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Impacto social de la ciencia y la tecnología 

en el desarrollo de la sexualidad humana

 

Licenciado en Educación en la especialidad de Biología

Docente Asistente. Profesora de Morfología en el Departamento

Ciencias Biológicas. UCCFD ”Manuel Fajardo”

Lic. Lázara Robaina Cabrera

lazararc@uccfd.cu

(Cuba)

 

 

 

 

Resumen

          Con el objetivo de contribuir a la formación integral de los profesionales de la cultura física y el deporte se propone incorporar aspectos relacionados con la sexualidad humana y su vínculo con el desarrollo de la ciencia y la tecnología, así como su impacto social en todas las esferas de la vida, haciendo énfasis en la adquisición de conocimientos relacionados con la sexualidad así como la disminución de tabúes y prejuicios que limitan su disfrute de manera responsable. Hoy el mundo enfrenta un extraordinario desafío: la lucha por elevar la calidad de vida de la humanidad, por lo que es necesario que los profesionales estén preparados para contribuir a desarrollar una población sana, plena, física y mentalmente. Teniendo en cuenta que formar la personalidad del hombre, adecuada a la sociedad en que vive, educar a las nuevas generaciones para el trabajo y la vida en colectivo, desarrollando sus capacidades intelectuales físicas y morales, no es solo trasmitir conocimientos sino desarrollar sentimientos, principios y valores éticos que permiten prepararlos para la vida, las actividades planteadas en el presente programa posibilitan que los estudiantes incorporen a su preparación los elementos básicos que les permitirán transformar su manera de vivenciar la sexualidad y estarán en condiciones de trasmitir y multiplicar a otros estudiantes y en su práctica laboral aplicar sus experiencias, así como investigar la solución de problemas profesionales relacionados con la temática. Considerando que una sexualidad responsable es aquella donde el individuo es capaz de tomar decisiones y asumir sus consecuencias, sobre la base de conocimientos y valores donde el contexto social es de gran importancia, la formación del profesional de la cultura física y el deporte de Educación Física se convierte cada vez más en un aspecto importante de la vida social, y su práctica pedagógica requiere saber enfrentar los problemas propios de una sociedad de cambio lo que exige que posea características que permitan buscar y encontrar respuestas, que sólo se logran si se amplía su formación profesional por lo que se propone que la educación sexual sea responsabilidad de cada docente y constituya un elemento básico en su formación integral.

          Palabras clave: Ciencia y tecnología. Sexualidad responsable. Educación sexual. Formación integral.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 18, Nº 179, Abril de 2013. http://www.efdeportes.com/

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    La definición de las categorías conceptuales de ciencia, técnica, tecnología y tecnociencia resultan necesarias para adentrarnos en nuestras consideraciones.

    Para Núñez Jover (1999) “detrás de esta abrumadora diversidad está el enorme arraigo social que una y otra tienen en la sociedad contemporánea, lo que conduce a su uso cotidiano en la educación, los medios de difusión, los discursos políticos y muchos otros canales de divulgación. De igual modo esa diversidad se explica por las diferentes corrientes filosóficas, sociológicas e históricas que a lo largo de este siglo han estudiado sistemáticamente la ciencia y en menor medida la tecnología”.

    La ciencia es un complejo proceso que se desarrolla en la interacción del hombre con la naturaleza, en su verdadera comprensión de los fenómenos que le rodean, que responde a necesidades latentes que en cierta medida inquietan al hombre a desentrañar las causas de sus problemas y que se puede considerar como la solución de dichos problemas mediante el empleo de métodos científicos.

    Coincidimos con Núñez Jover (1999) cuando plantea la “la ciencia es actividad y es saber”.

    Núñez Jover (1999) plantea que Agazzi indica que provisionalmente, y con el fin de discutir las nociones de técnica y tecnología, se puede admitir inicialmente que la técnica se refiere al hacer eficaz, es decir, a reglas que permiten alcanzar de modo correcto, preciso y satisfactorio ciertos objetivos prácticos,

    La técnica puede definirse como la forma más económica, racional, eficaz y adecuada con que el hombre crea condiciones de trabajo para producir un efecto con determinada calidad.

