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La inserción laboral del deportista de élite de futbol sala: continuar

en el mundo del deporte o incorporarse al mercado de trabajo

 

Maestro especialista en Educación Física y Licenciado en CC. PP. y Sociología

Profesor de Sociología del Deporte del CENEIFS

Autor del libro “Sociología del Deporte para entrenadores” (Zaragoza, 2011, ANEFS)

Fernando Andrés Rubia

fandres61@gmail.com

(España)

 

 

 

 

Resumen

          Partiendo de la importancia que están adquiriendo en España ciertos deportes antes minoritarios, el artículo aborda los problemas y las dificultades que encuentra el deportista de élite para incorporarse al mundo laboral. El estudio se basa en tres entrevistas realizadas a ex jugadores profesionales de fútbol sala. En primer lugar se describen los resultados de algunos estudios previos realizados sobre el mismo tema en otros países y en el territorio nacional. A continuación, se analiza la información aportada por los entrevistados. En general, estos deportistas se retiran a edades avanzadas y apenas planifican su futuro. Les gustaría continuar en el mundo del deporte pero encuentran muchas dificultades para encontrar empleos estables y suficientemente remunerados. Además, los problemas aparecen antes, cundo intentan compaginar su carrera deportiva con una formación académica: muchas veces la alternativa es abandonar o verse envuelto en un interminable recorrido universitario. Algunos prueban suerte buscando empleo en el mercado laboral no deportivo pero su escasa formación no les permite desempeñar tareas que les satisfagan. En general, intentan aprovechar su popularidad y los contactos realizados durante su carrera deportiva para desarrollar otras tareas profesionales en el ámbito del fútbol sala. La idea de convertirse en técnicos deportivos les resulta muy atractiva, por eso la alternativa de realizar esta formación es una opción elegida habitualmente.

          Palabras clave: Fútbol sala. Deportistas de élite. Mercado laboral.

 

 
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 15, Nº 153, Febrero de 2011. http://www.efdeportes.com/

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    El abandono de la práctica profesional al finalizar el ciclo vital deportivo ha sido un tema recurrente en la investigación sociológica de los últimos veinte años. Resulta paradójico que la mejora en las condiciones de la práctica deportiva, con un mayor apoyo institucional, mayores recursos económicos y mayores posibilidades de obtener una buena remuneración como deportista profesional convierte el paso al mercado laboral en un grave problema.

    En el marco del área de Sociología del Deporte de Alto Rendimiento para el curso de formación de técnicos superiores deportivos celebrado en el verano de 2010 en el Centro Nacional de Estudios e Investigación del Futbol Sala (CENEIFS), los alumnos realizaron como práctica, tres entrevistas a ex deportistas de élite de este deporte. Se trataba de indagar en los problemas sociales de los deportistas a lo largo de su carrera deportiva y especialmente en las estrategias seguidas para abandonar el deporte profesional e incorporarse al mercado laboral. Las entrevistas en profundidad se plantearon como breves historias de vida, con una duración entre los cincuenta minutos y la hora y media, focalizadas a su carrera deportiva. Para su realización formamos tres grupos que se distribuyeron los temas a tratar y elaboraron un cuestionario abierto, a partir de un modelo y unas pautas bien definidas. Los últimos días del curso, a mediados de julio, llevamos a cabo la práctica con tres ex jugadores profesionales pertenecientes todos ellos a la misma generación: nacidos en la década de los setenta y que alcanzaron su mejor forma en la última década del siglo, y que quisieron colaborar desinteresadamente. Esto les permitió disfrutar de uno de los periodos más destacados del futbol sala nacional, y vivir en persona la transformación de este deporte, de una etapa que podemos calificar de minoritaria con escasa repercusión como espectáculo, al momento actual en el que ha alcanzado su máxima popularidad. Las entrevistas se recogieron mediante grabación y el trabajo que encontrareis a continuación está basado en la información que aportaron.

    Aunque mantendremos el anonimato de nuestros informantes, identificados únicamente por una letra para distinguir sus aportaciones, podemos partir de algunas características que nos sirvan para conocer mejor su perfil: dos eran deportistas de origen nacional y el otro extranjero, aunque residente desde su juventud en nuestro país; todos ellos compitieron en la categorías superiores y participaron en competiciones internacionales; se retiraron del mundo profesional a una edad tardía, entre los 35 y los 37 años; todos ellos formaron una familia que condicionó el final de su carrera deportiva y además han intentado permanecer en el ámbito deportivo desarrollando otras tareas profesionales, de hecho los tres se estaban formando como técnicos deportivos de fútbol sala en diferentes niveles.

    Por lo que se deriva de su experiencia podemos establecer tres modelos diferentes de incorporación al mundo laboral aunque los tres compartan el interés por mantenerse en el mundo deportivo en el que han sido protagonistas. El primero, se correspondería con un modelo de éxito local y nacional, el deportista es reconocido en su ciudad de origen y esto le facilita la incorporación al equipo local con mejor historial competitivo, asumiendo otras responsabilidades. El segundo, sería un ejemplo de éxito internacional, la repercusión de los buenos resultados del deporte nacional en diferentes disciplinas deportivas le lleva a traspasar las fronteras y a incorporarse como técnico en países con un desarrollo del fútbol sala menor. El tercer caso, se corresponde con el deportista de origen extranjero que intenta incorporarse a un mundo deportivo local muy restringido, desarrollando otras tareas pero que encuentra grandes dificultades y aún no ha conseguido consolidar su posición.

