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Una mirada a la actividad física desde
el enfoque intersectorial en Cuba

A look at physical activity from the intersectoral approach in Cuba

 

*Autora. Máster en Administración y Gestión

de la Cultura Física y en Educación Avanzada

**Coautora. Doctora en Ciencias Pedagógicas

Facultad de Ciencias de la Cultura Física y Deportes

Universidad de Ciego de Ávila “Máximo Gómez Báez”

(Cuba)

Lic. Niurka Elena de la Torre Vázquez*

niurkat@unica.cu

Lic. Modesta Mayo Abraham**

modesta@unica.cu

Lic. Lisset Arzola de la Rosa**

lissete@unica.cu

 

 

 

 

Resumen

          La investigación titulada una mirada a la actividad física desde el enfoque intersectorial ofrece los criterios teóricos de cómo la actividad física en Cuba forma parte del desarrollo local de los territorios. La población objeto de investigación está conformada por los actores locales comunitarios (representantes del órgano de gobierno, organizaciones sociales y de las empresas radicadas en el territorio). Entre los métodos de investigación aplicados se encuentran los del nivel teórico: histórico-lógico, análisis-síntesis e inducción-deducción; las técnicas de recogida de información: la observación, la encuesta y el protocolo de los grupos de discusión. La investigación que tributa al paradigma cualitativo, tiene como objetivo fundamentar la importancia de la intersectorialidad en la actividad física comunitaria y el papel de los actores locales en su desarrollo local.

          Palabras clave: Actividad física. Intersectorialidad. Actores locales.

 

Abstract

          The titled investigation a look to the physical activity from the intersector focus offers the theoretical approaches of how the physical activity in Cuba is part of the local development of the territories. The population under investigation is made up of local community actors (representatives of government's organ, social organizations and of the companies resided in the territory). Among the applied investigation methods they are those of the theoretical level: historical logical, analysis synthesis and induction deduction; the techniques of collection of information: the observation, the survey and the protocol of the discussion groups. The investigation that pays to the qualitative paradigm, has as objective to base the importance of the intersector in the community physical activity

          Keywords: Physical activity. Intersectorial. Local actors.

 

Recepción: 09/02/2015 - Aceptación: 12/05/2016

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires - Año 21 - Nº 216 - Mayo de 2016. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

    La institucionalización de la Cultura Física en Cuba desde el triunfo de la Revolución en 1959, ha constituido una de las expresiones más genuinas de un proceso de socialización. Cualquier consideración teórica o práctica para evaluar y valorar la Cultura Física en Cuba, tiene que necesariamente partir de la premisa anterior.

    Las instituciones de Cultura Física evidencian que no sólo la misma se desarrolla en las instalaciones, sino que también son polo de numerosas actividades sociales, comunitarias, municipales y provinciales. El total de actividades opcionales que se ponen a disposición de cada ciudadano, como son los festivales y maratones deportivos, seminarios científicos y metodológicos, ferias, jornada científicas, exposiciones y hasta de recinto de preparación de equipos nacionales, constituyen momentos cruciales para la evaluación, valoración, y legitimaciones colectivas de patrones de conducta que pueden convertirse finalmente en patrimonios de conducta individuales en el contexto comunitario y que pueden ser modificadas a través de la actividad física .

    Aspectos que manifiestan esta perspectiva es la creación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación “INDER” el 23 de febrero de 1961, con la idea de ser el órgano superior encargado de planificar, dirigir, racionalizar, divulgar y ejecutar las actividades del deporte, la educación física y la recreación, en todos los niveles y lugares del país. Ello es posible por la Ley 936 del 23 de Febrero de 1961.

    A partir de la institucionalización de la Cultura Física en Cuba se ha demostrado que esta tiene un efecto directo en los ciudadanos a partir de su carácter social abierto, no elitista, que hacen realidad la consigna del “Deporte Derecho del Pueblo” donde las instituciones constituyen una verdadera red dinámica de interacción social gracias a su estructuración jerárquica. De este modo constituyen nodos de la gran red social en los que los patrones de comportamiento social, político, cultural y judicialmente legitimados muestran a la misma como verdadera continuadora de las tradiciones históricas, políticas y culturales de la sociedad.