    Existen varios autores que son citados por Núñez Jover (1999) como Agazzi (1996) y Price (1980) los cuales plantean sus criterios sobre tecnología. Por ejemplo, Hagáis, define a la tecnología como una red que abarca los más diversos sectores de la actividad humana, un modo de vivir, de comunicarse, de pensar, un conjunto de condiciones por las cuales el hombre es dominado ampliamente, mucho más que tenerlos a su disposición.

    Núñez Jover (1999) afirma que Sábato y Mackenzie (1982) definen a la tecnología a partir de la noción de "paquete" el cual subraya el carácter de sistema de los conocimientos que conforman la tecnología. "Tecnología es un paquete de conocimientos organizados de distintas clases (científico, técnico, empírico) provenientes de distintas fuentes (ciencias, otras tecnologías) a través de métodos diferentes (investigación, adaptación, desarrollo, copia, espionaje, etc.)."

    También se habla de educación científica tecnológica que es entendida como el proceso continuo de adquisición de conocimientos teóricos y prácticos y formación de valores en relación con la práctica tecnocientífica, que propicie una actividad crítica de los aspectos contradictorios presentes en las relaciones entre la actividad científico-tecnológica y las otras formas de actividad social. (Bosque, 2002: 45)

    La tecnología se basa cada día más en los conocimientos científicos y por su parte la ciencia utiliza cada vez más los desarrollos tecnológicos. Actualmente no es posible pensar en un desarrollo tecnológico de avanzada sin contar con el inapreciable aporte de los conocimientos científicos, como no es posible hacer ciencia sin contar con el apoyo de la tecnología, que suministra los sofisticados aparatos y equipos necesarios para la investigación. (García Cueva, 2002)

    “El término tecnociencia es precisamente un recurso del lenguaje para denotar la íntima conexión entre ciencia y tecnología y el desdibujamiento de sus límites. El término tecnociencia no necesariamente conduce a cancelar las identidades de la ciencia y la tecnología, pero sí nos alerta que la investigación sobre ellas y las políticas prácticas que respecto a las mismas implementemos tienen que partir del tipo de conexión que el vocablo tecnociencia desea subrayar.” (Núñez Jover, 1999).

    Los términos “tecnociencia” y “tecnocientífico” señalan a la vez el entrelazamiento entre los dos polos y la preponderancia del polo técnico y además son apropiados para designar la actividad científica contemporánea en su complejidad y originalidad. (Hottois, 1991:26)

La ciencia y la tecnología. Su carácter social.

    Coincidimos con García Cueva cuando declara que la tecnología utiliza el método científico, comprende un saber sistematizado, y en su accionar se maneja tanto el saber práctico como conceptual abarcando el hacer técnico y su comprensión teórica.

    Núñez Jover (1999) en su obra ”La ciencia y la tecnología como procesos sociales” plantea que la ciencia suele identificarse con el conocimiento teórico, probado, verdadero, casi siempre expresado en forma de leyes, que se recoge en libros de texto y publicaciones.

    Todos estos rasgos transparentan la naturaleza social de la ciencia, y por supuesto, de la tecnología. Son procesos sociales que sólo se pueden explicar en relación con el contexto social que los condiciona.

    En la actualidad, la vida del ciudadano común está notablemente influida por los beneficios de los frutos de la ciencia y la tecnología. Los resultados concretos del desarrollo de la ciencia y la tecnología que en las próximas décadas se pondrán al servicio de la humanidad, con toda certeza, se puede afirmar que son impredecibles, tanto hacia el conocimiento profundo de la naturaleza humana como hacia su propia expansión y conquista del universo.

    La ciencia y la tecnología desde su surgimiento hasta la actualidad son procesos marcados profundamente por la civilización social.

    Lamentablemente la ciencia no siempre ha servido para satisfacer necesidades básicas al hombre y para resolver problemas a la sociedad, también se ha puesto al servicio y aún hoy se utiliza para destruir al propio hombre, en este sentido Cutcliffe en 1990, plantea: “El desarrollo científico y tecnológico podía traer consecuencias negativas a la sociedad a través de su uso militar, el impacto ecológico u otras vías por lo cual se fue afirmando una preocupación ética y política en relación con la ciencia y la tecnología que marcó el carácter de los estudios sobre ellas. Se formó una especie de consenso básico: “Si bien la ciencia y la tecnología nos proporcionan numerosos y positivos beneficios, también traen consigo impactos negativos, de los cuales algunos son imprevisibles, pero todos ellos reflejan los valores, perspectivas y visiones de quienes están en condiciones de tomar decisiones concernientes al conocimiento científico y tecnológico”. (Núñez, 1999)

    En la medida en que la ciencia y la tecnología amplían nuestra capacidad para intervenir en los procesos que determinan o modifican la vida de los individuos y las sociedades, aumenta la necesidad de subordinar su uso a las consideraciones éticas, por esto en toda investigación existe un deber de integración del factor ético, no para limitar la libertad del espíritu ante el descubrimiento, sino para alertar la atención del científico e influir en su libertad en el sentido del bien común de la humanidad.