Los problemas de conciliación de la carrera deportiva con una futura carrera profesional

    Heinemann (1998) considera que el deportista de élite es muy frágil porque su ciclo vital deportivo es muy corto. Cuando llega al punto más alto de su carrera y alcanza sus mayores éxitos es el centro de atención y encuentra todo tipo de facilidades pero al bajar su rendimiento deja de ser protagonista y debe enfrentarse a una nueva etapa, la del abandono profesional. En esta fase final, el deportista debe elaborar una nueva identidad, establecer nuevas relaciones para incorporarse a otros ámbitos sociales y buscar una nueva función social. Además se encuentra con otra paradoja y es que cuanto más tiempo dedica al entrenamiento y a la competición, menos tiempo le queda para prepararse profesionalmente para el futuro, con el fin de rentabilizar los esfuerzos de su carrera deportiva. Con frecuencia, son los deportistas que han alcanzado mayores éxitos los que se encuentran con más dificultades para afrontar un futuro profesional.

    Puig y Vilanova (2006) revisando los estudios realizados en otros países concluyen que no existen desventajas significativas entre los deportistas y el resto de la población en la vida profesional. En algunos casos incluso se habla de un mejor punto de partida en la posición social.

    El mismo Heinemann (1998) considera que los deportistas disponen al finalizar su carrera de un capital social relevante, basado en tres aspectos concretos:

  1. La popularidad: son más o menos conocidos, dependiendo de su relevancia deportiva pero son admirados en sus entornos deportivos y eso puede abrirles puertas.

  2. Los contactos: la popularidad les permite conocer a personas relacionadas con los negocios y la política y pueden recurrir a ellas para obtener información relevante o ventajas.

  3. El dominio de la técnica y de la táctica deportivas así como del entorno deportivo en el cual se han socializado.

    Este capital deportivo acumulado representa oportunidades pero no garantiza una inserción posterior con éxito. Según Heinemann se requiere también otras habilidades complementarias, sobre todo de tipo personal y de formación académica.

    Puig y Vilanova (2006) citan diversos trabajos europeos de investigación en este campo. Entre ellos, el de Conzelmann y Nagel (2003), que realizaron un estudio con deportistas olímpicos alemanes que mostraba que tenían un nivel de estudios más elevado y obtenían mejores puestos de trabajo que la media de la población alemana. También el de Hackfort, Emrich y Papathanassiou (1997) en el que mostraban que la carrera deportiva de alto nivel puede ir acompañada de dificultades en la escolarización y en la formación, lo que limita las opciones para elegir estudios. Pero no todo eran inconvenientes, ya que los mismos autores calcularon que el sector del deporte representa una salida laboral para alrededor de una sexta parte del colectivo de deportistas que entrevistaron. Destacaban además, que la popularidad puede facilitarles la incorporación al mercado laboral. Finalmente, el estudio de Jackson (1998), realizado con atletas australianos, demuestra que los efectos del éxito deportivo pueden ser contradictorios, mientras para algunos deportistas haber ganado una medalla de oro había tenido efectos positivos en su carrera profesional, para otros, en cambio, se había convertido en un problema.

    Los estudios realizados en España muestran también la complejidad del problema. García Ferrando (1996) realizó una encuesta entre deportistas olímpicos españoles que habían participado en los Juegos Olímpicos hasta Barcelona 1992 y los resultados muestran la dificultad de hacer afirmaciones generalizadas: el 42% de los entrevistados afirmaban tener resuelta su situación laboral y económica, el 20% sólo tenía un trabajo ocasional, mientras que el restante 38% decía no tener prácticamente nada.

    Durán, García Ferrando y Latiesa (1998) añaden que es preciso tener en cuenta que cuando hablamos del deporte en general, estamos englobando situaciones muy distintas: si en ciertos deportes las recompensas económicas son muy elevadas, en otros son casi inexistentes. De modo que, concluyen, además de otros factores que puedan influir, la situación de partida es diferente en cada uno de los deportes. Sostienen que el deporte de alto nivel es una profesión de alto riesgo ya que para permanecer en la élite deben mantener un nivel elevado, estableciendo una dependencia exclusiva de su rendimiento, que además maximizan en un periodo de tiempo muy corto ya que sus carreras son muy breves. Todo ello acrecienta su nivel de riesgo y limita sus oportunidades.

    Por su parte, el estudio de Puig y Vilanova (2006) se centran en las estrategias seguidas por un grupo de deportistas olímpicos. En primer lugar, tienen en cuenta que el proceso de incorporación laboral es complejo por los cambios que se han producido en los últimos años en los mercados de trabajo. No sólo se requiere de una preparación especializada con una gran cualificación y habilidades específicas sino que además hay una gran variedad de formas de ocupación. Acceder a un puesto de trabajo requiere un proceso de adaptación para conocer la cultura de la organización y establecer unas relaciones adecuadas. En segundo lugar, contemplan la inserción laboral como una transición, es decir, un proceso de cambio en el que el deportista pone en marcha una serie de recursos para pasar de la posición de activo, como jugador, a otra de incorporación al mercado laboral. Entre los deportistas investigados descubrieron, las siguientes estrategias:

  1. Conciencia de futuro: para lograr afrontar adecuadamente la transición al mercado laboral es importante tomar conciencia de que el deporte no lo es todo y que acabarán desempeñando un empleo. En esta etapa el papel de la familia y de los entrenadores parece crucial.

