de intelectuales de la confitería Colombo, fumaba bebía, organizaba periódicos y era muy popular y querida. Un verdadero escándalo para la época.

María de Melo también frecuentaba las competiciones deportivas. Ya en los primeros años del siglo XX, Pereira Passos construyó en la Playa de Botafogo un Pabellón de Regatas, tribunas para que el público asista a las competencias náuticas. Allí estaba María de Melo, más específicamente en las dependencias del bar que existía en el Pabellón, cuando observa que el propietario impide la entrada de Monteiro Lopes y de su esposa, conocido político negro.

Inmediatamente María va al barrio de la Saúde, donde se estaban realizando los servicios portuarios, y vuelve con cerca de 30 estibadores negros, que invaden el bar a su voluntad, sin que nadie, ni siquiera el propietario haya tenido tiempo de realizar reacción alguna.

En fin, ya en los inicios del siglo XX, a un político conocido e influyente le impedían asistir a instalaciones deportivas solamente por ser negro. Podemos inferir, a pesar de que todavía no tenemos evidencias explícitas suficientes, que negros (principalmente pobres) también no lo podían hacer en el siglo XIX. Para los negros, el deporte no significó un elemento de status o distinción y no fue suficiente para modificar su papel en la sociedad. En ocasiones, no era un momento privilegiado de diversión, pues podía serle prohibido frecuentar hipódromos.

Cabe todavía un comentario fina. La actitud de María de Melo es bastante reveladora de una sociedad en mudanza aparente. Una mujer protestando contra una actitud discriminatoria en un establecimiento deportivo: realmente un cuadro bastante curioso y bastante significativo de las transformaciones en la sociedad carioca en los fines del siglo XIX e inicios del siglo XX.

e) Los sectores populares (clases trabajadoras)
Hablar de clase trabajadora hacia el final del siglo XIX requiere un esfuerzo de definición todavía no posible en el actual estado de nuestra investigación. Para no correr el riesgo de dar imprecisiones conceptuales, preferimos usar el término 'sectores populares', pero adecuado al fluir momentáneo de la necesidad de una más profunda comprensión de los cambios en el orden económico de la época.

Cuando hablamos anteriormente, debido a la propia necesidad del desarrollo del campo deportivo, a las clases populares les fue permitido el acceso a los clubes de carreras. Pero sin embargo, las clases populares de alguna manera comenzaron a reivindicar cotidianamente su participación.

Siendo así, la presencia de la población era realmente notable en las carreras de caballos y tenía un significado importante para la ciudad:

"Hace un tiempo en que la ciudad, sin tener, todavía, un millón de habitantes, se dan, sin embargo, el lujo de exhibir nada menos que cuatro hipódromos. Y todos llenos. Y todos ellos llevando a cabo carreras sensacionales". (EDMUNDO, op. cit., p. 957)

Obviamente en lugares diferentes9 y con funciones limitadas a la asistencia, personas de los diversos sectores y clases sociales frecuentaban las carreras. Veamos esas noticias en los periódicos de la época:

"Todas las clases sociales concurren con su grupo, va el pueblo de todas partes y de todas las castas; es que allí hay con que satisfacer todos los paladares (...) Vamos entonces a las carreras!. Ricos y pobres, jóvenes y viejos, viejas y muchachas!" (SENNIOR, 1875, p.1).

"Deslumbrantes deben ser las carreras de hoy y el Turf Club será, por cierto, pequeño para contener la gran masa de espectadores que ávidos por el desenlacé de un gran torneo... a él concurrirá" (JORNAL DO BRASIL, 1891, p.3).

¿Qué opción de participación existía para los sectores populares?. El deporte era considerado una actividad popular, pero solamente ser era considerado el aspecto del consumo del espectáculo deportivo. Las oportunidades para la práctica de los deportes eran bastante limitadas, mucho más para los individuos pertenecientes a los sectores populares. Estos solamente tenían acceso si demostraban algún tipo de 'talento deportivo', como los jockeys 'negros y pobres'. Desde los orígenes, entonces, el deporte brasileño estuvo marcado por el divorcio entre práctica y consumo. Además por qué la población no utilizaba, por ejemplo, el inmenso litoral para la práctica de actividades deportivas?.

Algunos aspectos pueden explicar plenamente esta cuestión. Primero, en los primeros momentos, un limitado conocimiento de las dimensiones y de las especificidades de lo que se percibía, posibilidades resguardadas a los expertos que pronto surgieron en el escenario nacional, invariablemente representantes de la clase económica privilegiada. También porque los aspectos ligados a la estética, los aspectos higiénicos ligados a la salud, a la necesidad de distinción y a la posibilidad de llevar a cabo negocios al interior del campo, no formaban parte de los parámetros de la realidad de los sectores populares. Finalmente, les faltaba el tiempo libre necesario. En Brasil en el siglo XIX no había ni vestigios de una legislación laboral, las horas de trabajo eran muchas (para aquellos que tenían trabajo) y las condiciones de vida, en general (alimentación, vivienda, higiene, salud) eran de hecho lamentables10 .

Además, para los sectores populares las prácticas deportivas eran fundamentalmente una forma de diversión en una ciudad carente de esas posibilidades. Esto es, el hecho de que los organizadores de las competencias, hayan estado interesados en difundir un determinado significado para el deporte, no significa que los individuos hayan exactamente aprehendido ese sentido. Los individuos gozan de relativa autonomía para realizar sus acciones y concederles sentidos diferenciados11 . A mi entender, eso puede ser observado en lo que se refiere al deporte al final del siglo XIX.