    Durante los últimos años el desarrollo de la cultura, la educación y la ciencia ha constituido una prioridad fundamental del Estado Cubano. Esto se ha expresado, no sólo en avances significativos en estos campos, sino también en una cierta mentalidad y estructura de valores de los profesionales, en particular los vinculados con el campo científico técnico donde el sentido de la responsabilidad social se haya extendido. Existe una percepción ético política del trabajo científico que incluye la clara concepción de que el mismo se realiza, sobre todo, para satisfacer las urgencias del desarrollo social y la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos.

    El presente trabajo expone algunos aspectos relacionados con las cualidades éticas que deben caracterizar a los profesionales de la cultura física y el deporte en el tratamiento adecuado a la sexualidad.

Ética y responsabilidad moral del científico ante la sociedad

    Consideramos imprescindible definir dos conceptos íntimamente ligados entre sí: Ética y Ciencia. El primero trata de la moral y de las obligaciones del hombre, mientras que la ciencia se entiende, no sólo como un sistema de conceptos, proposiciones, teorías e hipótesis. Sino también como una forma específica de la actividad social dirigida a la producción, distribución y aplicación de los conocimientos acerca de las leyes objetivas de la naturaleza y la sociedad. Sin embargo, no resulta fácil el poder adentrarnos en su epistemología, así como en su relación causa-efecto y más que todo, al analizar sus interrelaciones se hace necesario recurrir inexorablemente al único elemento que permite darnos las posibilidades de interpretar esta relación en toda su magnitud: la filosofía.

    Por otra parte, debido al hecho de que toda sociedad se encuentra interesada en preservar su existencia y desenvolvimiento normal, le impone a cada uno de los individuos integrantes de su colectivo, una conciencia ética, de tal modo que cada cual actúe como su grupo social espera. Es únicamente así como la ética adquiere la importancia que demandan las condiciones para el desarrollo en el contexto social.

    También, la ciencia constituye la fuerza motriz del desarrollo de la humanidad, siempre y cuando la misma se ponga en función de los intereses de la sociedad.

    Sin embargo, resulta un gran inconveniente la falta de comprensión de este fenómeno en el mundo globalizado y polarizado en el que actualmente vivimos, el triste hecho que la ciencia responde más a los intereses económicos de los estados poderosos que al bienestar de los seres humanos, por lo que se hace necesario, por no decir indispensable, el tener que volver a reflexionar en los conceptos de ética, de moral y de los valores en general.

    Los problemas éticos reciben una atención preferente por parte de la filosofía griega, en la cual el término ética aparece ya en el siglo IV a.n.e. Al naturalismo típico de los filósofos del primer período (los presocráticos), sucede una preocupación por los problemas del hombre, y muy particularmente, por los políticos y por los morales.

    La ética surge como resultado de la división o diferenciación entre el trabajo manual y el intelectual, es decir, con el surgimiento de la sociedad clasista. Es a partir de ese momento, que los individuos se dedicaron exclusivamente a uno u otro tipo de actividad y por eso, la producción espiritual se desgaja hasta cierto punto de la vida material de la sociedad.

    Aristóteles introdujo el término ética, en un sentido más sistematizado, con la finalidad de representar la enseñanza referente a la moral: “Está en nuestro poder ser personas morales o viciosas”.

    En La ética del científico: mínimo enfoque de un gran problema, López Bombino define por ética del científico al conjunto de principios que guían al profesional en el proceso de su actividad cognoscitiva y el comportamiento que éste asume en el contexto de una comunidad científica determinada. Plantea que la moral es el reflejo de la realidad desde el punto de vista de las necesidades, intereses y valores humanos, en forma de principios, normas y juicios de valor, resultando que la propia realidad es además modelada, valorada, vivenciada”.