  2. Formarse académicamente: los deportistas que deciden adquirir una formación superior adoptan diferentes estrategias, desde compaginar las dos actividades, hasta quien adelanta la retirada para afrontar los estudios. Los que compaginan las dos actividades reconocen que es duro y que es necesario organizarse: distribuir adecuadamente el tiempo, mantener buenas relaciones con los compañeros para que les proporcionen los apuntes de las clases a las que no pueden asistir, reducir el número de asignaturas por curso, etc.

  3. Ahorrar: el dinero que cobran varía mucho entre los diferentes deportes pero parece necesario adoptar la decisión de ahorrar para afrontar tiempos más inciertos.

  4. Planificar la retirada deportiva: una retirada programada facilita la inserción laboral, afrontar los nuevos retos y las dificultades que puede acarrear la búsqueda de empleo.

  5. Saber aprovechar el capital deportivo acumulado: la popularidad, los contactos y el saber hacer en un entorno determinado pueden conducir a que responsables deportivos les encarguen tareas de organización y gestión deportiva. Algunos deportistas reconocen que se les ha valorado positivamente algunas cualidades adquiridas en sus años de deportistas, como el sentido de la disciplina, el liderazgo, el trabajo en equipo, el conocimiento de las estructuras deportivas…

    De todos estos estudios se deriva que aunque hay unanimidad en considerar que la conciliación de una carrera deportiva con la futura carrera profesional es problemática, las situaciones que se dan son muy diversas y es necesario profundizar más en el conocimiento del problema e identificar los mecanismos que intervienen en los procesos de inserción laboral.

    Veamos ahora el caso de los deportistas profesionales de fútbol sala.

Estrategias de los jugadores de futbol sala para seguir en el ámbito deportivo

    En primer lugar debemos aclarar que continuar en el deporte profesional desempeñando tareas técnicas o entrar en otros mercados laborales ajenos al deporte no se presenta como una disyuntiva en la que el deportista puede elegir la opción que más le satisfaga sino, por el contrario, como dos posibilidades teóricas. Los tres ex jugadores entrevistados han optado por intentar incorporarse a la parte técnica de algún equipo, pero sólo dos lo han conseguido recientemente, eso sí de una forma inestable, pues las características que definen este tipo de ocupaciones son la inexistencia de garantías de continuidad, la dependencia de los resultados deportivos, la gran movilidad y el bajo reconocimiento, por parte de los equipos, de su dilatada experiencia. Pero, esto es, en definitiva, una característica de muchos de los mercados laborales: la inestabilidad, la precariedad y la incertidumbre.

    Para comenzar es preciso recordar que los tres deportistas entrevistados pretenden mantenerse en el ámbito deportivo del que han formado parte durante toda su carrera, desarrollando evidentemente otras tareas. Es posiblemente la opción más atractiva y cómoda para un deportista que no ha preparado otras alternativas, ya que como hemos visto, su experiencia profesional le permite aprovechar sus conocimientos del entorno. De hecho los tres se están formando como técnicos, lo cual no quiere decir que la finalidad sea exclusivamente la de trabajar como entrenadores, sino sobre todo la de formar parte de la estructura de un club.

    Me veo [de entrenador] yo espero que un año más y después espero… si se puede seguir viviendo de este deporte… aquí, ser director deportivo o ser una persona que pase a ser parte de la estructura del club pero sigo diciendo que en este club seguiré siendo entrenador las veces que haga falta… y si no pasar página del futbol sala. (A)

    ¿Cómo es el proceso de transición de la actividad como deportistas a la actividad laboral? En general, de forma no planificada. Todos ellos alargaron su carrera deportiva porque ninguno fue capaz de proyectar su vida al futuro y porque pensaban que todavía podían aportar deportivamente a sus equipos. La decisión es siempre difícil porque es abandonar la actividad en la que se encuentran cómodos, de la que han vivido hasta el momento y porque además el futuro siempre se presenta como una incertidumbre.

    Hay bastantes condicionantes, yo físicamente la verdad es que creo que toda mi carrera he tenido la suerte de tener a gente que me ha trabajado bien: preparadores físicos, entrenadores que me han hecho un gran trabajo con lo cual eso me ha alargado mucho la vida deportiva. A mí me empezó a rondar el tema de la retirada cuando empezó a haber cambios de entrenador en el equipo […] porque me condicionaba mucho a nivel físico, a nivel sicológico el seguir. […] Te viene un entrenador donde ya eres una pieza más del esquema, que te cambia… […] Con 36 años. […] (A)

    Yo en realidad no lo hubiera dejado nunca […]. A partir de los 30, los contratos te los hacen por un año porque nadie te quiere para 3 años y entonces claro cada año, cada final de temporada: “Uy la temporada que viene ¿qué haré? ¿Qué no haré?” (B)