    Por ese motivo uno de los objetivos estratégicos del desarrollo local ha sido lograr que la actividad física comunitaria se convierta en parte de la cultura general de la sociedad y de cada individuo en particular (en todos los ámbitos de la vida cotidiana). A ello se unen también, y de manera casi especial, el aumento del nivel de preparación física y la creación hábitos de práctica de ejercicios físicos en la población de modo que puedan incorporarse masivo, sistemático y conscientemente a la práctica de la Cultura Física.

Desarrollo

    La política de una actividad física en correspondencia con las demandas de la población ha tenido una amplia repercusión en el entorno local sustentando en el papel desempeñado por los actores locales radicados en el entorno comunitario, es así, como los estudios realizados en los últimos años evidencian el protagonismo de los mismos en el desarrollo de las comunidades y en especial de las rurales.

    La comunidad ha jugado un papel importante en el devenir histórico del país, a partir de la segunda mitad de los ochenta adquiere una dimensión protagónica, hecho motivado por el redimensionamiento del gobierno y el estado, inmersos en un proceso de descentralización-socialización que reforzó la misión de la comunidad como escenario táctico-estratégico esencial.

    Las acciones concretas dirigidas hacia la comunidad se han incorporado a la planeación estratégica gubernamental, considerándose que existen debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades para el desarrollo exitoso del trabajo comunitario.

    Partiendo de estas necesidades espirituales, Alonso (2004) afirma que la comunidad, entendida como lugar, parte de la visión de que el trabajo comunitario es trabajar en la comunidad, es decir, en el lugar donde transcurre la cotidianidad de habitantes a los que se les llama “comunitarios”, por tanto, ir al barrio, al asentamiento, distrito, localidad, con la misión de captar las necesidades de la gente, “sentidas” o no, las disfunciones sociales dentro de problemáticas que casi siempre están en el campo de la especialidad del que llega o del área para el que se recibió financiamiento, y actuar en la dirección de su solución, casi siempre desde fuera. La interacción social que se desarrolla se enmarca en relaciones de verticalidad, pues se concibe como personas necesitadas de ayuda que, por sí mismas, no pueden darle solución.

    Uno de los rasgos que distingue esta concepción de comunidad es que no se limita como escenario de su existencia a un espacio de relaciones inmediatas de la población, sino que se plantea lo comunitario como un tipo de vínculo en el que la participación, la cooperación y la implicación se conjugan de modo que faciliten la gestación de proyectos de desarrollo y emancipación. Lo comunitario se convierte en una cualidad sistémica, holística, armónica de lo social.

    La gestación de una comunidad constituye a criterio de la autora un proceso, cuyos ejes fundamentales son la participación y la integración. Tal integración tiene por base la comunicación abierta, franca, auténtica y sin límites, y su concreción se refleja, como entidad mediadora, en el proyecto que elabora la propia comunidad, cuyo núcleo central tiene como elementos fundamentales la toma, realización y control de decisiones.

    Autores como Pérez (2000), González (2004) y Martínez (2007), se preocupan por abordar la importancia de los Proyectos Comunitarios Integrados por sus aportes de procedimientos y acciones que implican la solución de una problemática dada en la comunidad, con la participación de todos los factores responsabilizados en la elevación de la calidad de vida de sus pobladores.

    Estos estudios vienen a reforzar el sentimiento de pertenencia, aspecto que ocupa un lugar significativo en el éxito del trabajo comunitario y el desarrollo de la comunidad, pues en las comunidades resulta esencial el desarrollo de sentimientos de pertenencia, la identificación del individuo con su barrio, su zona de residencia, sus habitantes, sus normas, sus costumbres, sus tradiciones, sus formas de relacionarse y su estilo de vida en general. Este es un factor poderoso para movilizar a los pobladores, para plantearse metas comunes y trabajar en conjunto por el alcance de estas, la solución de problemas y el desarrollo de la comunidad es la base de la cohesión y la cooperación entre los habitantes.