    “Moral es el conjunto de comportamientos y normas que aceptamos como válidos y ética es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos. Por eso se dice que la ética es la filosofía moral o disciplina filosófica que estudia las reglas morales y su fundamentación” (Fernández, 2003).

    En la etapa actual, luego de las grandes revoluciones en el campo de la ciencia y la tecnología, y particularmente en las ramas de la física y la biología, el científico tiene una gran responsabilidad moral ya que el uso inescrupuloso de los grandes avances científico-técnicos pueden traer consecuencias imprevisibles para el futuro de la humanidad.

Códigos éticos

    El desarrollo impetuoso de la Ciencia y las nuevas tecnologías crearon un campo propicio para experimentar en todas las esferas de la actividad humana. Ello también atrajo la atención de instituciones que de una manera u otra, al aplicar conceptos erróneos del papel que debe desempeñar la ciencia como instrumento al servicio de la sociedad, atentaron contra grupos humanos e incluso naciones. Por tanto pusieron a relieve el peligro que el mal empleo de la ciencia y la tecnología podía acarrear para la humanidad. Todo esto condujo a la necesidad de establecer códigos éticos que sirvieran para garantizar el uso correcto de la labor de los científicos.

    Por código de ética profesional se entiende el conjunto de principios, normas y exigencias morales adoptadas en un medio profesional determinado con el objetivo fundamental de regular la conducta moral de los distintos profesionales en su quehacer.

    Como ejemplo de ellos pudiéramos mencionar: el Código de Nuremberg, que data de 1947; La Declaración de Helsinki, promulgada en 1964 y revisada y enmendada en varias ocasiones; igualmente, las Pautas Internacionales para la Investigación Biomédica Relacionada con seres humanos, propuestas en 1982 por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas (COICM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos documentos han ayudado a delinear los principios de ética más pertinentes a la investigación biomédica en seres humanos. Entre los principios de ética más discutidos, tres tienen particular importancia: a) el principio de respeto por las personas, b) el principio de beneficencia, c) el principio de justicia.

    Esta ciencia ha sido denominada Bioética y es definida como el estudio sistemático de la conducta humana en el campo de las ciencias biológicas y la atención de la salud, en la medida que esta conducta se examine a la luz de valores y principios morales.

    La ética médica trata los problemas relacionados con valores que surgen de la relación médico-paciente. La bioética abarca la ética médica pero no se limita a ella sino que constituye un concepto más amplio donde se consideran los problemas relacionados con valores, que surgen en todas las profesiones de la salud y profesiones afines. La Bioética trata de brindar una orientación ética aplicada a la actividad práctica de los investigadores, científicos y gobernantes para que valoren con acierto la repercusión humana de sus respectivas labores y tomen las medidas correspondientes. Esta no se basa en fórmulas preconcebidas, muchos de los problemas biomédicos son nuevos, lo que hace necesario que a partir de los principios y valores éticos tradicionales se traten de buscar soluciones nuevas a los problemas que plantean las ciencias en la actualidad.

    El respeto a la integridad del ser humano sujeto a la investigación así como adoptar todas las precauciones para resguardar la intimidad del individuo y reducir al mínimo el efecto que sobre su integridad física o mental pudiera tener la investigación, es un aspecto ético también descrito en las Declaraciones de Helsinki.

    No deben realizarse investigaciones en las que la importancia de su objetivo no este en proporción con el riesgo que corre el sujeto de la experimentación o cuando los riesgos de la investigación sean imprevisibles y en ningún momento los intereses de la ciencia y la sociedad puedan anteponerse al bienestar del individuo, el hombre siempre ha de ser el fin.

    Dentro de los principios básicos de las investigaciones biomédicas debe tenerse en cuenta el carácter confidencial de la información para lo que se deben adoptar las medidas adecuadas que eviten la revelación de datos relativos a las personas participantes en la investigación, a terceras personas lo que pudiera causar perjuicio o malestar.

    La publicación de los resultados de las investigaciones es otro de los aspectos éticos en el campo de las investigaciones biomédicas. El médico tiene la obligación de ser preciso y respetar la exactitud de los resultados a publicar sin distorsionar o modificar los resultados, así como dar por concluyentes resultados que son aun parciales lo que traería por consecuencias falsas expectativas o una visión errónea del problema.