Por ejemplo, los Hipódromos más 'nobles' eran el Derby Club (Maracaná) o el Jockey Club (Engenho Novo), pero llegaron a organizarse recintos de carreras más populares como el Prado Guaraní en São Cristovão. Afirma Costa (op. cit.) que:

"...las tribunas eran de madera y sin techo y los animales que tomaban parte en su carrera, en su mayoría eran peludos o ya alejados de las pistas del Jockey Club y del Prado Vila Isabel. Una pistita de 3ª Categoría". (P. 63)

En verdad, en ese lugar funcionaron algunos clubes que no prosperaron, sobre todo en función de las restricciones impuestas por los clubes nobles de la ciudad. Estos clubes más populares, organizados por pequeños comerciantes y militares de bajo rango, comenzaron a rivalizar con los grandes clubes debido a los precios más bajos en las entradas y en apuestas. También, aunque tuviesen instalaciones menos lujosas, las carreras eran bastante animadas.

Los grandes clubes al ver que el público cambiaba de hipódromo comenzaron a prohibir a los caballos correr en los clubes popular y hasta intentaron impedir la doble asistencia: a quien fuese visto en los clubes populares le sería prohibido el acceso a los clubes nobles.

En fin, los sectores más populares de la población llegaron a aprehender el objeto social deporte, darle un sentido diferenciado, organizar sus propias instituciones, aunque fueron combatidos con ahínco por los clubes de la aristocracia y de los empresarios más poderosos.

Apuntes finales
Con estos resultados de las investigaciones, todavía en progreso, podemos percibir cómo un determinado objeto social (el deporte) tiene un sentido diferenciado y distintas representaciones entre los diversos grupos en el interior de una misma sociedad.

Obviamente, los sentidos y representaciones no son completamente diferentes, pues no se puede otorgarle fuerza a la macroestructura, pero pretender privilegiar la comprensión de la tensión entre esta y la microestructura. Si la macroestructura tiene sus exigencias, sus determinaciones, cotidianamente los individuos, de acuerdo con el espacio sociocultural que ocupan, producen subjetivaciones diferenciadas a partir de sus posibilidades de comprensión, de organización y de sus intereses.

En el caso del deporte en el siglo XIX, existe una representación social general que comprende a todos los grupos: era encarado como una forma de diversión. Pero los diversos grupos le confieren a éste un carácter diferenciado. Para los organizadores (aristocracia y sectores privilegiados), la diversión era una forma de status, distinción y de negocios (directos e indirectos). Ya para la prensa interesaba más el negocio que el estigma de status y distinción. Para las mujeres estaba ligado a sus posibilidades de emancipación, en tanto para los negros significaba poco, a no ser para los más habilidosos, 'usados' como jockeys y gozando así de un status relativo. Ya los sectores populares lo encaraban como una forma de diversión y entretenimiento. No estando ligados a sus concepciones del mundo, no siempre seguían aquello que esperaban los organizadores, llegando también a crear alternativas propias y específicas.

La continuidad de estas investigaciones puede también profundizar estas ideas, permitiéndonos entender con mayor profundidad algunos aspectos de la sociedad carioca de la época. Pues si las características socioculturales de la época de alguna manera reflejan el desarrollo de la práctica deportiva, esta también influye, presenta nuevas posibilidades de determinaciones, es la representación de un nuevo momento y explicita la sociedad en la cual se inserta.


Referencias Bibliográficas

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NOTAS
1 .Voy a utilizar el concepto de campo deportivo de Pierrre Bourdieu (1983).

2 . Mayores informaciones sobre el turf pueden ser obtenidas en el trabajo de Victor Andrade de Melo (1995).

3 . Para una comprensión general sobre la obra de Thompson, sugiero el artículo de Suzanne Desan (1992).

4 . Sugiero la lectura del libro 'O queijo e os Vermes' (1987), para una comprensión introductoria de la obra de Ginzburg.

5 . Estas últimas todavía persisten, sobre todo en el interior, a pesar de las prohibiciones.

6 . Jogo do bicho es un juego de azar que solamente existe en Brasil. Es una especie de lotería en la que se apuesta a un animal (gato, perro, cebra etc.) y al final del día se verifica si fue o no sorteado. Fue inventado en el siglo XIX para ayudar a mantener el Zoológico de la ciudad de Río de Janeiro. Hasta hoy es muy conocido y jugado por la población de Brasil, principalmente de Río de Janeiro, aunque es actualmente considerado ilegal por la legislación brasileña (N. del E.).

7 . Mayores informaciones sobre tal aspecto pueden ser encontradas en el trabajo de Victor Andrade de Melo y J.A. Mangan (1997).

8 . Mayores informaciones pueden ser obtenidas Eduardo Alexandre Dantas da Veiga, Fernanda Neves Salazar e Melo (1996).

9 . Los hipódromos en general eran divididos en cuatro espacios. Un espacio para socios; otro para invitados nobles; un tercero para prensa; y finalmente un espacio para el público que pagaba la entrada.

10 . Algunas modificaciones en lo que se refiere a la participación activa de las clases populares solamente será mejor percibida en los inicios del siglo XX, principalmente con el advenimiento de la popularización del fútbol.

11 A los interesados en estas discusiones, les sugiero los estudios de Alain Coulon (1995, 1996)



Lecturas: Educación Física y Deportes.
Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998
http://www.efdeportes.com