    Me llamaron de un par de sitios pero nada fiable como para decir: dejo todo y me voy […] Eran equipos que no me daban la garantía. Entonces me voy a Barcelona y dejo de jugar. Me llaman de equipos de por ahí de Barcelona pero que como que no me apetecía, que estaba quemado. Me puse a trabajar […]. Me desvinculé por completo. […] Me llaman de [un equipo de las islas] […] quedan 7 partidos de liga pero yo no me veo para irme para allá y hacer algo. Qué sí que vente, me pagaban bien, casi lo que me pagaban era lo que me pagaban todo el año trabajando pero era la posibilidad de perder el trabajo para irte un mes y medio allá… y me fui, me fui. […] El equipo se salvó y ellos querían que continuara […] dije mira no me voy, por primera vez pensé en el niño pequeño. Entonces me llamaron de [una localidad barcelonesa] que estaba en división de Plata, entonces pensé, del trabajo me cogieron otra vez, donde trabajé con mi amigo me cogieron otra vez, entre lo que me pagan en [el equipo], lo que me dan en el trabajo y aparte me saco el nivel 1 [de entrenador] digo pues prefiero eso que irme a las islas. Lo que pasa es que el año ese en [la localidad barcelonesa] fue un año malo, yo pacté con ellos, con el curso, entrenar dos veces a la semana, en Plata dos veces a la semana es poco, el resto de compañeros entrenaban cuatro… […] tenía 34 años… y ya lesiones, esguinces, tuve una rotura grave que tuve que estar tres meses parado y entonces al año siguiente lo dejé. (C)

    En realidad ninguno de ellos planificó su retirada, muy al contrario fue el deporte con sus diferentes circunstancias y entornos, el que marcó el punto y final definitivo, en general, los cambios en las condiciones de sus equipos provocaron su abandono: cambios de entrenadores, cambios de equipo, cambios de ciudad… Como vemos también influyen las lesiones, a partir de una determinada edad las lesiones suelen aparecer con mayor frecuencia y además requieren de más tiempo para la recuperación.

    En el siguiente caso le ayuda a tomar la decisión su hermano, que también había sido jugador, que conoce bien el mundo del futbol sala y que es directivo del equipo.

    [Hablo siempre con mi hermano] Cuando lo hago y no lo pienso, también lo hablo con él. Él me animaba […] pero cuando cambian esos parámetros tanto yo como mi hermano somos conscientes que lo mejor es dejarlo. (A)

    Además la familia está siempre como un condicionante fundamental, influyendo para que el deportista adopte una determinación definitiva que le aleje de los cambios continuos de equipo y por tanto de residencia.

    … lo que pasa que después a nivel familiar y las prioridades de la vida van cambiando y realmente mi mujer y mis hijos me han seguido a mí siempre donde iba, siempre me han apoyado, siempre han estado conmigo pero ves que van sufriendo que los niños… cuesta, uno mismo ya no tiene una identidad ¿de dónde soy? y mi mujer cada año me decía de dejarlo y yo dejé de jugar tarde, a los 37 años y ella me decía ya a partir de los 30, ella ya empezaba. “a ver si este año…” (B)

    Dejarlo es muy difícil, sobre todo si no tienen alternativas claras para continuar en el mundo deportivo en el que saben moverse y si carecen de formación académica que les facilite la entrada en un ámbito profesional diferente. Veamos ahora estos ejemplos, en los dos casos hay un intento por incorporarse al mundo laboral en ámbitos alejados del deporte. Aunque las dos tentativas fracasarán.

    … decidimos por una negociación que me dieran un trabajo y poder quedarme estabilizado y era la forma de retirarme. […] Trabajaba en una empresa de seguros, una correduría de seguros y a la vez el señor este cogió una distribución de telefonía móvil y me pidió para llevar la empresa. […] un poco porque la gente te conocía por el deporte y todo eso se podía, pude hacerlo bien. Seguí en la parte deportiva vinculado al club y después por motivos personales acabamos… (B)

    Me puse a trabajar con un amigo, haciendo unas cosillas en una empresa que tenía él. (C)

    Una de las peculiaridades del fútbol sala y en general de todos los deportes que han alcanzado una cierta resonancia en los últimos años y requieren cada vez de mayores inversiones económicas, es la inestabilidad de los clubes. La continuidad de los equipos está siempre en el aire, hay continuas crisis en los clubes y el final suele ser siempre conflictivo. Hay una gran dependencia de las empresas patrocinadoras y hasta que no se firman los contratos no hay ninguna seguridad. Muchos equipos desaparecen y los compromisos muchas veces se convierten en papel mojado.

    Viene una persona a valorarme como uno más pues igual me lo tengo que pensar el estar en el equipo, los dos últimos años de mi carera estuvo rondando y al final no lo decidí yo, al final fue el propio club el que vivió un cambio de directiva […] y yo ya no estaba a gusto, entonces llegó un momento que mi contrato acabó y yo mismo pensé que mejor que ni me llamaran. Acabó un poco mal […] No me valía la pena seguir… (A)

    Ellos me plantean seguir como segundo entrenador y yo me quería ir en navidades a pasar fiestas en [mi país] y bueno quedamos de acuerdo que cuando vuelva iba a incorporarme como segundo entrenador. Me fui a [mi país], volví y cuando volví no… (B)

    Pero también, por eso mismo, los comienzos de muchos equipos están ligados al esfuerzo de los propios jugadores y a su compromiso e implicación en los mismos. Muchos jugadores han contribuido incluso a la formación de los clubes, de tal forma que se crea una relación de dependencia entre el jugador y el club. Los jugadores no solo participan en el equipo, además se identifican con el club y se sienten tan responsables como los directivos.

