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Actividad física educativa en el medio natural

 

Maestro Especialista en Educación Física por la Universidad de Valladolid

Maestro de Pedagogía Terapéutica por la Universidad de Las Palmas

(España)

Jesús Pablo Sanz Gilmartín

jsanzgilmartin@yahoo.es

 

 

 

Resumen

          Este artículo es la continuación de otro titulado "Aproximación histórica a la Educación Física en el medio natural", centrando este segundo artículo en la naturaleza, puesto que según muchos autores encabezados por Rousseau, es el mejor elemento donde podemos llevar a cabo nuestras sesiones de Educación Física, y que un conocimiento de la misma nos ayudará a sacar el máximo rendimiento, por eso es muy importante saber interpretarla como enseñar a nuestros alumnos a disfrutar en ella, y con ella, adquiriendo unas medidas preventivas y de conocimiento antes de lanzarse a realizar cualquier tipo de actividad.

          Palabras clave: Actividades físicas. Medio natural. Educación Física.

 
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 13 - Nº 128 - Enero de 2009

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    La naturaleza siempre ha sido un lugar privilegiado para desarrollar todo tipo de actividades y deportes, y existen una serie de factores que caracterizan las actividades en la naturaleza y de ellos y su conocimiento depende en gran medida que una actividad tenga éxito o no. Por un lado tenemos el factor de carácter cambiante, que va a crear una incertidumbre a la actividad (tiempo atmosférico, época el año en que se desarrolla la actividad, etc.), de esta manera Bernadet (1991) las describe como “el desplazamiento individual o colectivo hacia un fin más o menos próximo utilizando o luchando con los elementos que constituyen el entorno físico”. También tenemos que adaptarnos a las situaciones que nos vamos encontrando para poder superarlas sin percances, por ejemplo; flexionar más las rodillas para salvar un bache cuando vamos esquiando o intentar realizar itinerarios más sencillos en vías de escalada para superar las dificultades que nos encontramos. Esto quiere decir que el compromiso que se crea la persona que las practica tiene que ser consciente de él, porque cada deporte tiene unas técnicas determinadas que varían considerablemente, por ejemplo, los aspectos cognitivos como los motores que se pueden desarrollar en el descenso de barrancos son diferentes si se comparan con la bicicleta de montaña, pero seguro que algo tienen que ver con la escalada.

    Por lo tanto una buena discriminación perceptiva acerca de los cambios del entorno puede ayudar a la persona que lo realiza, no sólo a la adaptación al medio, sino también a tomar una decisión correcta. Si te encuentras con un techo cuando escalas, ver si lo puedes rodear para que no sea tan difícil, o controlar la velocidad del agua al pasar unos rápidos haciendo “hidrospeed”, el saber interpretar toda esta información nos ayudará a la hora de poder realizar estas actividades sin riesgo, puesto que es otro de los factores que caracterizan estas actividades. El saber interpretar estas decisiones junto con otro aspecto, el ser precavido y cauto, más vale prevenir que lamentar, revisando todo el material que se va a utilizar para que este en buenas condiciones y que no sea escaso (llevar siempre casco en escalada, rafting, barranquismo, bici de montaña, etc.).

Corriente de Actividad Física en la Naturaleza

    La repercusión deportiva y social que están teniendo los deportes practicados en la naturaleza ha llegado hasta nuestros días como una corriente educativa que se debe de tratar, porque, aunque se han alejado del currículum educativo, lo cierto es que están recogidas en la L.O.G.S.E., para la enseñanza en secundaria y en algunas provincias españolas se llevan a cabo también en primaria, como es el caso de Huesca dentro del ámbito rural.

    En la última década del siglo XX, las actividades en la naturaleza, quizá por el alza en que se encuentran los aspectos ecologistas de la sociedad, aparecen con fuerza como componentes del tiempo libre, ya sea para realizar algún tipo de deporte: golf, natación, esquí, piragüismo, vela, windsurf, escalada, parapente, etc. como para desarrollar marchas, acampadas, juegos de campamentos, cabuyería, orientación, supervivencia o senderismo (a pie, a caballo o en bicicleta), que van a acercar a los participantes a las zonas más desconocidas y alejadas de los núcleos urbanos, haciendo surgir otras actividades, el turismo rural y el turismo activo.

