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Una alternativa didáctica de la motivación en la dinámica del proceso docente educativo en la enseñanza de la física: sus configuraciones

 

*Doctora en Ciencias Pedagógicas. Profesora Titular

Directora del Centro de Estudios en Investigaciones educativas

de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”, Holguín (Cuba)

**Doctor En Ciencias Pedagógicas. Profesor Titular

Director del Centro de Estudios para la Formación Laboral

Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”, Holguín (Cuba)

***Doctora en Ciencias Pedagógicas. Licenciada en Economía

Universidad Estatal del Sur Manabí (Ecuador)

****Máster en Ciencias de la Educación. Coordinador General del Centro Consultor

de Estudios en Actualización Científico-Pedagógico. Subdirector Docente

de la Filial Universitaria Municipal de Cultura Física. Banes-Holguín (Cuba)

Laura Leticia Mendoza Tauler

laura@ucp.ho.rimed.cu

Prudencio Alberto Leyva Figueredo

albertoleyva@ucp.ho.rimed.cu

María Leonor Parales Poveda

Carlos Viltre Calderón

cviltrec@vru.uho.edu.cu

 

 

 

 

Resumen

          El artículo es el resultado de una tesis doctoral en ciencias pedagógicas que aporta desde una construcción lógica-formal y abstracción de la realidad educativa en una alternativa didáctica de la motivación en la dinámica del proceso docente educativo en la enseñanza de la física: sus configuraciones. Esta es aplicada en la Universidad de Ciencias Pedagógicas de Holguín-Cuba “José de la Luz y Caballero”.

          Palabras clave: Alternativa didáctica. Dinámica del proceso docente. Motivación. Enseñanza de la física.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 18, Nº 190, Marzo de 2014. http://www.efdeportes.com/

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Configuraciones didácticas de la motivación en la dinámica del proceso docente-educativo

    A medida que el alumno enriquece su cultura, el trabajo académico comienza a considerarse a la luz de una perspectiva nueva, la de una necesidad de que el saber contribuya a la propia independencia en el mundo laboral y en el resto de las esferas vitales.

    Al determinar los recursos didácticos de las configuraciones y estas últimas en sí, se produce una apertura y disponibilidad para que el estudiante durante su formación concientice aspectos; a saber:

  • La toma de consciencia de sus propias motivaciones.

  • El significado que tiene aprender y de la satisfacción que tiene enseñar lo aprendido.

  • El significado de la autonomía a partir de las propias metas.

    Todo ello trae consigo como generalidad, que los cambios de los estudiantes van acompañados a los cambios de actuación del profesor, y que el análisis de estos tiene que ver con el proceso de actuación a partir de la búsqueda de estrategias que solucionen el problema, por lo que enseñanza tiene que convertirse en una actividad de profesar y capacitación crítico-reflexiva de los profesores en un contexto sociocultural, en el que la interacción debe ser una actividad de profunda relación entre profesor-alumno, alumno-alumno, grupo-profesor y profesor-profesor.

    Por tales razones, para estimular la motivación por el aprendizaje y preparar al profesor en cómo hacerlo, se hace necesario ir configurando a la motivación en la dinámica del proceso docente educativo desde el punto de vista didáctico.

    El proceso de estimular la motivación no debe quedar a la espontaneidad, y por tanto, el entrenamiento de los estudiantes debe ser regulado de manera tal que se logre preparar didácticamente a un estudiante para dirigir con éxito el proceso en cuestión; configuraciones que tienen que ser sistematizadas para establecer el movimiento de las mismas.

    Las configuraciones de la motivación en la dinámica del proceso docente educativo, permiten una mejor aproximación a la caracterización de la esencia de este fenómeno, a partir del grado de motivación de los alumnos, del nivel de influencia de los mismos en la planificación y organización del proceso docente educativo, de la presencia del entorno social, del aprender a hacer en el proceso lo que luego hará como egresado, de las relaciones afectivas con el contenido, de la naturaleza social del contenido que asimila, y de la formación de cualidades en la personalidad de un maestro; en tal sentido es posible analizar que la misma se va configurando a través de:

  • Valoración de la intencionalidad del contenido.

  • Identificación necesidades e intereses en los sujetos.

  • Establecimiento de nexos afectivos.