    Teniendo como basamento estos aspectos aparece el trabajo intersectorial como una de las vías para solucionar los problemas de la actividad física comunitaria para consolidar la eficacia de las estrategias del Desarrollo Local.

    Durante la aplicación de los métodos se obtuvieron como aspectos que inciden en la integración de los actores locales y la aplicación del enfoque en la actividad física los siguientes:

  • Los problemas manifiestos en la comunidad: la carencia de recursos, la falta de organización, insuficientes recursos humanos calificados, existencia de pocas instalaciones para las actividades físicas en todos los contextos, los canales de comunicación no funcionan de manera adecuada, lo que se traduce además en que la información no es oportuna y veraz y que los profesores de Educación Física de las escuelas no se vinculan suficientemente con las actividades física del contexto.

  • Problemas de planificación que no facilita la inclusión de los actores locales en la actividad física.

  • La participación de las empresas del territorio en el desarrollo endógeno de la comunidad adolece del fortalecimiento de vínculos de estas con los actores del desarrollo local entre los que se encuentran los representantes de la actividad física en la comunidad.

    Estos aspectos denotan la necesidad de nuevos enfoques en el tratamiento de la actividad física en lo local considerándose que la intersectorialidad puede ser la vía adecuada para fortalecer el impacto social de esta dimensión en la comunidad.

    Estudios referativos sobre la intersectorialidad tienen experiencias bien documentadas en el continente americano en países como México para la eliminación de la pobreza; Brasil, con una nueva manera de planear, ejecutar y controlar la prestación de todas las políticas públicas abarcando así integralmente la estructura gubernamental, especialmente las experiencias de la Alcaldía Municipal de Fortaleza del estado de Ceará y de la del estado de Maranhão, ya que ambas tienen algunos soportes documentales; en Chile con el Proyecto Chile Solidario que incluyen la actividad física como parte de las acciones intersectoriales.

    En estas circunstancias, Luciano Antonio Prates Junqueira (1998) en su artículo Descentralización, intersectorialidad y red en la gestión de la ciudad expresa: “A pesar de que los servicios comunitarios se dirigen a los mismos grupos sociales que ocupan un mismo espacio geográfico, su ejecución se realiza de manera aislada por medio de cada política. Esta dicotomía puede ser superada por la intersectorialidad, por la acción integrada de las políticas sociales, pues aun aquellas de carácter universal, actuando aisladamente, encuentran dificultades para promover la equidad y la integralidad de la atención. Si bien los problemas sociales se manifiestan sectorialmente, su solución depende de la acción de más de una política. Como parte de un todo complejo, los problemas sociales demandan una manera integrada de resolverlos. Igualmente, esta integración remite a la idea de red, como articulación de personas e instituciones interactuando para resolver los problemas de la población”.

    Continua planteando que es interesante destacar que la intersectorialidad no es un concepto que engloba sólo las dimensiones de las políticas sociales, sino también su interface con otras dimensiones de la ciudad, como su infraestructura y el ambiente, que también determinan su organización y regulan el modo en que se dan las relaciones entre los diversos segmentos sociales (Junqueira, 1998); a lo que suma el criterio que “…la intersectorialidad es una articulación de saberes, de experiencias de los diversos sectores, salud, educación, asistencia social, deportes y cultura, para conseguir mejores resultados en lo que respecta al bienestar de la población y una mejor calidad de vida por lo tanto, la intersectorialidad es un proceso que apunta a articular los sectores, porque una única política no resuelve los problemas sociales”.