    Los campamentos se convierten en el sitio ideal para desarrollarlas, bien como contenido de la E.F. reglada, bien como actividad extraescolar. Dicho espacio temporal, adquiere además otros aspectos relacionados con la salud y algunos parámetros medio ambientales. Su objetivo es educar a los niños y jóvenes para disfrutar de su tiempo de ocio.

    A pesar de la oposición de los profesores a realizar este tipo de actividades, por el riesgo de accidentes u otro tipo de contingencia que conllevan, existen asociaciones y empresas de servicios que se encargan de su organización y desarrollo, y que viene a suplir el papel del profesorado de los centros en materia de actividad física extraescolar en contacto con la naturaleza. El problema que se plantea es que en la mayoría de los casos el componente pedagógico desaparece, con lo que estas actividades se convierten en actividades de diversión sin que tenga ningún nexo de unión con el currículo de E.F.

    No obstante las actividades físicas en el medio natural tienen un potencial psicopedagógico importante que ayudan a propiciar y optimizar el desarrollo completo e integral de las capacidades de cada niño o niña, seto se puede concretar en los siguientes puntos:

  • Las actividades en la naturaleza suponen una motivación para el practicante. A casi todo el mundo le resulta estimulante y gratificante salir de excursión al campo, hacer actividades al aire libre.

  • La participación activa y la implicación global de la persona son dos factores que se dan en toda actividad física en el medio natural.

  • Esta participación activa en las actividades físicas en la naturaleza generan una aportación de un esfuerzo personal que redunda en la mejora de las capacidades de valoración y en las sensaciones personales.

  • Estas actividades conllevan para los docentes como para los educandos una flexibilidad y adaptabilidad a nivel de respuestas motrices y de planteamientos preconcebidos, lo que implica plasticidad y ductilidad de comportamientos y formas de pensar.

  • El enfrentamiento, vivencia y superación de situaciones de riesgo, riesgo controlado y asumido por alumno y docentes, es un elemento clave, característico y propio de las actividades en la naturaleza que lleva consigo una autoafirmación personal en el practicante.

  • Ayudan o dan la oportunidad para fomentar la autonomía e independencia del alumno/a, ya que son un medio de consolidar hábitos y actitudes personales de comportamiento.

  • Pueden promover actitudes socializadoras y cooperativas entre las personas que desarrollan las actividades, puesto que es común la necesidad de ayuda de algún compañero/a para salvar obstáculos.

    Para finalizar hay que resaltar la contribución de las actividades físicas en el medio natural al desarrollo y tratamiento de las Competencias Básicas, entre las que destacan, por su íntima relación; la competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico, competencia social y la ciudadana y competencia en la autonomía e iniciativa personal. No se puede olvidar que estas actividades presentan marcadas connotaciones hacia el consumismo, distinción social y modas pasajeras; por eso deberíamos orientar nuestra intervención educativa hacia estos temas y, en cualquier caso, el permanente respeto a nuestro entorno natural.

Actividad Física Educativa en el Medio Natural

    Ejemplo orientado para alumnos de Educación Primaria (P) – de 6 a 12 años – o de Educación Secundaria (S) – de 13 a 16 años – aunque es válido para ambos niveles con las pertinentes adaptaciones.

    Los planteamientos metodológicos en el campo de actividades físicas en el medio natural son muy amplios, dado que las posibilidades de interrelación metodológica son incalculables. Lo que hay que hacer viene dado por las necesidades que la actividad plantee y siempre hay que adaptarlas a las circunstancias, dado que no es lo mismo realizar una actividad en la que se busque la participación de los alumnos/as, como los juegos de pistas, que pueden ser más o menos motivantes, que otras actividades en las que se busque la autonomía del participante y la creatividad, como puede ser un paseo en bicicleta, o la trepa en la escuela.

Bibliografía

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