    En Cuba desde hace bastante tiempo se están enfatizando los aspectos éticos de la ciencia, lo cual se ha acentuado de modo particular en el último lustro en ello ha influido el crecimiento cuantitativo y cualitativo de la comunidad científica cubana, vinculado al agravamiento de las condiciones internas y externas en que se desenvuelve el proyecto social del país. Todo esto demanda un esfuerzo superior de la intelectualidad científico técnica, un mayor compromiso de fuerte naturaleza ética y política.

    Los comités de ética en la ciencia y la tecnología (CECTE) surgieron en los Estados Unidos y en los países europeos en distintos momentos de crisis, tanto de las ideas sobre la ciencia y la tecnología, como de la comunicación de investigaciones cada vez más complejas a sociedades que no disponían de mecanismos para prever los efectos sociales de la nueva tecnología.

    Los comités de ética en la ciencia y la tecnología no se limitan a analizar los problemas éticos de la investigación con seres humanos sino que comprenden todos los campos de la investigación. Tampoco se limitan a la ética de los comportamientos individuales, sino que abarca el análisis ético de las comunidades y de las instituciones científicas. Se ocupan de las exigencias éticas de la producción del conocimiento científico, incluyendo el manejo, la interpretación y la publicidad de los resultados de la investigación. Por último, consideran los efectos de la investigación en particular los de la aplicación de nueva tecnología, un campo de creciente demanda para fundamentar políticas públicas y elabora legislación.

    Los comités de ética en la ciencia y la tecnología expresan su voluntad colectiva por establecer un vínculo entre la sociedad y la investigación científica y tecnológica mediante un doble movimiento: fundamentan la legitimidad de la investigación científica y tecnológica, al considerar su práctica o examinar sus resultados en términos del cumplimiento de principios básicos como la justicia, la búsqueda del bienestar común y la protección de recursos físicos y culturales para las generaciones futuras; y al considerar la conducta de los investigadores según principios como la integridad, la responsabilidad social, y el respeto a los derechos, la divinidad y la diversidad de las personas como sujetos de investigación; crean un espacio institucionalizado de diálogo pluralista entre investigadores y ciudadanos provenientes de distintas disciplinas con las competencias necesarias para analizar los problemas de la ciencia y la tecnología, con el objeto de omitir opiniones fundadas propuestas que contribuyan al progreso y al bienestar de la sociedad.

La educación sexual y el deporte

    El deporte ocupa un lugar importante en la vida de la sociedad moderna: asegura un desarrollo físico armónico del hombre y también contribuye a la educación de sus cualidades morales y volitivas.

    La educación sexual y el deporte contribuyen a mejorar la relación entre los seres humanos, el conocimiento y la expresión corporal. Es un factor de integración social, fuente de disfrute, salud y bienestar.

    Las relaciones sociales que promueve el deporte, deben contribuir al desarrollo de determinados factores de convivencia social como la del respeto a las distintas nacionalidades y razas, al medio ambiente y a la calidad de vida.

    Los profesionales de la esfera deportiva deben saber como actuar y proceder, como asumir una postura ética, contribuyendo de esa forma a potencializar la educación sexual y el fortalecimiento de los valores humanos y sociales.

    En tal sentido nos preguntamos: ¿Cuál ha sido el impacto de la ciencia y la tecnología en el desarrollo de la sexualidad humana, en la actualidad?

    La educación sexual alternativa y participativa debe fundamentarse en principios psicopedagógicos, como lineamientos generales que pertrechan a los profesionales de la cultura física y el deporte, de orientaciones para conducir el proceso en correspondencia con sus regularidades y tendencias. A continuación se relacionan los principios para la acción en la esfera de la educación sexual.

    En este trabajo se han expuesto los conceptos éticos, bioéticos y morales que deben caracterizar al trabajador de la ciencia en general y de la cultura física y el deporte en particular.

    Se destaca en el trabajo, el esfuerzo realizado por la Revolución durante todos estos años por el desarrollo de la actividad científica del país así como del potencial científico formado, ejemplo de este esfuerzo es el CENESEX, creado por la compañera Vilma Espín Guillois.

    Se destaca, además, la aplicación de estrategias de educación sexual promovidas por la UCCFD y su Departamento de Ciencias Biológicas.

Referencias

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EFDeportes.com, Revista Digital · Año 18 · N° 179 | Buenos Aires, Abril de 2013
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