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Una sonrisa a la Fibromialgia… una de las grandes incomprendidas

A smile to Fibromyalgia... one of the great misunderstood

 

Maestra de Educación Física, Infantil e Inglés, masajista

Estudiando Máster en entrenamiento y gestión deportiva

Directora del departamento de Educación Física y Artes de Colegio Concertado

de Madrid y profesora de Educación Física y Natación

Ganadora del triatlón popular de la Comunidad de Madrid. He dado la vuelta en kayak a Menorca

hice la Transalpina en bici de montaña, pescadora con mosca y amante de los deportes de montaña

María García-Villaraco Casero

mariagvillaraco@gmail.com

(España)

 

 

 

 

Resumen

          Esta es una reflexión y una llamada de atención sobre la incomprensión que sufren las personas con fibromialgia, unas dolencias que aún no reciben el título de enfermedad sino de síndrome, pero que no dejan de ser dolores constantes en el cuerpo que te impiden llevar la vida de una persona normal. Personalmente, he pasado de ganar un triatlón, dar la vuelta a Menorca en Kayak, remontar ríos pescando con mosca y subir macizos como el Montblanc, a no poder limpiar mi casa sin terminar con las manos encogidas y un bloque de dolor que nace en la espalda y termina en los pies y que me lleva a ser adicta a la manta eléctrica... Pero las personas con fibromialgia normalmente pasamos muchos años doloridos cada segundo de nuestras vidas, con una sonrisa en nuestras bocas que no hace pensar a nadie que estemos con dolores extremos, porque nos acostumbramos al dolor hasta que, finalmente, cuando los médicos ya nos han mareado bastante y no nos han resuelto nada, descubren que lo nuestro se llama fibromialgia, una enfermedad, síndrome o dolencia, que aún no tiene título de enfermedad porque por el momento no tiene una medicación para curarla. 

          Palabras clave: Fibromialgia. Dolor. Historia personal.

 

Abstract

          This is a consideration and a call attention about misunderstanding experienced by people with fibromyalgia, some ailments that have not yet received the title of disease because is only considered a syndrome, but there is constant pain in the body that keep you from living the life of a normal person. Personally, I have spent to win a triathlon, turn around Menorca in Kayak, ascend long rivers practicing the fly fishing and climbing massifs such as Montblanc, to not to be able to clean my house because my body becomes a block pain. People with fibromyalgia we usually spend many years sore every second of our lives but with a smile on our mouths that can not allow anyone think we are in extreme pain because we got used to pain until finally, when doctors already have us quite dizzy and they have not solved anything, they discover that our pain is called fibromyalgia, a disease, syndrome or illness, which has no title of disease yet because at the moment is not a medication to cure.

          Keywords: Fibromyalgia. Pain. Personal history.

 

Recepción: 10/03/2015 - Aceptación: 09/04/2015

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 20, Nº 203, Abril de 2015. http://www.efdeportes.com/

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    Soy una persona diagnosticada de fibromialgia, y como la mayoría de las personas que padecen sus síntomas… “incomprendida”.

    Lo más duro de ser una persona con fibromialgia, no es tener fibromialgia en sí, sino el no saber explicar a los demás que tienes una dolencia llamada fibromialgia.

    Como ya saben, la fibromialgia se considera tan solo como un “síndrome”, al no haber una prueba médica, una radiografía, unos análisis o un termómetro que diga que una persona tiene esas dolencias como en el resto de enfermedades.

Ganadora del Triatlón

    La gente se siente mal cuando un día le duele algo y se le viene el mundo encima. El dolor es un mal al que el ser humano nunca se acostumbra, por mucho que pasen los años. La hipoteca es un mal al que no se acostumbra el bolsillo, por mucho que pasen los meses. La política es una dolencia a la que no se acostumbra un país por mucho que pasen los días. La fibromialgia es un dolor constante, segundo a segundo, en el cuerpo de la persona que lo padece, tan solo equivalente a la sensación permanente de haber terminado de correr una maratón el minuto anterior.

    Los estudios nos hablan de mala alimentación, de exceso de deporte, de exceso de responsabilidad, de que un alto porcentaje de esas dolencias está provocado por la mente… y todo eso está muy bien, pero aun siendo conscientes de ellos, aun cambiando los hábitos de alimentación, aun reduciendo ese exceso de deporte, los dolores siguen, y la lucha constante por no tener dolor al menos un minuto al día… esa es la lucha diaria de una persona con fibromialgia.

Kayak en Menorca

    Las personas que sufrimos estos síntomas, que llevamos años con dolor y que tras haber visitado a numerosos especialistas no hemos conseguido que nuestros dolores desaparezcan, suele coincidir que somos personas con un sentido del humor y unos ánimos que a nadie hacen pensar que podamos estar viviendo un dolor constante. En mi caso, que sea consciente de ello, llevo desde el año 2002 con dolores permanentes de espalda y de cuerpo, soy una deportista nata, mi pasión son los deportes y la vida saludable. Soy feliz ayudando a los demás y nunca he dado la sensación de necesitar ayuda, por eso probablemente, cuando después de 10 años de dolores comuniqué mis dolencias a la gente que me quiere, nadie lo podía creer. Han pasado tres años desde que lo dije, desde que mi reumatólogo, mi médico de digestivo y el equipo de salud mental me estudian a fondo, desde que no pude más y en lugar de optar por pagarlo a gritos con mis pequeños alumnos durante las clases de educación física, decidí ponerme seriamente en las manos de los especialistas, aun sabiendo que nunca antes habían logrado nada más allá de decirme que no encontraban qué provocaba el dolor. Siempre bromeé con que en los momentos de dolor, estaba convencida de que si me clavara un cuchillo en la espalda, me anestesiaría ese dolor, imaginen lo que pasamos las personas como yo, y gran parte de nuestras vidas en silencio, hasta que lo sacas de verdad y esperas que los medicamentos ya se encarguen de todo. Pero pasan los días y eso no llega, con lo que sigues pensando por momentos en hacer la prueba de la anestesia…

    Mi única salida siempre fue el deporte. En el momento en que esos dolores eran insoportables, salía a correr, cogía la bici o me subía una montaña. Eso no acababa con el dolor, pero agotaba a mi mente y así pensaba en otras cosas. No había sufrimiento en el deporte para mí, por lo que pude conseguir metas que parecen fuera del alcance de una mujer, pero que a mí me hicieron creer más en mí misma y en todo lo que puedo conseguir si me lo propongo.

En bicicleta de montaña

    El caso es que de momento sigo como estaba, pero convencida estoy de que pronto la ciencia dará con una solución para la gente que sufrimos esta enfermedad, síndrome o dolencia… llámese como quiera, pero con unos dolores que resultan inhumanos y que aún así lo único que consiguen en la gente que los padecemos es donar una sonrisa a los demás.

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EFDeportes.com, Revista Digital · Año 20 · N° 203 | Buenos Aires, Abril de 2015
Lecturas: Educación Física y Deportes - ISSN 1514-3465 - © 1997-2015 Derechos reservados