Valoración de las intencionalidades educativas del contenido

    En la medida que se valoren los contenidos que son necesarios para la formación adecuada de la personalidad, se facilita el desmembramiento de los mismos lo que coadyuva a que en el proceso se analicen los recursos personales o condiciones propias de los alumnos y la didáctica de la actuación del profesor, así como las tareas para obtener los objetivos propuestos.

    La valoración del contenido por parte del docente y su desmembramiento, hace viable el proceso, pues posibilita analizar los recursos personales o condiciones de los alumnos y del profesor para su actuación, así como las diferentes tareas que garantizan la apropiación del objeto de cada tema en particular. Esta valoración forma parte de un trabajo independiente e investigativo del docente, que constituye un procedimiento de producción y reproducción de determinados conceptos, habilidades y valores, las cuales contribuyen a la búsqueda de alternativas para el tratamiento de los temas.

    Es por ello que se necesita que los estudiantes se involucren activamente en el proceso como sujetos portadores de sus necesidades e intereses. Para lograrlo el docente analiza el sistema educativo, sus fines, contenidos, métodos, formas de organización, propuestas educativas, los requisitos personales y los no personales del proceso, los nexos interdisciplinarios que favorecen la calidad de la dirección del aprendizaje escolar teniendo en cuenta los diferentes saberes, experiencias y creencias de los estudiantes.

    La identificación del contenido tiene un momento de trabajo independiente del docente que es significativo, tanto para la producción como para la reproducción de determinados conceptos, habilidades y valores, y en este sentido ayuda a determinar un espectro de alternativas para el tratamiento metodológico de diversos temas, que parte de la relación entre lo cognitivo y lo afectivo, donde desde el aprendizaje o el propio contexto de actuación de los alumnos aparecen las diversas identificaciones de los rasgos esenciales del objeto que a partir del contenido condicionan la autovaloración de los alumnos.

    La valoración de las potencialidades educativas se convierte en una representación anticipada de lo que se desea desarrollar en las diferentes formas de organización, que tiene ante todo que responder al objetivo de la enseñanza, también debe formar parte del desmembramiento del contenido, como una imagen de lo que se quiere y puede resultar necesario para significar el contenido, y puede valorarse desde dos posiciones: como profesor y como estudiante, pues en la identificación del contenido, el profesor debe pensar como alumno, ya que las necesidades e intereses de ambos no coinciden, es por ello que identificamos no solo los aspectos cognitivos, sino también los aspectos afectivos; a qué aspiran, qué saben hacer, cómo se relacionan nuestros alumnos, lo cual permite que estos participen en el proceso de planificación y organización.

    En la orientación para el desarrollo ulterior de la motivación a partir de la valoración de los aspectos educativos del objeto, el docente se apoya de recursos medioambientales, los gustos, preferencias, red de apoyo interpersonal de los alumnos con énfasis en los amigos, los padres y la escuela, que desde la relación entre los móviles que actúan en la motivación, permiten que se genere una condición que favorezca la configuración en el ambiente real de los alumnos, partiendo de su valoración acerca de cómo vincular el contenido con el contexto sociocultural.

    En tal sentido, el docente debe apoyarse en los recursos de la cultura intelectual, con el propósito de incentivar a los estudiantes para que participen en un mundo social que, desde la lectura de un libro, una obra de teatro, una película, un programa de televisión, que constituyen el saber social de los alumnos, se desarrolle el saber científico a través del proceso docente educativo, proceso donde se produce el contacto sociocultural.

    En este aspecto el contenido de la cultura práctica está referida esencialmente a las relaciones del estudiante con la naturaleza, a las relaciones interpersonales, las primeras referidas en cómo el estudiante se relaciona con el medio ambiente, su postura ecológica y la cultura práctica analizadas como los procesos interactivos, las relaciones familiares y las interpersonales, de ahí que se necesite valorar cómo el alumno puede emplear los conocimientos para actuar sobre su propio desarrollo y contribuir al desarrollo de los demás.

Identificación de necesidades e intereses en los estudiantes

    Es una configuración importante, pues las necesidades e intereses, creencias y saberes de los alumnos no están siempre en correspondencia con las necesidades, intereses, creencias y saberes de los docentes; por tanto, el profesor aplicando el diagnóstico, y llevando registro de intereses, debe conocer cuáles son las necesidades, los motivos, las curiosidades de los alumnos, cómo es el grupo, la familia, la comunidad, cómo es el nivel de influencias educativas dentro de la vida como elemento motivacional; o sea, el docente debe ser capaz de determinar qué es lo piensan sus alumnos, qué saben hacer, cómo lo hacen, cuál es el grado de participación y compromiso de los estudiantes en su aprendizaje.