    En la investigación se evidencia que en el municipio, como espacio definido territorial y socialmente, es que habrá de concretarse la integración interinstitucional y la acción intersectorial al constituirse como una concepción que debe suministrar una nueva manera de planificar, ejecutar y controlar la prestación de servicios. Esto significa modificar toda la forma de articulación de los diversos segmentos de la organización gubernamental y de sus intereses. Esta forma de actuar es nueva, por eso debe acarrear cambios en las prácticas y en la cultura organizacional que los sustentan. Es un proceso que tiene riesgos en razón de las resistencias previsibles de grupos de intereses contrariados.

    En el caso del cambio de la gestión del municipio y la comunidad hacia una practica intersectorial en la actividad física, exige el compromiso de los diversos sectores organizacionales y de la sociedad, puesto que es: un proceso de crecimiento y desarrollo del individuo como ciudadano; un proceso político que se inicia con un compromiso del gobierno municipal y local: una forma de gestión y de organización del poder; un proceso de transformación de las prácticas de las políticas de la actividad física, en función de resolver en forma integrada los problemas sociales de esta dimensión del desarrollo comunitario.

    Los aspectos enunciados anteriormente están en correspondencia con que el Desarrollo Local debe basarse en un enfoque integral y sistémico del desarrollo (social, económico, productivo y ambiental), el aprovechamiento y potenciación de las estructuras existentes; el aprovechamiento y ampliación de espacios y canales de participación; la gestión de la información, el conocimiento y la innovación, la identificación y movilización de las potencialidades productivas locales. (Guzán, 2006)

    En Cuba en la década de los años de 1990 y desde el triunfo de la revolución se manifiesta una clara vocación por la inclusión del enfoque territorial en el diseño de las políticas económicas y sociales, sobre la base de los principios de la nivelación socio económica de las distintas regiones del país, con el propósito de superar, las profundas diferencias heredadas del capitalismo dependiente, aspiración lastrada por las “condiciones de alta centralización del modelo económico, donde el nivel territorial difícilmente puede trascender el rol de replica reducida de las políticas nacionales“. (Espina, 2006)

    Importante considerar que cuando se abordan aspectos que deben ser apoyados colectivamente, como un objetivo común, puede correrse el riesgo de la homogeneización. No se trata de esto en relación a la actividad física comunitaria. Es fundamental que cada quien preserve su identidad, que cada actor local, cada participante, preserve sus diferentes contribuciones y no se vea sometido a la homogeneización, porque cada componente tiene su propia manera de integrarse a este proceso y de contribuir con la construcción de esta nueva realidad. Pero hay un elemento en conjunto, que es objeto de apropiación colectiva y por eso, la intersectorialidad en la actividad física no es una reunión aleatoria de instituciones o personas sino un proceso de integración de los actores locales.

    A criterio de la autora la comunidad integrada por hogares vecinos que integran un hábitat común se beneficia de la actividad física porque esta favorece la formación de seres humanos más satisfechos de vivir, hace posible una mejor integración social y un sentido de pertenecer a un entorno que debe proporcionar a sus miembros espacios gratos para reunirse, alternar, jugar, bailar, cantar, pintar, hacer deporte, es decir, ser mucho más que un conglomerado de hogares y vías.

    Por lo que los aspectos de la actividad física comunitaria están relacionados con la explotación de las posibilidades endógenas de la comunidad, desde la perspectiva de la movilización y la participación de los actores locales comunitarios, que tienen un protagonismo esencial en el desarrollo económico, político y social de la comunidad desde una mirada intersectorial.

Conclusiones

    La intersectorialidad, constituye la forma de abordaje adecuada para estrategias donde se requiera la participación de todos los actores locales de la sociedad y debe ser incorporada a la planificación de las políticas, y a su ejecución, por lo que cada servicio ubicado en una comunidad dada debe componer una red de acción social, aspectos que conducen a plantear que las metas no deben referirse a cada servicio, sino a grupos poblacionales y a las acciones de infraestructura urbana y del medio ambiente entre las que se encuentran la actividad física comunitaria.

    La actividad física forma parte del Desarrollo Local construido de manera colectiva en una dirección: la integración de los actores locales como una nueva manera de interpretar la realidad desde la mirada de la interersectorialidad.

Bibliografía

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