    Ya el club se volvió a asentar y yo sabía que iba a formar parte de ese proyecto, no sabía si iba a cobrar o no, no sabía qué función iba a ser pero sabíamos que iba a formar parte, director técnico o simplemente un directivo más sin sueldo para ayudar, no lo sabíamos… pero sí, yo sabía que iba a seguir. (A)

    Yo la idea cuando fuimos, fichamos en [las islas] era montar un club, de hecho lo montamos, no existía cuando nosotros llegamos allí y tener un sitio donde yo poder seguir creciendo en el mundo del deporte, a formar chavales y todo eso. En definitiva lo que hicimos que después lógicamente se fue mejorando y se fue evolucionando era eso, un poco construir el futuro dentro del deporte, que ya lo habíamos hecho en Andorra también, en Andorra prácticamente nació el equipo con nosotros, allí estaba como jugador pero siempre trabajábamos con los niños, siempre nos involucrábamos mucho en el club. (B)

    En cuanto a la formación académica nos encontramos con realidades muy diferentes. En primer lugar, vemos el caso de un jugador que desarrolla en paralelo su formación académica, primero en la Formación Profesional y después en la universidad, a pesar de los numerosos obstáculos que encuentra, muchos de ellos procedentes del ámbito académico. Veamos con más detalle su experiencia:

    Yo hice Magisterio en 11 años [risas]. […] Yo para mí era muy importante el seguir estudiando porque entre otras cosas este deporte tampoco lo veía como algo que me iba a sacar de trabajar. Yo creo que al principio empecé… vale al principio te puedes permitir solo estudiar y jugar pero yo pensaba que cuando acabara la carrera iba a trabajar y a jugar si podía y si no… no te planteas vivir de esto tampoco, ojala llegue pero era muy difícil, date cuenta que en esa época daban pasos muy grandes, las cantidades… yo como jugador crecí a un nivel que yo no me esperaba, nunca eres consciente realmente de cómo va a ir tu carrera y siempre el estudiar para mí era… para mí y para mi entorno, mi entorno es el que me hizo ver que… si llega a venir con veinte años el tener que dejar de estudiar y el haberme ido fuera, como decíais que si mi entorno era importante pues yo creo que no me hubiera ido […] Hago el TAFAD [Técnico en Actividades Físicas y Animación Deportiva] primero, con el TAFAD accedo a Magisterio […] un modulo de Grado Superior y accedo a Magisterio en el 90-91 y hago la carrera ya te digo en 11 años, me saco la carrera como todos pero me dejo colgando 3 asignaturas, me parece que eran y me pilla teniéndome que ir a Talavera: traslado de expediente, plan Renove… [risas] de 3 asignaturas pasas a 15, estas fuera encima, bueno en 4 años me saco otra vez 12 o 13 y me quedan dos, otro plan Renove aquí y me tengo que sacar otras 4 o 5 asignaturas aquí y al final lo acabas porque… […] en la especialidad de Educación Física. (A)

    Está claro que si el deportista terminó sus estudios es gracias a su esfuerzo y a su empeño porque si algo hay que destacar es la falta de apoyo institucional por parte de la universidad y la carrera de obstáculos en la que acabó convirtiéndose su formación. Las dificultades son exclusivamente organizativas o administrativas: los cambios de planes universitarios y el traslado de expediente se convierten en su principal enemigo.

    Sin embargo, a título personal, hay profesores que entienden las circunstancias particulares de un deportista profesional y facilitan su trabajo.

    Cuando pasamos a profesional, a división de honor algunos profesores me daban facilidades pero anteriormente no. Algún profesor que es consciente de que entrenas cuatro días, pero ya de modo individual: está el profesor que te da facilidades y está el profesor que te dice me da igual que entrenes o que saltes a caballo, está en su derecho y es normal. (A)

    En los otros dos casos y por distintas razones se produce el abandono, en un caso de forma prematura ante una poco realista elección universitaria y en el otro, un ciclo de Formación Profesional de nuevo ante un cambio legislativo y la reforma del sistema, en definitiva por falta de apoyo de las estructuras académicas.