    Es necesario determinar los intereses y necesidades de los alumnos respecto a su nivel básico, común, mínimo para la gran generalidad, en correspondencia con el grado que cursan, lo cual posibilita elevar el nivel de logros en el aprendizaje y trazar metas inmediatas para cada alumno en particular, y ofrecer así la ayuda oportuna y necesaria que favorezca el éxito del proceso, además, le permite al docente analizar y explorar hacia dónde dirigir la tarea y reflexionar con qué criterios cuentan los alumnos, para poder de esta manera motivarlos.

    En la medida en que el profesor determina los intereses y necesidades de los estudiantes esto le permite interpretarlos, fijar metas, dirigir la actividad de los alumnos y valorar los resultados, en este sentido, se comporta como una determinada variable, en la medida en que se conozcan estas necesidades e intereses, lo que haría más provechoso el aprendizaje cuanto más apropiados y controlados estén estos elementos por parte del profesor. Por todo ello, la motivación por el aprendizaje constituye, desde los intereses y necesidades, fuentes inmediatas de nuevas motivaciones.

    La identificación de intereses y necesidades se realiza desde los recursos de influencias que utiliza el docente para aprovechar la disposición y los intereses de los alumnos.

    Es así que, a partir de la presentación de situaciones que promuevan la indagación, el cuestionamiento de sistemas reflexivos de los alumnos que permita identificar sus vivencias, experiencias y saberes en particular, se constituye no solo referente de los saberes escolares, sino también de los saberes sociales.

    Es necesario que los docentes realicen un diagnóstico de la esfera afectiva que les permita adquirir una visión totalizadora del mundo de necesidades de los alumnos, para trabajar por satisfacerlas dentro del contexto educativo.

    En la medida en que se apliquen técnicas e instrumentos para determinar las principales necesidades e intereses de los alumnos, que estas se seleccionen, se descompongan, se representen en forma simplificada y se valoren, se va configurando la identificación de necesidades e intereses desde la intervención participativa de los estudiantes tomando en consideración los saberes, experiencias y vivencias.

Establecimiento de nexos

    Es una configuración que se constituye en la relación entre docente y el alumno a partir de los vínculos afectivos con el contenido para la apropiación adecuada del mismo. Es la vía que permite conocer la realidad con mayor garantía.

    El establecimiento de nexos entre el profesor-alumnos, alumno-alumno, grupo-profesor, se basa en una enseñanza dialogada participativa que se expresa como una negociación de saberes, donde se concilian las necesidades educativas, y que permite desarrollar democráticamente la cultura, es un intercambio cultural, que no solo se da entre los sujetos, sino entre los saberes, pues estos es necesario compartirlos, valorarlos, analizarlos, a partir de la realidad del problema que se resuelve.

    Esta configuración permite enmarcar a la escuela dentro de las concepciones educativas más actuales, en la búsqueda de recursos para promover el cambio, la originalidad, la problematización del aprendizaje. La misma permite que el aula deje de ser un espacio cerrado, y se convierta en un lugar en el cual tienen valor, tanto las experiencias de aprendizaje de conocimientos formales, como todas los que constituyen saberes en la que se sustenta la vida humana en la sociedad.

    El establecimiento de nexos tiene su base en el establecimiento de la interacción enriquecedora de los sujetos que participan en el proceso, al transformarse constantemente, donde los mensajes de los alumnos de forma individual se organizan de tal forma que se modifiquen las estructuras psíquicas de estos, lo que hace que exista en este intercambio una variedad de estímulos, una claridad y efectividad de saberes, que permita explicar de forma científica la realidad conceptual de los temas a aprender.

    En la medida en que las relaciones sean efectivas, se producirá un desarrollo intelectual satisfactorio; es muy importante evitar que los alumnos atribuyan sus faltas a las habilidades, porque estas constituyen una causa incontrolable que produce juicios de baja eficacia personal, hay que enseñarles que en el intercambio puede presentarse la falta de conexiones, dadas por estrategias inadecuadas pues estos elementos son controlables y conducen al juicio una alta eficacia personal. Las creencias compartidas hacen que las expectativas en el establecimiento de nexos, constituya el éxito de la actividad cognoscitiva.