    Bien… no era sobresaliente en cuanto a disciplina y eso pero en cuanto me podía iba salvándome mis asignaturas y eso y ya había entrado en la universidad, no era lo mío… aparte yo había elegido ingeniería nuclear no sé por qué, porque me sonaba… y nada no llegué a empezar en la universidad. […] lo que pasa que como estaba de paso no me imaginaba quedarme tanto tiempo, lo que pasa también yo creo que coincidió con el crecimiento del futbol sala, siempre iba a más, siempre iba a más y si un año te pagaban… nosotros veníamos por 60.000 pesetas a jugar y al año siguiente el doble y empezabas a ver… y la cabeza tampoco te funciona muy bien a esa edad. (B)

    En [nombre de una localidad y un equipo en el que jugó] me matriculo… a mí me quedaba un año y una asignatura para terminar F. P. [Formación Profesional] de electrónica […] y me acuerdo que me matriculo en [nombre de la ciudad más próxima] y me acuerdo que es cuando hacen el cambio de la ley esta de la ESO, o no sé qué, y ya sólo me hacen que poner trabas. “No, que tienes que traerme no sé qué”, “que aquí tienes que empezar en la…” y me matriculé y al final ya no… no continúe. (C)

    En estos momentos han dado el paso a un cambio de estrategia al iniciar un proceso de formación deportiva, dentro de los cursos homologados de técnico y técnico superior de futbol sala. Con ello confían, por un lado en permanecer en el mundo deportivo, y por otro desempeñar una labor profesional que les garantice los recursos económicos necesarios. Sin embargo, surgen también voces críticas sobre el intrusismo profesional y la falta de control de las organizaciones deportivas para reconocer como técnicos a aquellos que justifiquen su formación.

    En [nombre de la comunidad autónoma en la que vive] el tema de las titulaciones también va muy cómo quieren, es decir, como no está muy claro, ellos le tramitan la ficha a cualquiera y que decida Madrid. Si en Madrid le dicen que no, no… pero si en Madrid pasa, ahí presentan a cualquiera. Parece que ahora van a llevarlo a… lo que tienen que hacer pero… (B)

    Después de haber transcurrido unos años del abandono de la práctica deportiva profesional la situación es muy diferente para los tres. Uno de ellos aún tiene dificultades para incorporarse a un club y desempeñar su tarea de técnico en algún equipo, aunque tiene varias ofertas en el deporte base aún no ha tomado una decisión firme:

    La temporada pasada no hice nada y esta temporada tengo para… porque allí en [mi localidad] ahora lo que es la base se ha ido, casi todos los equipos se van. El que era el coordinador también acabó mal y se monta otro club. Entonces me ha pedido para… […] Yo ya le dije a este señor […] ahora mismo estoy sin hacer nada lo que quiero es… si tú tienes un club donde yo pueda trabajar voy a trabajar pero no voy a entrar en disputas… y después me han ofrecido para llevar una escuela y otro club también de base pero es a 50 km. (B)

    Otro de ellos, ha conseguido afianzarse en su equipo de siempre, gracias a su popularidad y compromiso, desarrollando la tarea, siempre complicada de entrenador.

    Yo me había formado había hecho los cursos estos de entrenador de nivel 1 y nivel 2. Existía la posibilidad, ahí está pero entrenar a mí no me agradaba pero hubo un impasse en el club que era cuando se volvió a retomar todo lo que digo, que me sentía muy identificado con el club y yo no me sentía muy a gusto entrenando pero también veía que era la persona que tenía que hacerlo. Es que es una situación muy especial. Es que es un club para mí muy especial y mientras siga siendo así yo haré mucho por este club. En el momento en que cambie como pasó, seguramente seré el primero en salir por la puerta. (A)

    Otro ha conseguido introducirse como entrenador en el ámbito internacional. Empezó, primero, trabajando en un equipo local con poco éxito, él mismo se queja de la falta de rigor y profesionalidad.

    Coincidió que me llamaron de [un equipo] para entrenarlo. […] que lo de entrenar también fue un poco…tampoco era previsto: “yo cuando acabe de jugar quiero ser entrenador”… era una cosa que no había ni pensado, un poco surgió y después de la primera experiencia casi, casi que mejor decir me dedico a otra cosa porque… ahí también, gente muy informal y sin venir a entrenar, luego tuve la suerte de salirme lo de [un país oriental] que es lo que ha hecho que me plantee dedicarme a esto. (C)

    Pero le surge una oportunidad imprevista y la aprovecha. Como apuntaban algunos de los estudiosos del tema, las oportunidades surgen a partir de los contactos y de personas conocidas a lo largo de su carrera deportiva. En este caso fue definitivo su paso por un equipo con gran prestigio y reconocimiento internacional, haber jugado con ese equipo fue definitivo.

    Lo de [el país oriental] es por medio, fue un cúmulo de cosas, fue por medio de un preparador físico que estuvo en el Barça, luego yo vestía la marca ésta [nombre de una marca de ese país] y entonces fueron a hacer unos Clinics a [ese país], entonces contacta conmigo para que les patrocine [la marca de ropa deportiva] y hablo con la de marketing, contacto también con uno de [ese país asiático]… cuando surge la posibilidad contactan también con una empresa de allí. Bueno por el tema este de la ropa y de dar unos Clinics allá. Entonces se ve que un equipo solicita un entrenador español. Entonces se ponen muchos curriculums, conmigo contacta la empresa ésta y me dicen que hace falta alguien para allí, entonces envían mi curriculum, les gusta y me llaman. Fue un poco así, todo un lío pero fue todo por el preparador físico del Barça. […] El curriculum mío tiene fotos de cuando jugaba en el Barça y eso vende mucho, en [este país oriental]. En [ese país] todos los jefes del equipo eran fanáticos del Barça. (C)

    Después de dos años en un país asiático surgen nuevas oportunidades pero cuesta que se materialicen. Le ofrecen trabajar con la selección nacional de un equipo centroamericano, también en un país subsahariano, pero al final trabaja para un club centroamericano y compagina su actividad de entrenador con la de formador de entrenadores.

    Allí en principio… fue una historia… porque contacté con gente de la Federación para llevar la selección de allá. Entonces… lo hablé todo en [el país asiático]. Parece como que querían que fuera el seleccionador. De repente, no sé por qué dejan de contactar conmigo. Entonces me sale un oferta para ir a entrenar en [un país del África subsahariana], bueno unas condiciones… parece una broma… os puedo enseñar el e-mail, para mí y para el preparador físico. Entonces yo tenía todo hecho, tenía que irme. […] Me fui a Centroamérica y estuve trabajando en un club de allí, al final muy bien, di cursos de entrenador… (C)

    Este año tiene un nuevo equipo, esta vez en Europa. Su tarea como entrenador se va consolidando y cada vez tiene un componente más profesional. Ahora cuenta ya con el apoyo de una red en Internet que pone en contacto a los equipos con los entrenadores, una forma más práctica y efectiva de disponer de un representante:

    Ahora voy a [un país centroeuropeo]. Ya estoy yendo los fines de semana, estoy un poco liado allí […] con buena condición de trabajo, en principio. De momento voy por un año pero con opción a tres más, creo, dos o tres. Lo de [este país] es por una empresa, conocí a un chico que tiene una empresa, montó una empresa, estuvo en Japón viendo partidos, le gustó y tal. Entonces se montó una empresa y yo hice con él unas colaboraciones en Japón. Tiene una página que tiene sus curriculums representados y la gente va entrando… Estos de [este país centroeuropeo] entraron, le preguntaron por mí y así más o menos fue. (C)

    Trabajar en ciertos países es muy complicado. Parece que cuando un entrenador se marcha fuera de España es porque cuenta con grandes ofertas y se convierte en un técnico importante pero las circunstancias que se encuentran no son siempre óptimas y a veces son peores que en nuestro país.

    En [un país centroamericano] fue también una historia rara que pasó y ahí regular. Allí el futbol sala de la noche a la mañana, ahí pabellones que son peligros públicos para los jugadores. Pabellones… allí no hay pabellones de futbol sala, ahí no se juega a balonmano y son pabellones de baloncesto, campos muy pequeños con un canastón que casi está tocando la pelota. No hay sitio para sacar. Luego pabellones sin vestuarios, sucios, no había duchas, no había agua… horrible. […] Allí estuve un año. (C)

    Sin embargo, de cara al futuro próximo, no todos ellos se ven como entrenadores. Si difícil es la tarea del deportista y mantenerse como jugador en un equipo competitivo, la de entrenador también se presenta complicada y poco segura.

    Sigo pensando que es una profesión muy ingrata, que me gusta mucho en periodos formativos pero en el profesionalismo, si es tu profesión tienes que tener pros y contras y tienes que tragar. Si yo me voy a Segovia a trabajar de entrenador seguro que lo llevo mucho mejor pero en mi club, con los lazos que me unen con mi club es mucho más ingrato de lo normal. […] Te sientes más responsable porque… […] te sientes muy integrado con la directiva, no es solamente tu trabajo el que cuestionas […] es que el club como descienda, la responsabilidad es mía. (A)

    Otro tema a resolver es el de la familia, cuando un entrenador se desplaza, como cuando era jugador, de un equipo a otro y por algún tiempo parece razonable que se desplace con su familia, esto sin embargo trae consigo algunos condicionantes que deben tenerse en cuenta. Los grandes desplazamientos por periodos poco prolongados son un trastorno en la organización de la vida familiar.

    Yo siempre que voy a un club ahora siempre les digo a ver lo siguiente… lógicamente a un club le interesa más fichar a un entrenador soltero pero claro un entrenador normalmente se va a los cuarenta […] entonces normalmente es gente casada. Yo lo que le hago entender es que si quieren que yo vaya a trabajar… yo por ejemplo a Japón, del irme yo solo a irme con la familia, la diferencia era… por ejemplo de colegio pagaban 20.000 euros, de piso pagaban dos mil y pico euros… […] Entonces imagínate la diferencia entre llevar a la familia y no llevarla. Mi planteamiento es el siguiente yo si quieres voy, tú qué quieres que vaya para allá para estar un año o que vaya para estar 3, 4, 5. No yo quiero que vengas para… va a haber un proceso… Entonces si quieres que vaya yo me tengo que llevar a la familia. Si voy yo solo no sé si estaré un mes, quince días, medio año… (C)

    Además tiene un inconveniente fundamental y es que el salario de entrenador no siempre es muy alto, normalmente es más bajo que el de los jugadores, o al menos de los jugadores mejor valorados si hablamos de las competiciones más destacadas. Mucho más complicado es mantenerse económicamente si los equipos son de categorías base, en estos casos hay que pensar que se trata de un complemento económico de otra actividad laboral.