    Es por ello que, para establecer nexos afectivos, el educador se convierte en educando en la misma medida en que este también se educa debido a que ambos comparten cultura y proyectos de vida tienen representaciones, puntos de vistas, convicciones, que hacen que surjan nuevas necesidades e intereses, lo que permite reorganizar el contenido, donde estas tienen sentido a partir de las experiencias son ejemplos que posibilitan la búsqueda del camino de la verdad.

    Por todo lo anterior, es importante tener en cuenta los diferentes punto de vistas que permitan la identificación de las expresiones que susciten el conflicto entre terminologías científicas y los saberes y creencias de los alumnos, para que se produzca una adecuación entre los modos de pensamiento, capacidades y estrategias de conceptualización entre los alumnos entre sí y los docentes, lo que hace que el propio proceso de aprendizaje se convierta en una actividad que refleje, desde los diversos puntos de vista, el estudio de la producción científica de los temas, que desde el establecimiento de nexos permite el modo de intervenir de forma didáctica en la organización del aprendizaje, que partiendo de la construcción y reconstrucción de la enseñanza y el aprendizaje; se analizan exposiciones, diálogos o intervenciones, en los que, desde el proceso de construcción-producción, se caracterizan las situaciones comunicativas que se desarrollan en las aulas.

    Este intercambio posibilita el empleo correcto de terminologías científicas y de ideas relevantes que favorece el establecimiento de una lógica interna, a partir de la utilización de inferencias propias del pensamiento científico, con expresiones creativas, caracterizadas por implicaciones personales y por la importancia de la estructura lógica y de relaciones entre conceptos, así como la adecuada contextualización de las situaciones en que se apliquen y analicen los conocimientos.

    Con el establecimiento de nexos, se encuentran ejemplos tomando como base la diversidad de situaciones problémicas, donde se establecen las relaciones cada vez más esenciales entre los contenidos y sus representaciones, pues estos no se efectúan solo destacando las características externas de los objetos, sino sobre la base de los rasgos esenciales que caracterizan las relaciones que se establecen entre los sujetos y los objetos, sustentadas en generalizaciones y conceptos, a partir del mundo natural y social y de las relaciones que se establecen en sí misma. Estas se sitúan en el área del lenguaje como vía de comunicación, en este contexto, el establecimiento de nexos se realiza en la misma medida en que estas relaciones se ajustan a la realidad para transformarla.

    Lo anterior significa que el establecimiento de nexos le aporta una significación especial a la dinámica del proceso docente educativo, al tomar un marco sociohistórico cultural (externo e interno), como premisa para problematizar los problemas profesionales.

    La configuración misma permite que los sujetos involucrados ocupen lugares precisos que interactúan de forma muy diversa de acuerdo con los recursos de influencias que utilice el docente, a partir de dar seguridad y respaldo en la relación entre lo conocido y lo desconocido que, permite, durante el proceso de aprendizaje, despertar el pensamiento reflexivo en busca de su interioridad.

    El proceso de socialización en el establecimiento de nexos con el contenido, va mucho más allá del aprendizaje, pues debe corresponderse con los intereses y las necesidades intrínsecas y extrínsecas, y además, con los objetivos que se pretenden alcanzar.

    Es así que esta configuración aparece en la medida en que se produce la identificación de posiciones científicas, se distingue la esencia del objeto, se integran elementos comunes, se formulan hipótesis, se establece el marco teórico de partida, se determinan recursos didácticos del diálogo, se revelan rasgos significativos del objeto, y se analizan las características generales del objeto tomando en cuenta los saberes, experiencias, y vivencias, por medio de la utilización de los recursos de influencias.

Conclusiones

    Se proponen cinco configuraciones, como mediadores que dinamizan el proceso docente educativo de la enseñanza de la Física; lo cual permitieron analizar las relaciones esenciales de ellas manifestándose como un sistema funcional didáctico, expresadas en su síntesis a partir con lo relacionado con: La existencia de las relaciones entre las configuraciones de la motivación en la dinámica del proceso docente educativo desde el punto de vista didáctico y desde el interno de cada una de ellas, se corresponden con las exigencias del propio trabajo docente educativo, de la enseñanza, así como las que caracterizan la concepción didáctica general que se asume para la dirección del proceso en cuestión a partir de la relación entre el saber escolar, saber popular, creencias, experiencias, vivencias, significado y sentido, como nexos que permiten atender las demandas del universo tecnológico, el contexto histórico social, y la complejidad de contenidos científicos desde el contenido de las necesidades de los alumnos y el comportamiento en que se instituye.

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