    El entrenador cobra menos que el jugador en líneas generales, seguro que hay un entrenador que es el que más cobra, pero en líneas generales yo creo que el entrenador va por el sueldo medio de la plantilla y siempre hay dos jugadores que son un poco las estrellas o los que se ha apostado por ellos y van por encima… pero no me supuso tampoco un cambio muy sustancial. Aquí tampoco es que haya muchas diferencias… (A)

    Para terminar me gustaría señalar que muchas veces nos dejamos llevar por el optimismo y pensamos que de forma automática los procesos nos conducen irremisiblemente a un futuro que mejora la situación actual. Pero no siempre es así y en el futbol sala es evidente que hemos asistido no solo a grandes éxitos internacionales sino también a un mayor reconocimiento y un mayor éxito de público al deporte como espectáculo. Sin embargo cada vez surgen voces más cualificadas que opinan que la situación puede empeorar o que incluso ya ha empeorado. Veamos una de estas opiniones.

    Yo he practicado futbol sala y los que están ahora, están haciendo futbito […] siempre hemos vivido, hace 20 años cuando empecé a la sombra del futbol, todo el mundo decía futbito al deporte que hacen los que dejan el futbol, los que no valen para el futbol. Estuvimos 15 años luchando porque no llamaran a esto futbito sino futbol sala que era una modalidad, una especialidad y ahora pues tristemente como estamos al amparo de la Federación pues nos estamos rigiendo por normas del futbol, entonces somos futbito. (A)

Conclusiones

    Abandonar la actividad como deportista profesional y pasar a desempeñar otra dentro del mundo laboral es una decisión difícil. En deportes minoritarios como el futbol sala tiene como consecuencia que los deportistas retrasen todo lo posible este paso incluso a riesgo de lesiones. Suponemos que con el paso del tiempo y con la tendencia a la profesionalización de este deporte, que aún tiene una historia muy corta, la retirada se producirá antes, a una edad razonablemente adecuada, en la que el jugador aún pueda mantener un rendimiento aceptable pero sin riesgos.

    En cuanto a la formación académica entendemos que de la experiencia de los jugadores entrevistados sería necesario que las instituciones académicas, tanto en el ámbito de la Formación Profesional como universitarias debieran hacer un esfuerzo por adaptar su formación a las diferentes circunstancias de los deportistas y otros profesionales con una problemática similar. No se trata de facilitar los resultados académicos sino de no poner más trabas a una carrera complicada, especialmente, que los traslados de expediente o los cambios de centro no suponga el inicio de nuevo de los estudios. Los cambios de planes académicos (tenemos de forma reciente la transformación propugnada por la Unión Europea en el proceso conocido por Bolonia) deben contemplar periodos razonables de adaptación y procesos aceptables de convalidación, no para que favorezcan sino para que no perjudiquen a aquellos estudiantes que se forman compaginando su carrera deportiva con su formación. Deberían también potenciarse las modalidades de formación a distancia que permiten horarios más flexibles y una adaptación mayor a las circunstancias del alumnado.

    En un deporte tan joven como es el futbol sala es evidente que se hace difícil la planificación de la retirada deportiva, falta entre otros, ejemplos de jugadores de generaciones anteriores que sirvan de modelo. No cabe duda que son ellos los que se convertirán en modelos para los jugadores actuales, a los que podrán trasladar sus experiencias para planificar su futuro llegado el momento de la retirada. Incluso si continúan como técnicos podrán colaborar y orientar a sus jugadores en estos procesos.

    Como hemos visto, algunos de nuestros entrevistados han podido aprovechar el capital deportivo que habían acumulado a lo largo de su carrera deportiva, especialmente utilizando sus relaciones y contactos pero también su historial. Los clubes confían precisamente en los que han sido jugadores decisivos y comprometidos.

    Por último, queremos considerar también la experiencia que como entrenadores están teniendo muchos de ellos. La profesionalización de las tareas técnicas como son las de preparador físico y las de entrenador en el futbol sala forma parte de un proceso largo al que contribuye precisamente el reconocimiento de la formación académica. En un plazo de tiempo razonable la formación académica homologada se convertirá en un requisito imprescindible para el desempeño de esta profesión, evitando así el intrusismo profesional que tanto preocupa a algunos.

Nota

  1. Se refiere a la reforma educativa aprobada con la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo, más conocida por sus siglas, la LOGSE, que incorpora la etapa de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Bibliografía

  • Andrés Rubia, Fernando de (2010), Sociología del deporte para Técnicos deportivos, ANEFS (en prensa).

  • Conzelmann, A. y Nagel, A. (2003), “Professional Careers of the German Olympic Athletes”, International Review for the Sociology of Sport, nº 38, pp. 259-280.

  • García Ferrando, Manuel (1996), Los deportistas olímpicos españoles: un perfil sociológico, Madrid, Consejo Superior de Deportes.

  • Hackfort, D.; Emrich, E. y Papathanassiou, V. (1997), Nachsporteche Karrieverläufe, Schorndorf, Hofmann.

  • Heinemann, K. (1998), Einführung in die Soziologie des Sports, Schorndorf, Hofmann.

  • Martínez del Castillo y Puig, Núria (1998), “Empleo y mercado de trabajo en el deporte”, en García Ferrando, Puig y Lagardera (comps.), Sociología del deporte, Madrid, Alianza, pp. 259-276.

  • Puig, Núria y Vilanova, Anna (2006), “Deportistas olímpicos y estrategias de inserción laboral. Propuesta teórica, método y avance de resultados” en Revista Internacional de Sociología núm. 44, págs. 63-83.

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